Las más de 60 familias del Pueblo Enxet que forman parte Yakye Axa, aguardan expectantes que el próximo jueves 7 de noviembre la Cámara de Senadores apruebe finalmente el proyecto de ley de expropiación de una fracción de tierras privadas, que serán utilizadas para la construcción del camino de acceso hasta las 12 mil hectáreas donde se asentará la comunidad. Esta fracción de tierra fue adquirida por el Estado paraguayo luego de ser condenado, en el 2005, por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH); por la violación de los derechos de la comunidad Yakye Axa.
Desde hace más de 20 años la comunidad está instalada a la altura del kilómetro 349 de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción, allí subsisten sin mayores posibilidades de desarrollo, haciendo frente a enfermedades, falta de alimentos, de agua potable y por escasa asistencia médica que reciben, especialmente en casos de urgencias.
“La vida ya es demasiado difícil acá, es imposible seguir así, no podemos desarrollarnos, no tenemos posibilidad de hacer nada que nos permita vivir mejor” dice Albino Gómez, líder de Yakye Axa, al tiempo de comentar que recibieron la información que este jueves 7 de noviembre se trataría en la Cámara de Senadores el proyecto de ley que les permitiría llegar a sus tierras. “Estamos expectantes, muy ansiosos y esperamos que salga a nuestro favor” dice con esperanza.
En el año 2005 la Corte IDH condenó al Estado paraguayo por la violación de los derechos indígenas e impuso como pena la restitución sus tierras a Yakye Axa, hasta ese momento ocupadas por empresas ganaderas. A pesar de aquel fallo la comunidad siguió sin tener respuesta por parte del Estado, que recién en el año 2012 adquirió las tierras para los indígenas, aunque hasta ahora el INDI aún no tituló esa fracción a nombre de la comunidad.
Sin embargo, el problema principal de Yakye Axa para acceder a su tierra es la falta de un camino de acceso de todo tiempo pues el lugar adquirido por el Estado se encuentra totalmente aislado y rodeado de establecimientos ganaderos que durante años pusieron trabas para la construcción de un camino público para el uso de las comunidades indígenas de la zona.
El tramo que separa a la comunidad de su territorio es de solo 33 kilómetros, de los cuales ya se avanzó en la construcción de los primeros kilómetros que se encuentran dentro de las tierras de la comunidad indígena Sawhoyamaxa, también del pueblo Enxet, que cedió el tránsito para el acceso de sus hermanos indígenas. Los restantes más de 20 kilómetros forman parte de los establecimientos ganaderos, Tamarindo y Mago S.A, que no han permitido la apertura del camino y no han llegado a un acuerdo con el Estado para la construcción del mismo. Según señalaron los técnicos del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI), y otras dependencias públicas, el trazado del acceso propuesto en el Proyecto de Expropiación es el de menor afectación para estas empresas, así como el menos costoso para el Estado y el más conveniente para los indígenas ya que intercomunicará cinco comunidades Enxet que habitan en la zona (Yakye Axa, Sawhoyamaxa, Karaja Vuelta, Colonia 96 y Buena Vista).
La Sentencia de la Corte IDH había establecido también que la comunidad Yakye Axa debía recibir un fondo para la ejecución de Proyectos de Desarrollo Comunitario; la primera parte de estos fondos fueron entregados este año a la comunidad, los pobladores resolvieron comunitariamente dedicarse a la cría de animales y también destinarán fondos a otros proyectos productivos y que mejoren la calidad de vida de la comunidad; sin embargo, al no poder acceder a sus tierras estos proyectos se hacen cada vez más difíciles; “Ya queremos acceder a las tierras, para criar nuestros animales, acá al costado de la ruta es imposible, allá creemos que nos va a salir bien y vamos a poder desarrollar nuestra comunidad” dice Albino, que estará presente en el Senado el próximo jueves esperando que los legisladores traten el tema y decidan en favor de los indígenas de Yakye Axa.