Finalmente el tratamiento del proyecto de ley de expropiación para la apertura del camino que permita el ingreso de la Comunidad indígena Yakye Axa, del Pueblo Enxet, quedó postergado para la próxima semana; algunas versiones indicaban que el Proyecto sería abordado sobre tablas en la Sesión Ordinaria de este jueves 31 de octubre, sin embargo, el tratamiento del proyecto quedó pautado para la próxima Sesión Ordinaria de la Cámara.
El proyecto de ley de expropiación busca garantizar el cumplimiento de la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que restituye su territorio a la Comunidad Indígena Yakye Axa; la comunidad hoy día se encuentra viviendo al costado de la Ruta Pozo Colorado – Concepción, a pesar de que la sentencia data del año 2005 y las tierras están disponibles desde el 2012. Al vivir de forma precaria a la vera del camino, la comunidad continúa expuesta a situaciones de extremo peligro para la vida de sus integrantes, no cuentan con acceso a servicios fundamentales como salud y alimentos, además de poner en riesgo su propia existencia como comunidad indígena.
Anibal Flores, uno de los líderes de Yakye Axa, manifestó que tienen una enorme necesidad de contar con un camino que les permita por fin ingresar a sus tierras y poder desarrollarse “queremos trabajar y construir allí nuestro futuro, acá estamos mal y estamos expuestos a varios peligros, la situación es cada vez peor” sentenció.
El Proyecto de ley de expropiación tiene un bajo impacto para las estancias afectadas y el costo para el Estado es también el menor posible, además de garantizar el cumplimiento de la Sentencia mencionada también permitirá que los integrantes de la Comunidad Indígena Kelyenmagategma, también del Pueblo Enxet, puedan tener una vía permanente de acceso a sus tierras, dando cumplimiento al Acuerdo Amistoso entre esta comunidad y el Estado paraguayo, acuerdo alcanzado a instancias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Además la aprobación del proyecto beneficiará también a otras dos comunidades indígenas denominadas Colonia 96 y Buena Vista que en los últimos años debieron abandonar sus tierras debido a la falta de caminos, cientos de familias indígenas de las 4 comunidades podrán mejorar su calidad de vida y tener mayor acceso a servicios y derechos fundamentales. De la aprobación de este proyecto depende también el acceso a prestamos de la Cooperación Andina de Fomento (CAF), ya que la aprobación de los mismos está supeditada al cumplimiento de las obligaciones internacionales en materia de Derechos Humanos de cada país.
Tierraviva, como organización de Derechos Humanos, junto a otras organizaciones de la sociedad civil, como Amnistía Internacional, acompaña el reclamo de las comunidades indígenas y busca que el Estado paraguayo cumpla cabalmente con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en favor de la Comunidad Yakye Axa.