21 / Jun / 2019

Tierraviva cumple 25 años de servicio a los Pueblos Indígenas

En un 21 de junio pero de 1994 nacía la Organización Tierraviva a los Pueblos Indígenas del Chaco, pasaron 25 años de aquella jornada invernal y a lo largo de este tiempo nuestra institución ha sabido cultivar una relación de servicio, apoyo y cariño mutuo con los pueblos indígenas del Chaco paraguayo. Conquistas, victorias, frustraciones y sufrimientos forman parte de la historia de Tierraviva y de los indígenas chaqueños, sin lugar ha dudas esta fecha de aniversario nos deja un balance positivo en cuanto al servicio brindado y también nos llama a pensar en un futuro con enormes desafíos para seguir avanzando en la plena vigencia de los derechos humanos para los pueblos indígenas.

En 1992, la aprobación de una nueva Constitución Nacional, marcaba el afianzamiento de la etapa de transición democrática que vivía el país tras 35 años de dictadura; la nueva Carta Magna, en su quinto capítulo reconocía la existencia y los derechos fundamentales de los Pueblos Indígenas. Este nuevo contexto fue el que sirvió de impulso para el nacimiento de Tierraviva, los pueblos indígenas del Chaco, reconocidos por la Constitución no eran visibles para el Estado, ni para la sociedad, sus derechos existían en el papel pero no en la realidad.

“Hay un antes y un después de Tierraviva para los pueblos indígenas, fundamentalmente del Chaco, que no tenían la visibilidad, no tenían acceso a la difusión de sus casos y de las dificultades que vivían, y eso se fue dando con la llegada de Tierraviva” dice Santiago Bobadilla, una persona que es parte de la institución desde sus primeros años de existencia. El aporte de Tierraviva fue para reforzar los derechos fundamentales de los pueblos indígenas y la restitución de parte de los territorios tradicionales de los pueblos, agrega.

Esta restitución se dio mediante litigios que llegaron al ámbito internacional, tras haber acompañado las luchas de las comunidades indígenas que reclamaban sus tierras a nivel nacional, se tuvo que recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos para lograr la restitución territorial a estas comunidades, allí se consiguieron tres sentencias que condenaron al Estado paraguayo a reponer sus tierras a las Comunidades Sawhoyamaxa, Yakye Axa y Xamock Kásek. “La institución siempre tuvo un alto perfil en litigio, ya que la Constitución garantiza el acceso a la tierra a pueblos desde 1992; con estas luchas logramos la restitución de más de 165.000 hectáreas, en favor de los Pueblos Indígenas” continúa comentando Santiago, que para los Enxhet es conocido como Kamet por su parecido con los gatos.

Tierraviva trabaja en la promoción y defensa de los derechos humanos de los Pueblos Indígenas, con énfasis en la restitución territorial, en estos años se ha enfocado principalmente a trabajar con los Pueblos Enxet, Enlhet, Sanapaná, Angaité, Qom e Yshir. El litigio estratégico, la incidencia en políticas públicas, la capacitación, el fortalecimiento organizacional, formación política y jurídica, así como el asesoramiento general, son los principales trabajos de la institución y están orientados a la exigibilidad de derechos.

“Hay muchas cosas por hacer aún pero hemos logrado poner en la sociedad a los pueblos indígenas como sujetos de derechos. Hubo muchas situaciones difíciles pero ver que hoy se están consolidando los derechos de los pueblos indígenas es reconfortante, ver que hay más comunidades que acceden a salud, educación y a su territorio, por eso hubo un antes y un después de Tierraviva” señala Santiago.

Al igual que 25 años atrás el desafío para Tierraviva continúa siendo el cumplimiento efectivo de los derechos que tienen los pueblos indígenas: el acceso a la tierra, educación, vivienda, energía eléctrica y todos los derechos que están consagrados y que el Estado debe de hacer posible. Entre las situaciones más críticas que existen en la actualidad, además de las comunidades que no acceden a sus territorios, está lo relacionado a los caminos; “hay comunidades aisladas porque no existen caminos o porque los caminos son administrados por establecimientos ganaderos, por estancieros que no permiten la libre circulación de los indígenas y de la gente que quiera llegar hasta sus comunidades” cuenta Santiago señalando que las luchas de los pueblos indígenas y de Tierraviva continuarán porque existe un Estado que es débil al momento de enfrentarse a los poderosos empresarios y ganaderos que hoy tienen prácticamente el monopolio de la tierra chaqueña.

Testimonios

Ciriaca Aranda, cariñosamente “Ña Ciri”, forma parte de la historia de Tierraviva con 25 años de servicio “Tierraviva ha sido parte de mi vida en estos 25 años de servicio, agradezco a la institución por eso, porque me brindó la posibilidad de jubilarme en un trabajo digno. Aprendí a conocer y amar a los indígenas chaqueños, aprendí que las personas indígenas tienen derechos y merecen ser atendidos como cualquier persona. Cuando era pequeña iba con mi mama al Jardín Botánico, y ahí conocí a los indígenas Makä, me había quedado la imagen de sus plumas de colores y aretes grandes. En mi trabajo en Tierraviva también aprendí que existen varios Pueblos Indígenas en nuestro país y que son personas con derechos y debemos respetar su cultura”

Rodrigo Villagra, Antropólogo, miembro del Directorio de Tierraviva. “Con el paso de todos estos años aprendimos muchas cosas, aprendimos la historia de los Enxet, en principio, de los Angaite, de los Sanapaná y también nos volvimos parte de esa historia. Nosotros entramos en esa historia como un protagonista más. Ellos no ayudaron a entender cómo y por qué viven, qué quieren. Creo que han ido aprendiendo de nosotros como defenderse cada vez mejor, como sobresalir en esta sociedad donde antes no eran reconocidos, ni conocidos, ni aceptados. Creo que en todos estos años de lucha, la recuperación de los casos, la recuperación de tierras, un 16 %, no es poca cosa en un escenario muy desfavorecido y muy hostil a ese reconocimiento. Yo hago votos por seguir trabajando y seguir aprendiendo con ellos. Este trabajo es una forma de vida, a todos mis compañeros y compañeras de trabajo y de lucha les agradezco mucho por todo lo que han dado en todos estos años. Podemos seguir haciendo muchas reflexiones, los años y los días son importantes pero también, en todos estos años hemos aprendido que también son importantes los procesos, y los procesos no se dan en días, se dan en un transcurso de tiempo importante. Las conquistas que hemos tenido, hacen a la historia de Tierraviva, así también las derrotas que han sido dolorosas incluso personales han sido aleccionadoras. Un gran abrazo y muchas felicidades a todo el equipo por los 25 años.”

Gregorio Gómez, conocido por sus amigos como “Pirulo”, lingúista y poeta popular, fue director de Tierraviva, “acuden a mi memoria la figura de tantas personalidades que donaron su tiempo y esfuerzos a favor de los Pueblos Indígenas: Esteban, Tito Lahaye, Modesto Elizeche, Pilar Royg y tantos otros jóvenes y adultos menores que actualmente hacen parte del Equipo de trabajo en colaboración con el Directorio”

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