La Articulación Nacional Indígena por una Vida Digna (ANIVID), que reúne a casi 20 organizaciones, exige al gobierno de Mario Abdo Benítez la conformación de una mesa de diálogo.

Los detalles de esta propuesta serán anunciados en una conferencia de prensa el marte 5 de octubre, 9 horas, en la Plaza de los Desparecidos de Asunción. Y a continuación será presentada al Palacio de Gobierno.

El objetivo es dar a conocer al gobierno las inquietudes y propuestas de solución sobre diversas problemáticas que sufre uno de los sectores más excluidos por las políticas públicas y más vulnerados en sus derechos.

En Paraguay viven poco más de 122 mil personas indígenas (1,8% de la población nacional) que pertenecen a 19 distintos Pueblos Indígenas.

Entre las principales problemáticas estructurales que les afecta se encuentra la falta de restitución y aseguramiento de territorios, lo que impide el disfrute de los demás derechos.

Esto ha propiciado el empobrecimiento por desposesión de sus territorios y recursos naturales, de parte de actores económicos agro-extractivistas como productores sojeros, ganaderos o forestales.

La falta de territorios seguros además vulnera su derecho a la autodeterminación, al no poder conservar y reproducir sus culturas y formas de vida.

Las últimas estadísticas disponibles y comparables (DGEEC 2017) muestran cómo la pobreza afecta de forma diferencial a la población indígena.

Mientras la población nacional alcanzaba un 26,4% de pobreza y un 4,4% de pobreza extrema en 2017, un 66,2% de la población indígena vivía en la pobreza y un 34,4% en la pobreza extrema.

A pesar de que el Presupuesto General de la Nación puede ser una herramienta estratégica para revertir esta realidad cada año, los recursos que se destinan al Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) no logran impactar decisivamente y más bien reproducen la situación actual de las cosas.

 

Más todavía en un contexto donde a las deudas históricas de restitución de derechos se suman los impactos por la pandemia de COVID19, que afectó de forma específica a los pueblos indígenas.

Una herramienta importante para identificar y orientar acciones prioritarias, programas y políticas es el recientemente aprobado Plan Nacional de Pueblos Indígenas PNPI 2020-2030.

De no darse un cambio drástico en la gestión y dotación de recursos en torno a las políticas para los Pueblos Indígenas, Paraguay no alcanzará a cumplir las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030 con que se comprometieron los países.

La conferencia de prensa que realiza la Articulación Nacional Indígena por una Vida Digna (ANIVID) forma parte de la campaña Presupuesto Digno para Pueblos Indígenas 2022, que cuenta con el acompañamiento de Tierraviva y la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy), y el apoyo de la Unión Europea y la agencia Diakonia.

La ANIVID está compuesta por las siguientes organizaciones: Asociación de Comunidades Mbya Guaraní Ñogueroï Paveï, Asociación Nacional de Mujeres Guaraní del Paraguay Kuña Guaraní Aty; Articulación de Mujeres Indígenas del Paraguay –Mipy, Coordinadora de Líderes Indígenas del Bajo Chaco – ClibCh, Coordinadora Intersectorial de Pueblos Originarios de Concepción- CIPOC; Comisión Interdistrital de Promotores de Salud Indigena; Coordinadora Nacional Indigena-CNI; Clan Kuchingi Mairekoty, Mesa de Organizaciones Indígenas del Paraguay- MAIPY; Organización Nacional de Aborígenes Independientes-ONAI, Organización Nacional del Pueblo Guaraní-OPG; Organización Payipie Ichadie Totobiegosode-OPIT, Organización de Comunidades Unidas Nenhlet-OCUN; Organización Paï Rĕtã Joaju, Organización Paî Reko Pavĕ Jepotyra, Promotores Jurídicos Juvenil Indígena, Red de Veeduría Social Juvenil Indígena, Unión Juvenil Indígena del Paraguay ( UJIP), Unión de Comunidades Indígenas de la Nación Ishir- UCINI.