06 / Mar / 2019

Ante pronóstico de lluvias pobladores de Colonia 96 aguardan asistencia prometida.

El anuncio de posibles lluvias y tormentas para la zona del Bajo Chaco pone en estado de alarma a los pobladores de la Comunidad Indígena Colonia 96, parte del Pueblo Enxet Sur, que acampan a la altura del kilómetro 345 de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción, donde sobreviven en medio de precariedades. Los miembros de la comunidad aguardan la llegada de chapas y tanques de agua que el Estado debía entregarles hace días.

Según la Dirección de Meteorología las lluvias llegarían hasta el Bajo Chaco entre el miércoles y el viernes de la presente semana, el pronóstico indica que se esperan lluvias y tormentas eléctricas para ese punto del país. La semana pasada un temporal también había afectado a la comunidad que cuenta con apenas 8 carpas para dar refugio a cerca de 80 personas, entre ellas muchos adultos mayores y niños, que componen la comunidad.

Los entes estatales debían asistir a la comunidad con chapas y tanques de agua a fin de paliar la situación de precariedad en que subsisten las familias de Colonia 96, sin embargo hasta el momento esa ayuda no fue entregada a los indígenas. Según manifiestan insistentemente los líderes de la comunidad es urgente que los entes públicos planteen un plan integral de asistencia que permita atender adecuadamente las necesidades de los pobladores.

Las precarias condiciones en las que se encuentran los miembros de la comunidad han repercutido gravemente en la salud de los mismos, la falta de agua potable, el hacinamiento, la precariedad en la alimentación, han generado numerosas afecciones de salud, principalmente problemas en la piel y problemas respiratorios. El caso más reciente es el de una niña que debió ser trasladada de urgencia a terapia intensiva del Hospital de Itauguá, debido a un grave cuadro de neumonía.

La aldea de Colonia 96, junto a la aldea Buena Vista, forman parte de una comunidad denominada Payseyamexyempa’a, que estaba asentada en un predio de más de 25 mil hectáreas que se vieron forzados a abandonar debido al total aislamiento y abandono en que se encontraban. Las familias de Colonia 96 se asentaron temporalmente al costado de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción; por su parte los miembros de Buena Vista se desplazaron hasta la zona de Karaja Vuelta, una comunidad indígena cercana ubicada a orillas del Río Paraguay, quedando una pocas familias en las tierras que ocupaban originalmente.

La grave crisis que atraviesa la comunidad tiene su origen en la falta de un camino de ingreso a sus tierras, lo que impide el acceso a derechos básicos y que ha llevado al deterioro de las condiciones de vida de sus habitantes. La construcción del camino que beneficiaría a la comunidad, y a otras comunidades indígenas cercanas, no se realiza debido a la oposición de algunos propietarios de estancias de la zona; por su parte el Estado no ha elaborado, a lo largo de más de 20 años, un plan de atención a esta comunidad que permita el ejercicio pleno de sus derechos como pueblo indígenas.

Cabe recordar que la situación se conoció tras las denuncias realizadas por los líderes de las comunidades a través de la prensa en fecha 19 de febrero por un caso de “meningitis tuberculosa” que afectaba a un niño de 12 años, cuyo fallecimiento se confirmó días después, y la exigencia permanente a los entes estatales, el gobierno inició una serie de operativos de asistencia y ayuda humanitaria a las comunidades Colonia 96 y Buena Vista.

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