La asistencia estatal es deficiente e insuficiente. Urge un plan de asistencia integral y comunidades reclaman declaración de emergencia en la zona.
Las comunidades indígenas del departamento de Presidente Hayes atraviesan una situación crítica a raíz de las inundaciones provocadas por el fenómeno climático El Niño, que en las últimas semanas ha dejado lluvias intensas, caminos intransitables y un creciente aislamiento territorial. La Coordinadora de Líderes Indígenas del Bajo Chaco (CLIBCh), que agrupa a 43 comunidades y 98 aldeas, advierte que la emergencia agrava condiciones estructurales de pobreza y exclusión que ya afectan de manera desproporcionada a los pueblos indígenas en Paraguay.
De acuerdo con los reportes presentados por la organización, las precipitaciones han superado los 300 milímetros y en algunas zonas alcanzaron los 600 milímetros, provocando el desborde de riachos y la destrucción de viviendas, además de poner en riesgo a las familias por la proliferación de animales peligrosos. El aislamiento ha generado una falta extrema de acceso a alimentos, agua potable, servicios de salud, educación y transporte, profundizando una crisis humanitaria que requiere respuesta urgente del Estado.
En este contexto, la organización Tierraviva ha venido realizando un relevamiento y monitoreo constante de la situación en terreno, en acompañamiento directo a las comunidades afectadas. Este seguimiento ha permitido documentar las condiciones de aislamiento, identificar necesidades urgentes y visibilizar la magnitud de la emergencia, reforzando los reclamos de atención inmediata por parte de las autoridades públicas.
Ante este escenario, la CLIBCh solicitó formalmente al Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) que active el proceso para la declaración de situación de emergencia, conforme a lo establecido en la Ley N° 2615/2005. Esta medida permitiría a la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) coordinar acciones interinstitucionales para brindar asistencia inmediata y sostenida a las comunidades afectadas, incluyendo la movilización de recursos por vía terrestre, fluvial o aérea.
En paralelo, la organización indígena también requirió directamente a la SEN la provisión urgente de insumos básicos como carpas, materiales de construcción, alimentos en cantidades suficientes y agua potable. Asimismo, enfatizó la necesidad de reforzar la logística estatal, incluyendo el uso de aeronaves de mayor capacidad, para garantizar que la ayuda llegue efectivamente a las zonas más aisladas del Chaco.
La situación sanitaria constituye otro punto de alarma. Las comunidades reportan un aumento de afecciones respiratorias y otras enfermedades vinculadas a las condiciones climáticas y a la falta de atención médica oportuna. En este sentido, la CLIBCh instó a una intervención coordinada con el Ministerio de Salud Pública para asegurar cobertura básica en los territorios afectados, advirtiendo que la emergencia podría agravarse en las próximas semanas. Los reclamos se apoyan también en obligaciones constitucionales y legales del Estado paraguayo, como el artículo 66 de la Constitución, que establece el deber de proteger a los pueblos indígenas frente a catástrofes que amenacen su supervivencia. Para las organizaciones indígenas, la actual crisis no solo exige respuestas inmediatas, sino también políticas de mediano y largo plazo que enfrenten las causas estructurales de la vulnerabilidad, respetando sus derechos territoriales, culturales y a una vida digna.