17/03/2014

“Tierra=Vida: Hacer visible, lo invisible”

 

El 9 de agosto de 2013, en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la comunidad indígena Sawhoyamaxa con el apoyo de Amnistia Internacional Paraguay y Tierraviva, lanzaron la Campana “hacer visible lo invisible” .

NiñosEsta iniciativa tiene como objetivos denunciar la discriminación histórica que sufren los Pueblos Indígenas en Paraguay, educar en derechos humanos y motivar la participación en la defensa de los derechos humanos de los Pueblos Indígenas en Paraguay.

Asimismo, busca el cumplimiento integral de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por parte de la República del Paraguay de los tres casos: Comunidad Yakye Axa, Sawhoyamaxa y Xámok Kásek.

Historia del despojo de los Pueblos Indígenas de sus tierras:

Desde 1885 comienza el proceso de venta del Chaco paraguayo a especuladores extranjeros. Para 1946, 14 propietarios habían comprado 7.567.457 hectáreas en latifundios de más de 100.000 hectáreas cada uno (Meliá, 2000).

La tierra no sólo fue vendida sin permiso de sus dueños originarios, los indígenas, sino con ellos dentro.

En el caso concreto del pueblo Enxet, todo su territorio había sido ocupado, en 1950, por nuevos propietarios. Antes de eso, los indígenas Enxet eran independientes y soberanos. Vivían en comunidades y practicaban una economía de subsistencia diversificada, basada en la caza, la recolección, la pesca, el pastoreo y la agricultura en pequeña escala.

La consecuencia inmediata del despojo territorial fue el deterioro de su situación económica. Los indígenas fueron privados de sus animales domésticos y tuvieron que pedir permiso para realizar sus otras actividades como la caza y pesca.

La situación actual de la mayoría de estos pueblos se caracteriza por la explotación laboral y la carencia casi absoluta de servicios estatales como salud, educación, vías de comunicación y de otra índole.

Luego de largas luchas, varias comunidades consiguieron recuperar una pequeña parte de sus territorios, pero muchas siguen aún luchando por un lugar en el Chaco.

 

mujeresComunidad indígena Sawhoyamaxa

Sawhoyamaxa significa “del lugar donde se acabaron los cocos”. Los indígenas Sawhoyamaxa pertenecen a los pueblos lengua sur o enxet y lengua norte o enhlet.

En 1991, la comunidad Sawhoyamaxa inició los trámites para lograr el reconocimiento legal de sus derechos a las 14.404 hectáreas que les corresponde como parte de sus tierras ancestrales que se encuentran en la finca Loma Porã, en una zona del límite oriental de la región del Chaco.

Una vez agotados los recursos internos, la comunidad indígena Sawhoyamaxa del Pueblo Enxet acudió al Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos.

En 2006, 15 años después de haber presentado la reclamación, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) condenó al Estado paraguayo por la violación de los derechos a la propiedad colectiva de sus tierras; a la vida; a la personalidad jurídica; a las garantías judiciales y a la protección judicial.

La sentencia notificada al Paraguay en mayo de 2006, establecía una reparación integral a los derechos violados de la comunidad y sus miembros. El principal punto resolutivo, el de la restitución territorial, contaba con un plazo de 3 años para ser ejecutado, momento en el que la comunidad indígena debía contar con tierras tituladas a su nombre y debía implementarse proyectos de desarrollo. Sin embargo, mayo de 2009, plazo límite, encontró a la comunidad en la misma situación de vulnerabilidad conocida por la Corte IDH años atrás.

Luego de una larga espera, y ante la ausencia de señales en cumplirse la Sentencia de la Corte IDH, el 21 de marzo de 2013, la mayoría de las familias de esta comunidad indígena entraron a sus tierras ancestrales. A la fecha siguen esperando que las autoridades competentes realicen las acciones pertinentes que les permita contar nuevamente con la titularidad de sus tierras ancestrales.

En este sentido, cabe destacar que la principal alternativa que tenía el Estado era negociar la compra de las tierras del actual dueño, pero la misma fue inviable debido al alto precio ofertado por el propietario. Ante esta situación, el pasado 14 de agosto, el Poder Ejecutivo ha recurrido a la última vía, y ha presentado un proyecto de expropiación de las tierras reivindicadas por la comunidad, cuyo título de propiedad detentan dos firmas representadas por el ganadero Heribert Roedel, al Congreso Nacional.

El tratamiento del pedido de expropiación está en curso, el proyecto será analizado, primeramente, por los miembros de las comisiones de Hacienda y Presupuesto; Reforma Agraria y Bienestar Rural; y, Cuentas y Control de la administración financiera del Estado, todas de la Cámara de Senadores.

 

Sentencia caso Comunidad Sawhoyamaxa vs. Paraguay

Niños 1

La Sentencia de fondo, reparaciones y costas dictada en el presente caso por la Corte Interamericana de Derechos Humanos el 29 de marzo de 2006, mediante la cual, por unanimidad:

DECLARA QUE,

1. el Estado violó los derechos a las Garantías Judiciales y a la Protección Judicial consagrados en los artículos 8 y 25, respectivamente, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación con los artículos 1.1. y 2 de la misma, en perjuicio de los miembros de la Comunidad indígena Sawhoyamaxa, en los términos de los párrafos 87 a 89 y 93 a 112 de la presente Sentencia.

2. el Estado violó el derecho a la Propiedad consagrado en el artículo 21 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación con los artículos 1.1 y 2 de la misma, en perjuicio de los miembros de la Comunidad indígena Sawhoyamaxa, en los términos de los párrafos 117 a 144 de la presente Sentencia.

3. el Estado violó el Derecho a la Vida consagrado en el artículo 4.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación con los artículos 1.1. y 19 de la misma, en los términos de los párrafos 150 a 178 de la presente Sentencia.

4. no es necesario pronunciarse sobre el Derecho a la Integridad Personal, en los términos del párrafo 185 de la presente Sentencia.

5. el Estado violó el Derecho a la Personalidad Jurídica consagrado en el artículo 3 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación con el artículo 1.1. de la misma, en perjuicio NN Galarza, Rosana López, Eduardo Cáceres, Eulalio Cáceres, Esteban González Aponte, NN González Aponte, Niño Yegros, Jenny Toledo, Guido Ruiz Díaz, NN González, Luis Torres Chávez, Diego Andrés Ayala, Francisca Britez, Silvia Adela Chávez, Derlis Armando Torres, Juan Ramón González, Arnaldo Galarza y Fátima Galarza, en los términos de los párrafos 186 a 194 de la presente Sentencia.

6. Esta Sentencia constituye per se una forma de reparación, en los términos del párrafo 220 de la presente Sentencia.

 

Y DISPONE QUE:

7. el Estado debe adoptar todas las medidas legislativas, administrativas y de cualquier otra índole necesarias para, en el plazo máximo de tres años, entregar física y formalmente a los miembros de la Comunidad Sawhoyamaxa sus tierras tradicionales, en los términos de los párrafos 210 a 215 de la presente Sentencia.

8. el Estado deberá implementar un fondo de desarrollo comunitario, en los términos de los párrafos 224 y 225 de la presente Sentencia.

9. el Estado deberá efectuar el pago por concepto de daño inmaterial y costas y gastos dentro del plazo de un año, contado a partir de la notificación del presente fallo, en los términos de los párrafos 218, 226 y 227 de esta Sentencia.

10. mientras los miembros de la Comunidad indígena Sawhoyamaxa se encuentren sin tierras, el Estado deberá suministrarles los bienes y servicios básicos necesarios para su subsistencia, en los términos del párrafo 230 de la presente Sentencia.

11. En el plazo de seis meses contado a partir de la notificación de la presente Sentencia, el Estado deberá establecer en los asientos Santa Elisa y Kilómetro 16 de la Comunidad Sawhoyamaxa un sistema de comunicación que permita a las víctimas contactarse con las autoridades de salud competentes, para la atención de casos de emergencia, en los términos de los párrafos 232 de la presente sentencia.

12. el Estado deberá realizar, en el plazo máximo de un año contado a partir de la notificación de la presente sentencia, un programa de registro y documentación, en los términos del párrafo 231 de la presente Sentencia.

13. el Estado deberá adoptar en su derecho interno, en un plazo razonable, las medidas legislativas, administrativas y de cualquier otro carácter que sean necesarias para crear un mecanismo eficaz de reclamación de tierras ancestrales de los miembros de los pueblos indígenas que haga cierto sus derechos sobre sus tierras tradicionales, en los términos del párrafo 235 de la presente Sentencia.

14. el Estado deberá realizar las publicaciones señaladas en el párrafo 236 de la presente sentencia, dentro del plazo de un año contado a partir de la notificación de la misma. De igual forma, el Estado deberá financiar la transmisión radial de esta Sentencia, en los términos del párrafo 236 de la misma.

15. la Corte supervisará el cumplimiento de esta Sentencia y dará por concluido el presente caso una vez que el Estado haya dado cabal aplicación a lo dispuesto en la misma. Dentro del plazo de seis meses contado a partir de la notificación de esta Sentencia, el Estado deberá rendir a la Corte un informe sobre las medidas adoptadas para darle cumplimiento, en los términos del párrafo 247 de la misma.

Mujeres 1Otra organización internacional que apoya la causa:

FIAN Internacional recordó al gobierno alemán lo que menciona la sentencia de la Corte IDH sobre el “Tratado entre la República Federal de Alemania y la República del Paraguay sobre fomento y recíproca protección e inversiones de capital” del 11 de agosto de 1993, que entró en vigor el 3 de julio de 1998, “que éste no constituye razón alguna para impedir la restitución de los territorios indígenas a sus dueños legítimos”. Por ello, solicitó al Estado alemán respetar la sentencia de la Corte y ratificar la aclaración que el acuerdo

de protección de inversiones no está en contradicción con la restitución de las tierras de los Sawhoyamaxa a la comunidad.