En marzo pasado la Organización Tierraviva entregó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos un Amicus Curiae sobre el caso de la Asociación Indígena Lhaka Honhat contra el Estado argentino. Los indígenas de Lhaka Honhat, que en idioma Wichi significa Nuestra Tierra, pertenecen a comunidades los Pueblos Wichi, Iyojwaja, Nivacle, Qom, Tapy ́y, ellos reclaman el reconocimiento y titulación de su territorio ancestral, además de demandar la reparación de diversos derechos vulnerados a lo largo de 35 años de lucha de estas comunidades.
En 1998, ante la falta de respuesta a sus reclamos por parte del Estado argentino, la Asociación Lhaka Honhat decidió recurrir al Sistema Interamericano de protección de los Derechos Humanos, patrocinados por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), una organización de derechos humanos de Argentina, recurrieron primeramente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que en 2012 dio su informe y elevó la causa a la Corte IDH. El Caso debe ser resuelto por la Corte IDH próximamente; en este proceso el CELS solicitó a Tierraviva que basándose en su experiencia en los derechos territoriales de pueblos indígenas pueda entregar a la Corte un “amicus curiae” sobre el caso.
Así fue que una delegación de Tierraviva se trasladó hasta Santa Victoria, en Salta, Argentina, para poder constatar en terreno la situación de las comunidades indígenas y conversar con los y las integrantes de Lhaka Honhat. El Amicus Curie es una herramienta que proporciona el derecho para presentar argumentos sobre el tema que se está tratando en un tribunal, aún no siendo parte en el proceso, la Corte IDH permite utilizar esta herramienta que traducida significa “amigos del tribunal”.
“En un contexto regional donde la crudeza de una realidad de pobreza y marginalización, de la mercantilización de la naturaleza, de imposición a condiciones imposibles de vida; no logra movilizar lo suficiente a los Estados para hacer absolutamente todo lo necesario y revertir dicha
realidad; la resistencia digna de una lucha justa debe ser particularmente valorada y apoyada con un abordaje multidisciplinario” señala Julia Cabello, integrante del Equipo de Casos y Litigios de Tierraviva, al justificar el interés de la institución en el caso.
Julia Cabello comentó también que el Caso Lhaka Honhat comprende la violación de los derechos a la propiedad y al acceso a la información y participación de los pueblos indígenas, ya que el Estado argentino llevó a cabo obras públicas y otorgó concesiones de explotación de hidrocarburos en el territorio ancestral de las 14 comunidades indígenas que forman parte de la Asociación. “En el amicus se desarrolla el sentido que tiene el territorio para los pueblos indígenas en relación al reclamo de otros grupos sociales, en este caso los criollos” señala la abogada.
“El sentido de la tierra o territorio para los pueblos indígenas amerindios es transcendental para la vida de los mismos. Incluye el ámbito de sus colectivos humanos en permanente creación, reproducción y transformación, así como los numerosos y diversos colectivos e individuos
de especies animales y vegetales que utilizan y con quienes interactúan, así como los elementos característicos geológicos y ecológicas de su hábitat, y aún los seres o entes espirituales con quienes cohabitan” indica el etnobotanico Pastor Arenas en uno de sus libros, este extracto que fue ofrecido a la Corte como elemento de análisis explica y destaca la relación que tienen los pueblos indígenas con sus tierras. Dentro del reclamo territorial los miembros de la Asociación señalan también que el Estado argentino, a través de sus agentes, favorece la continuidad de conflictos y el avance continuo en terreno del despojo y apropiación de las tierras indígenas.
“Otro punto que desarrollamos en el amicus es que el tiempo es un factor determinante en la concreción de derechos, y como muchas veces para concretar un derecho específico los Estados tardan años y años y eso agrava mucho más la situación de la gente, la situación de vulnerabilidad en la que viven y como también muchas veces debido al tiempo es más costoso poder revertir esta situación” indica Julia recordando que las familias de Lhaka Honhat llevan ya más de tres décadas de reclamo y lucha por la restitución de su territorio.
“Además en el escrito hablamos de la autonomía de los indígenas para proponer sus propias soluciones a los conflictos generados; también de la necesidad de que el Estado argentino tenga un presupuesto específico para atender a las comunidades y la reparación de derechos de las mismas. Otro punto en el que profundizamos es la responsabilidad del Estado provincial, en este caso la Provincia de Salta, y del Estado nación argentino en el caso” señala Julia.
Articular y aunar esfuerzos con diferentes instituciones que están disputando derechos ante sectores poderosos y Estados reacios a respetar los derechos de los sectores más vulnerabilizados es una de las líneas de trabajo de Tierraviva.