30 / Jul / 2020

La falta de asistencia obliga a indígenas a pagar precios elevados por agua

La fuerte sequía que afecta al Chaco paraguayo, sumada a la falta de asistencia adecuada por parte del Estado, golpea duramente a las comunidades indígenas, miles de familias se encuentran imposibilitadas de acceder a agua potable y deben recurrir a utilizar sus escasos recursos económicos para adquirir el líquido vital de proveedores privados que en muchos casos cobran hasta casi 10 veces más de lo que se podría pagar en el Departamento Central por el agua. Estos datos resaltan del nuevo monitoreo realizado por Tierraviva en 99 comunidades indígenas del Chaco.

Según señala el informe la falta de agua es definitivamente una prioridad que debe ser atendida, añadiendo que “La situación es tan desesperante, que en muchas comunidades se organizan para comprar agua a proveedores particulares, pagando aproximadamente 250.000 Guaraníes por 10,000 litros (como referencia en el departamento Central, una aguatera privada cobra 30.000 Guaraníes por la misma cantidad)”. Según se detalla el Estado, a través de las gobernaciones, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) han asistido con el líquido vital a varias comunidades en este periodo, sin embargo, la cantidad y la calidad han sido cuestionadas por las comunidades”.

Reportes provenientes de las comunidades señalan que no beben el agua recibida, ya que esta genera malos olores a los pocos días de ser almacenadas en los aljibes. “El abastecimiento inadecuado de agua conlleva a una higiene deficiente, y hace a las personas más propensas a padecer enfermedades como mal estar estomacal e infecciones. Es responsabilidad del Estado suministrar una cantidad de agua potable suficiente para garantizar la supervivencia y la vida en condiciones dignas. El agua suministrada debe ser en cantidad y calidad adecuada” indica el reporte.

Un caso particular es el de la comunidad Makxawaiya, que recibió 10.000 litros de agua, siendo más de 250 familias, alcanzando apenas 6 litros por cada integrante de una familia de 5 miembros.

El informe relata también que el nuevo acueducto fue noticia, ya que el agua del río Paraguay empezó a llegar al Chaco Central, sin embargo las comunidades tendrán que esperar. Según los planes oficiales, la comunidad urbana Pesempo’o sería la primera en recibir agua, aproximadamente en 15 días.

También faltan alimentos

“El abastecimiento de alimentos sigue siendo un reto para las comunidades, en donde se resiente el golpe económico generado por la fuerte disminución de actividades durante las primeras fases de la cuarentena” menciona la organización. Cabe recordar que las comunidades han sido asistidas solo en una ocasión por parte de la SEN desde el inicio de la pandemia.

La marisca (cacería y recolección) sigue siendo un complemento importante de alimentos en este periodo, aunque la sequía también afecta esta actividad. Esta actividad se desarrolla dentro de las tierras comunitarias, como dentro de otras propiedades privadas. La pesca en los tajamares proporciona también un aporte, pero en este periodo se reporta que muchos tajamares ya no tienen agua.

Tierraviva desde el inicio de la cuarentena viene realizando un monitoreo permanente de 99 comunidades indígenas mediante contactos quincenales con los líderes, referentes y promotores de salud de las comunidades. Mediante esta tarea se ha logrado identificar las necesidades más urgentes de las comunidades y gestionar asistencia para las mismas ante el Estado.

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