En una audiencia privada realizada este lunes 22 de septiembre ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, representantes de la Comunidad Indígena Xákmok Kásek, del Pueblo Sanapaná, denunciaron la persistencia de graves incumplimientos del Estado paraguayo a la sentencia de 2010. A 15 años del fallo, la comunidad sigue sin acceder a la totalidad de sus tierras tradicionales y continúa enfrentando precariedades estructurales que afectan derechos básicos como la salud, la educación, el agua y la vivienda.
Durante la audiencia, los representantes de la comunidad y de la organización Tierraviva señalaron que el proceso de mensura judicial iniciado en 2021 permanece inconcluso, pese a los plazos legales; además no se cuenta con información oficial sobre medidas reales y concretas por parte del Estado con miras a restituir las 2.999 hectáreas faltantes. Se advirtió además que la falta de delimitación de los linderos de las tierras recuperadas permite que estancias vecinas sigan afectando el territorio comunitario.
En cuanto a los bienes y servicios básicos, denunciaron que muchas de las viviendas entregadas en presentan graves deterioros, que el servicio de electricidad es irregular y con facturas impagables, y que el suministro de agua potable no ha sido garantizado, pese a compromisos asumidos en reuniones previas. La educación y la salud continúan en condiciones precarias, con obras paralizadas, falta de docentes y atención médica insuficiente.
Los representantes solicitaron a la Corte IDH mantener una supervisión más estrecha y exigir al Estado paraguayo la presentación de un cronograma detallado de acciones, con plazos impostergables y recursos presupuestarios asegurados, que permita avanzar de manera real y efectiva en el cumplimiento de la sentencia.