Las políticas regresivas en derechos humanos buscan borrar los derechos indígenas para acaparar sus tierras. El desmantelamiento es real: ante la sede cerrada del INDI en Asunción, líderes indígenas deambulan sin atención.
Mientras tanto, el gobierno de Peña promociona «inversiones sostenibles» y financiamientos verdes, que se traducen en despojo y deforestación de territorios ancestrales.
Resistencia indígena frente a un modelo «productivo» de profunda exclusión
* Artículo redactado por Natalia Rodriguez, abogada de Tierraviva, para el Informe Anual de DDHH 2025 publicado por CODEHUPY