19 / Abr / 2023

La situación de Yakye Axa es muestra de la discriminación estructural hacia los Pueblos Indígenas

Hoy 19 de abril se recuerda el Día del Indígena Americano, los Pueblos Indígenas que habitan en territorio paraguayo no tienen motivos para celebrar, por lo que está fecha se convierte en una más para denunciar la grave situación que atraviesan las comunidades y personas indígenas.

Este año se cumplirán 18 años de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos fallara por primera vez contra el Estado paraguayo por haber violado los Derechos Humanos de una Comunidad Indígena. Es el Caso de la Comunidad Yakye Axa, del Pueblo Enxet, ubicada en el Departamento de Presidente Hayes, que desde hace décadas lucha por la restitución de su territorio y por condiciones dignas de vida para sus miembros.

A pesar de que en 2012 el Estado, obligado por la sentencia de la Corte IDH, adquirió las tierras para la comunidad, es hasta el día de hoy que no ha construido el camino de acceso a la misma, lo que mantiene en el aislamiento y en permanente exclusión a la comunidad. Son apenas 33 kilómetros de camino que debieron ser construidos por el Estado, que en 10 años se ha comprometido innumerables veces a cumplir con esta obligación, sin embargo, una y otra vez ha incumplido, perpetuando la violación de Derechos Humanos de la Comunidad Yakye Axa.

La no construcción del camino y la falta de un interés real por parte del Estado hacia la comunidad ha implicado negar a las familias de Yakye Axa la posibilidad de desarrollarse armónicamente en su territorio, se les niega el acceso a la salud ya que brigadas médicas no acceden hasta la comunidad, se niega el derecho a la educación de sus niños y niñas que hace tres años no completan adecuadamente un ciclo lectivo. Estas realidades se agudizan en un contexto como el de la actual inundación que afecta a gran parte del Chaco, situación que impide el acceso a alimentos, ante una insuficiente asistencia estatal y que lleva la exclusión de la comunidad a niveles dramáticos que son relatados por sus líderes y lideresas que cuentan con dolor las penurias que atraviesan.

Está realidad de la Comunidad Yakye Axa es una muestra clara y evidente de la política del Estado hacia los Pueblos Indígenas, promesas vacías que sólo reproducen la discriminación estructural de la que son víctimas las personas indígenas

Según datos del año 2017, la pobreza extrema afecta al 34,4% de los indígenas, siendo mayor en las áreas rurales con 35,9%, esto significa que alrededor de 40 mil indígenas pasan hambre en el país, al tomar en cuenta que la línea de la pobreza extrema es el ingreso necesario para acceder a una canasta básica de alimentos. Llamativamente, la incidencia del hambre es proporcionalmente menor en las áreas urbanas, con el 15,8%, probablemente debido a mayores posibilidades de trabajo o fuentes de ingresos por la venta de artesanía o actividades informales, mayor visibilidad y acceso a bienes, etc., lo que explicaría la progresiva presencia de indígenas en las áreas urbanas del país.

En estos momentos, sólo en el Departamento de Presidente Hayes son unas 10 mil familias indígenas se encuentran afectadas por la inundación, sin una asistencia adecuada por parte del Estado, expuestas al hambre y la marginación.

Es urgente un compromiso real por parte de las autoridades para revertir está grave situación, lo que a su vez sólo podrá lograrse con la participación activa de los propios Pueblos Indígenas en el diseño y la implementación de las Políticas Públicas que atiendan a sus necesidades. Por ello, es fundamental que las futuras autoridades, que serán electas en pocos días más, asuman este compromiso ante los Pueblos Indígenas, ante la población y ante la comunidad internacional que mantiene una observación permanente sobre el Estado paraguayo a causa de la violación de Derechos de las Comunidades Indígenas y los incumplimientos reiterados hacia las mismas.

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