
POR KAJKOJ MÁXIMO BA TIUL
Cartagena de Indias - Colombia. El 16 y 17 de febrero se llevó a cabo en Cartagena de Indias, Colombia, el encuentro Diálogo Regional de Juventudes Indígenas sobre Democracia y Ciudadanía. El mismo se desarrolló con el apoyo de la Cooperación Española, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), el Consejo de Desarrollo de Nacionalidades y Pueblos del Ecuador (Codenpe) y el Instituto Paraguayo del Indígena (INDI). En el evento participaron más de 50 jóvenes - hombres y mujeres- miembros de organizaciones juveniles de Ecuador, Paraguay, Colombia, México y Guatemala. El objetivo del evento apuntaba a “hacer una revisión de los logros alcanzados en la implementación de los tratados internacionales sobre derechos de los pueblos indígenas, evaluar la situación actual y prospectiva del movimiento indígena de la región, y fortalecer el liderazgo juvenil”. En el mismo se discutieron los siguientes temas: Diálogo socioeconómico, diálogo sociopolítico y diálogo intercultural.
En el evento, los jóvenes manifestaron que se encuentran ante ciertos desafíos, que están en el marco de la refundación de los estados coloniales latinoamericanos y la restitución del paradigma de “la vida”: 1) relevo intergeneracional, 2) desarrollar una ciudadanía plena y diferenciada, 3) presencia de las juventudes en todos los procesos, 4) ser protagonistas e incidir en las políticas públicas de los Estados, 5) promover una nueva relación entre democracia, Estado y pueblos indígenas.
Al mismo tiempo, las juventudes del continente de América Latina observaron que tienen la obligación de continuar y avanzar en la aplicabilidad de los derechos humanos y colectivos de los pueblos indígenas. Por eso deben reconocer que no todo lo viejo es malo y no lo joven es bueno. Al mismo tiempo que se comprometieron a buscar la forma de armonizar y equilibrar el pasado con el presente.
De tal manera que la juventud indígena deberá asumir el compromiso por recuperar y defender los territorios, porque eso le da “sentido a la identidad indígena del continente” y esto los llevará a redefinir: democracia, participación ciudadana, Estado, gobernabilidad, etcétera.
De tal manera que se construyan como los nuevos actores y sujetos políticos para el desarrollo del modelo del Buen Vivir, el Sumak Kawsay, el Utz’ Kaslemal, el Ch’ab’il Wanq, propuesta originaria de los pueblos indígenas contrario al modelo capitalista actual y su ambición de despojo.
Las juventudes del continente de Abya Yala, como se conocía en tiempos prehispánicos a América Latina, participantes en este diálogo, también se comprometieron a repensar la relación entre el “deber ser” y el “hacer”, como la única posibilidad para emprender el camino para la restitución del “winaq’il”, es decir; la recuperación de la “dignidad indígena”, como parte del proceso iniciado por Junajpu’ e Ixb’alamke, para devolver la vida de los pueblos.
Fuente: http://www.prensalibre.com/opinion/Juventudes-indigenas_0_648535214.html