Miles de familias indígenas padecen la falta de agua en comunidades del Chaco. 

Según el monitoreo realizado por la Organización Tierraviva más de 50 comunidades indígenas del Bajo Chaco se encuentran con requerimientos urgentes de acceder a agua; la fuerte sequía que afecta al Chaco ha dejado prácticamente sin reservas a los pobladores, que se ven obligados a consumir agua de los tajamares, no apta para consumo humano. Según señalan desde diferentes organismos del Estado, la ayuda llega a las comunidades, pero de forma insuficiente. 

Rubén Cuevas, de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), mencionó que, si bien la sequía es habitual en esta temporada, le resulta atípico que la zona del Bajo Chaco esté siendo tan afectada, ya que normalmente suele recibir algunas lluvias aún en tiempos de sequía. Indicó que la SEN se encuentra monitoreando, conjuntamente con los gobiernos locales, la situación y asistiendo en la medida de las posibilidades; Cuevas señaló que cuentan con camiones cisterna para asistir a las comunidades, sin embargo, al no existir fuentes de agua en la zona las cantidades del líquido que pueden entregar a las comunidades son limitadas. 

Los testimonios de los líderes indígenas dan cuenta de la angustiosa situación que atraviesan las comunidades debido a la falta de agua, muchos miembros de las comunidades se enferman debido al consumo de agua en mal estado, que es lo que queda en los tajamares actualmente. Los principales afectados son los niños, niñas y adultos mayores que desarrollan cuadros de vómitos y diarreas a causa de intoxicaciones por el agua de mala calidad que consumen. 

El Servicio Nacional de Sanidad Ambiental (SENASA) es otra institución que tiene a su cargo garantizar el acceso a agua potable, desde su Dirección de Asuntos Indígenas informaron que actualmente no se encuentran realizando asistencia, pero que están relevando datos de las comunidades con mayores inconvenientes a fin de poder desarrollar soluciones a futuro. 

Solo en la zona del Bajo Chaco cerca de 3.000 familias indígenas estarían requiriendo una asistencia urgente debido a la falta de agua, elemento vital para la vida. La asistencia del Estado es insuficiente y, a pesar de que la situación es reiterada, no se cuenta con un plan integral y sistemático de asistencia a las comunidades afectadas por la sequía. 

 Foto: Abc Color

Segundo día de manifestación en Yakye Axa

Por segundo día consecutivo se realiza el cierre de la Ruta Pozo Colorado Concepción por parte de la Comunidad Yakye Axa, que cuenta con el acompañamiento de miembros de otras comunidades indígenas de la zona, reclamando el pleno cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La comunidad aguarda hace años al costado de la mencionada ruta que el Estado construya un camino que les permita ingresar a sus tierras.

El Director Jurídico del Instituto Paraguayo del Indígena, Abogado Daniel Benítez, manifestó que el INDI ha realizado diversas gestiones para atender los reclamos de la comunidad, “todo lo que está en el ámbito del INDI ya se resolvió mediante resoluciones adoptadas por el Presidente, ahora falta la cuestión del camino que depende del Ministerio de Obras Públicas” indicó.

Sin embargo, el punto central del reclamo es la exigencia de la construcción del camino que permita ingresar a las tierras de la Comunidad, este punto aún no fue respondido por las autoridades. En ese sentido Benitez señaló que según las informaciones a las que el INDI accedió, el día viernes se firmaría un acuerdo entre los establecimientos ganaderos, que rodean las tierras que deben ser ocupadas por la comunidad, y el MOPC a fin de que las maquinarias del puedan iniciar la construcción del tramo de unos 33 kilómetros que permitirá que Yakye Axa ingrese a sus tierras tras más de 20 años de lucha.

La construcción del camino fue resuelta por la Ley 6465/19, que expropia los terrenos necesarios para la construcción del mismo con un trazado favorable para las comunidades y menos oneroso para el Estado; Benítez indicó que el INDI apoya dicho trazado ya que es el resuelto por la comunidad.

A la espera de que las autoridades den respuestas concretas al reclamo de la construcción del camino la comunidad Yakye Axa inició ayer, al cumplirse 15 años de la Sentencia de la Corte IDH, una manifestación indefinida con cierre de la Ruta Pozo Colorado – Concepción, donde se mantienen firmes en sus reclamos.

15 años después, Yakye Axa sigue exigiendo justicia.

Este miércoles 17 de junio se cumplen 15 años de la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos a favor de la Comunidad Indígena Yakye Axa, en el fallo se reconoció la violación de derechos humanos de los integrantes de la comunidad indígena por parte del Estado paraguayo y se ordenaba la restitución territorial a los y las indígenas. Sin embargo, hasta hoy los miembros de la comunidad continúan sin poder acceder a sus tierras y sin que el Estado garantice sus derechos fundamentales, por eso realizan una manifestación cerrando la ruta Pozo Colorado-Concepción. 

El cierre de ruta se desarrolla desde las 6 de la mañana de este miércoles por tiempo indefinido aguardando que las autoridades respondan al reclamo de la comunidad de abrir un camino que les permita acceder a sus tierras. Según informaron los líderes de la comunidad la manifestación se realiza respetando las medidas sanitarias establecidas por el Ministerio de Salud. 

En el año 2011 el Estado paraguayo adquirió 12.312 hectáreas de tierra que debían ser aseguradas y entregadas a la comunidad, sin embargo, esto no ocurrió ya que el Estado incumplió su compromiso de construir un camino público y de todo tiempo que permita a la comunidad acceder a su territorio, tampoco el Estado realizó hasta hoy la mensura de las tierras que permitan asegurarlas en favor de la comunidad. 

Las tierras que deben ser entregadas a la comunidad se encuentran rodeadas por establecimientos ganaderos que no permiten el paso de los indígenas por sus caminos, además de que la falta de caminos constituye un constate problema para las comunidades indígenas que viven en zonas cercanas ya que permanentemente se encuentran aisladas y sin posibilidad de acceder a servicios fundamentales. Tras años de reclamos y de no poder ingresar a sus tierras la comunidad Yakye Axa, junto a otras comunidades indígenas de la zona y con el acompañamiento de Tierraviva y Amnistía Internacional, impulsó una Ley de Expropiación que permita la construcción del camino, un tramo de apenas 33 kilómetros, que podría transformar la vida de las familias de Yakye Axa y otras comunidades; la propuesta fue aprobada por el Congreso y promulgada por el Ejecutivo en diciembre del año 2019, sin embargo, el Estado no ha avanzado en la construcción del camino durante el primer semestre del año. 

La comunidad Yakye Axa, del Pueblo Enxet, está compuesta por unas 60 familias que desde hace décadas habitan al costado de la Ruta Pozo Colorado – Concepción; allí subsisten en medio de graves precariedades como la falta de acceso a agua potable, alimentos y servicios adecuados de salud y educación.  

Los derechos ambientales son fundamentales para la vida de los Pueblos Indígenas

El 5 de junio de cada año se conmemora el Día Mundial del Ambiente, para los Pueblos Indígenas la protección del ambiente es una lucha fundamental para garantizar condiciones de vida digna; en sus territorios el equilibrio ambiental se traduce en acceso a alimentos y sostenibilidad de sus formas tradicionales de vida. Por el contrario la violación de derechos territoriales y ambientales de los Pueblos Indígenas se traduce en condiciones de miseria ya que la destrucción y pérdida de acceso a sus territorios les imposibilita el uso y disfrute de los recursos naturales que necesitan para alimentarse, hacer artesanías y para mantener sus sistemas tradicionales de salud.

En Paraguay el avance descontrolado del agronegocio genera grandes transformaciones ambientales en todo el territorio nacional. El avance de la soja, la ganadería y las tasas récord de deforestación son testigos de ello, generando fuertes impactos en los territorios y comunidades indígenas. Ante esta situación los Pueblos Indígenas se organizan y luchan en defensa de sus territorios, las comunidades indígenas se han convertido en zonas de resistencia ante el avance de la deforestación y la violación de leyes ambientales.

En este año Tierraviva y el Grupo Sunu, iniciaron un importante proyecto que apunta a la protección de los derechos ambientales de las comunidades indígenas del Chaco y la Región Oriental. El Proyecto, que cuenta con apoyo de la Unión Europea, realiza un monitoreo e indentificación, conjuntamente con las comunidades, de las violaciones de derechos territoriales y ambientales que se dan en territorios indígenas, además se trabajará en el fortalecimiento de las capacidades de los líderes, lideresas y organizaciones indígenas, así como de los funcionarios públicos y comunicadores sociales para promover los derechos territoriales y ambientales.

El Proyecto trabaja con 8 organizaciones y 24 comunidades indígenas de la Región Oriental y el Chaco, pertenecientes a 7 Pueblos Indígenas. La población total de estas comunidades es de 12.262 personas. Además, se trabaja con funcionarios públicos de entes nacionales, departamentales y distritales.

Representante Indígena ante la ONU: “La reacción de los gobiernos ha sido muy lamentable”

Irma Pineda es indígena zapoteca, mexicana, ejerce el cargo de representante de los pueblos Indígenas de Latinoamerica y el Caribe ante el Foro Permanente sobre cuestiones indígenas de la Organización de las Naciones Unidas. Desde su México natal habló sobre las situaciones que afectan a los pueblos indígenas de la Región en el marco de la pandemia por Coronavirus. Cuestionó la respuesta de los Estados respecto a la protección a comunidades indígenas y señaló que la Emergencia Sanitaria es una oportunidad para volver a la organización comunitaria y a la relación con los saberes ancestrales 

Irma dialogó con el programa Saber es tu Derecho, que se emite los sábados de 15 a 17 horas por Radio 1000, allí dejo su impresión respecto a lo que sucede actualmente con los Pueblos Indígenas de Latinoamérica y el Caribe. Indicó que la reacción de gran parte de las comunidades indígenas ha sido autoaislarse en sus territorios ya que “físicamente no estamos preparados para hacer frente a enfermedades nuevas; tampoco nuestras comunidades tienen infraestructura para hacer frente a esto, no existen puestos de salud adecuados en la mayoría de los países” señaló.  

Agregó que este aislamiento ha significado, en muchos casos, “llegar a situaciones graves precariedad en la alimentación, ya que muchas comunidades dejamos de ser productoras de nuestros propios alimentos; y esto se debe a que las políticas públicas de los Estados fueron procurando que comunidades no sean autosuficientes, a fin de que exista una co-dependencia y por ende un mayor control político de las comunidades” indicó. Señaló además que miles de comunidades indígenas han perdido sus territorios a causa del avance de modelos productivos poco sostenibles ambientalmente como el agronegocio, o las grandes mineras, que obligaron a miles de indígenas a desplazarse y quedar sin arraigo. 

Ante esta situación hizo un llamado a los y las indígenas a volver a la comunidad “a revincularnos con la tierra y con las formas tradicionales de cultivos, con los saberes ancestrales que permitieron ser autosuficiencientes en la alimentación”, insistió en la necesidad de retomar la organización comunitaria para luchar por recuperar los territorios y saberes indígenas.  

Como ejemplo mencionó que en muchas comunidades fueron los jóvenes indígenas quienes se encargaron de traducir los mensajes en lenguas propias indígenas ya que por parte de los gobiernos fue muy poco o nada lo que se hizo para hacer llegar los mensajes para cuidados y temas de la COVID19. 

Irma calificó de “muy lamentable la reacción de los gobiernos respecto a la protección de los pueblos indígenas ante la COVID19” mencionó los casos de Pueblos Indígenas de la Amazonía que han sido gravemente afectados debido al ingreso de la enfermedad a sus comunidades, sin contar con una respuesta adecuada por parte de los gobiernos, particularmente el gobierno de Brasil, de Jair Bolsonaro 

“Por un lado no existen políticas públicas para los Pueblos Indígenas para hacer frente a esta situación, y por otro lado sigue existiendo racismo y discriminación desde los propios gobiernos hacia la población indígena. La población indígena es de porcentaje reducido en todos nuestros países y no se le ha dado prioridad desde los gobiernos, esto ha llevado a que el Foro Permanente para Cuestiones Indígenas de la ONU y otras agencias se pronuncien exigiendo a los gobiernos que tengan en cuenta a la población indígena.  Entre los golpeados la población indígena somos los más golpeados” concluyó. 

¿Cuántos recursos se utilizaron para asistir a comunidades indígenas? 

Escasa información existe respecto a la asistencia destinada a las comunidades indígenas en el marco de la Emergencia Sanitaria por la COVID-19, ante esta situación desde Tierraviva hemos realizado consultas, mediante los portales de acceso a la información pública, para conocer que montos ha destinado el Estado a asistir a las comunidades indígenas del Chaco.  

Mediante la Ley de Emergencia, aprobada a mediados de marzo pasado, el Gobierno ha accedido a créditos por 1600 millones de dólares que debían ser destinados a la asistencia sanitaria y social para hacer frente a las consecuencias de la pandemia. Según las autoridades las informaciones respecto al uso de esos fondos serían publicadas en el portal Rindiendo Cuentas – Módulo COVID, sin embargo, ni el Instituto Paraguayo del Indígena, ni la Secretaría de Emergencia Nacional figuran como entes vinculados a la ejecución de planes y proyectos en el marco de la Emergencia en dicho portal – a la fecha de la elaboración del presente informe (25/05/2020)-, por tanto, las acciones emprendidas por ambas carteras de Estado, encargadas de la asistencia a comunidades indígenas, no se encuentra a disposición de la ciudadanía. 

Según se encuentra en el portal mencionado, sin discriminar entre familias indígenas y no indígenas, en el Chaco paraguayo se entregaron alrededor de 12.200 subsidios de apoyo alimenticio denominado Ñangareko, estos subsidios significaron una inversión de 1.435 millones de guaraníes. Cabe mencionar que en la Región Occidental la asistencia a comunidades indígenas estuvo a cargo de la SEN y se realizó mediante la entrega de kits de alimentos y no de giros para compras. Según publicó la SEN en fecha 8 de mayo la institución realizó entrega de kits de alimentos a 24 comunidades indígenas de los Departamentos de Presidente Hayes y Boquerón alcanzando a 4.352 familias con un total de 139.264 kilogramos de alimentos. 

En otra publicación la SEN señala que distribuyó 183.299kg de alimentos a 5.903 familias indígenas y rurales del Departamento de Presidente Hayes, “fueron beneficiadas 31 comunidades y 71 aldeas de entre las más vulnerables de los distritos de Villa Hayes, Tte. Irala y Benjamín Aceval al sur de la Región Occidental del País” según la publicación de la SEN de fecha 28 de abril. Siendo estas las únicas referencias a asistencia a comunidades indígenas del Chaco durante el tiempo de emergencia. 

Respecto a la asistencia sanitaria a comunidades indígenas Tierraviva solicitó informes al Ministerio de Salud, los cuales fueron respondidos en el plazo establecido por la Ley de Acceso a la Información Pública. Según consta en la información proporcionada se destinaron 195 millones de guaraníes – más del 50% de este monto corresponde a donaciones- para equipar los Hospitales de la Región Occidental, en cuyas áreas de incidencia se encuentran las comunidades indígenas. El Hospital de Boquerón recibió 4 camas hospitalarias (donación del PNUD), un carro de paro, un ventilador pulmonar (donación de la firma copetrol), tres monitores paramétricos y un oxímetro de mano. EL Hospital de Mariscal Estigarribia recibió dos sillones de hidratación y una camilla con ruedas, el mismo equipamiento fue entregado al Hospital de Fuerte Olimpo.  

La respuesta al pedido de información pública, realizado por Tierraviva, incluye también la entrega de medicamentos e insumos a las regiones sanitarias de la Región Occidental, sin embargo, la información es poco legible.  

Si bien la información recabada en la presente nota apunta principalmente a los datos disponibles respecto a comunidades indígenas del Chaco, también es importante mencionar que los datos relativos a las comunidades de la Región Oriental tampoco se encuentran mayormente disponibles. Resulta fundamental, en un marco de emergencia como el actual, que el Estado paraguayo cuente con información sistematizada y accesible en relación a la atención a una de las poblaciones más vulnerables, como es la población indígena. 

La falta de información consolidada y transparente es un inconveniente al momento de monitorear la asistencia recibida por las comunidades indígenas, lo que en muchos casos impide la ejecución de políticas de asistencia que tengan un carácter integral en el marco de la emergencia sanitaria. 

 

 

 Accede a la respuesta del Ministerio de Salud al Pedido de Información Pública solicitado por Tierraviva

1- Respuesta1

2- Respuesta 2

3 – Respuesta 3

 

 

El territorio de la abundancia

La Nación Yshir está compuesta por cerca de 3.500 personas, que habitan en 7 comunidades ubicadas a orillas del Río Paraguay, en los Distritos de Bahía Negra y Fuerte Olimpo, Departamento de Alto Paraguay. En esos territorios desarrollan su vida y mantienen vivas sus costumbres, su lengua y su cultura.

En 1932, antes del inicio de la Guerra del Chaco, el antropólogo y militar ruso Juan Belaieff trazó un mapa del territorio Yshir; 3.460.000 hectáreas ocupaba originalmente la Nación, coincidiendo con lo que hoy conocemos como la “Eco-región” del Pantanal, un espacio de abundante biodiversidad que se encuentra afectado por la deforestación. Durante largos años, los y las yshiros, fueron los principales protectores del ambiente, conviviendo armónicamente y basando su desarrollo en el contacto con la naturaleza.

De aquellas más de tres millones de hectáreas que ancestralmente correspondieron a la Nación Yshir, hoy sólo tienen acceso a unas 54.000 hectáreas, perdieron cerca del 97% de su territorio y los espacios que aún conservan son constantemente amenazados por el avance de la deforestación y de estancieros extranjeros que buscan apropiarse de sus tierras.

Según datos recogidos por diferentes investigadores entre los años 2001 y 2017 se deforestaron alrededor de setecientas mil hectáreas del territorio originalmente perteneciente a los Yshir y cerca del 33% de las tierras del Distrito de Bahía Negra, donde están asentadas las principales comunidades del Pueblo, están en manos de extranjeros.

Eshma o Puerto Ramos

Desde hace años los Yshiros vienen organizándose y luchando por recuperar sus territorios, entre ellos unas 8.500 hectáreas ubicadas en Bahía Negra y que se conocen como Puerto Ramos; según relatan esas tierras forman parte del territorio ancestral de la Nación Yshir, es un área fundamental para el establecimiento de un territorio continuo que une a las comunidades que habitan en la zona.

Desde el año 2000 iniciaron trámites para recupera dichas tierras, sin embargo no fueron escuchados, las tierras se encuentran en manos de un empresario turco, propietario de la empresa agroganadera Paraverde, tras años de lucha la Unión de Comunidades de la Nación Yshir, con acompañamiento de Tierraviva, logró que el Instituto Paraguayo del Indígena apoye el reclamo territorial de los yshiros; así en 2016 se logró una medida cautelar de no innovar sobre las tierras, con la finalidad de evitar que se realicen desmontes que pudieran dañar irreparablemente el territorio indígena, tras la apelación de los empresarios la medida de no innovar fue ratificada en 2019 por la justicia.

Andrés Ozuna, dirigente de la UCINY, relata que estas tierras forman parte de lo que sus ancestros llamaban Eshma, lo que en idioma Yshir significa Abundancia. El territorio reclamado por los yshiros está regado por una laguna alrededor de la cual se hallaba un antiguo cementerio, donde descansan los restos de los ancestros según cuenta Andrés. “Esta reivindicación es fundamental para el pueblo Yshir, son tierras que unen a las tres comunidades más grandes de nuestra Nación, por allí debemos transitar, por eso reclamamos” relata Ozuna.

Días atrás se dio a conocer que el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) había admitido un Plan de Uso de la Tierra presentado por la Empresa Paraverde, donde se planteaba la utilización del territorio para la producción de carbón. Ante esta situación miembros de la UCINY, acompañados por abogados de Tierraviva, se presentaron en la institución y mantuvieron reuniones con directores de la Institución, donde ratificaron el reclamo indígena y la vigencia de las medidas de no innovar que pesan sobre estas tierras.

Con la lucha por sus territorios los yshiros buscan fortalecer su arraigo a fin de poder desarrollarse plenamente y continuar protegiendo los bosques y el ecosistema en el cada vez más atacado y amenazado Chaco Paraguayo.

Foto: Diario Abc Color

MADES pone en riesgo territorio indígena

EL Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible emitió el 6 de febrero del presente año una resolución donde aprueba el Plan de Uso de la Tierra de la firma Paraverde S.A; según el mencionado documento la firma pretende realizar explotación de carbón y agroganadería en una propiedad que viene siendo reclamada como territorio ancestral por el Pueblo Yshir desde el 2010. 

Las tierras conocidas como Puerto Ramos están ubicada en el Departamento de Alto Paraguay, Distrito de Bahía Negra, y sobre las mismas pesan medidas cautelares ordenadas en el 2016 cuando el Juez Agustín Caceres Volpe hizo lugar a la Medida Cautelar solicitada por el Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) en representación de la Nación Yshir, decretando la Prohibición de Innovar de Hecho y Derecho sobre el inmueble con Mat. R02 con una superficie de 8500 hectáreas. En julio de 2019 esta medida fue confirmada por el Tribunal de Apelación Civil y Comercial de la capital Primera Sala. Con esta resolución judicial se buscó evitar que la empresa Paraverde realice desmontes u otras acciones que podrían alterar y/o dañar irreparablemente el territorio reclamado por la Nación Yshir. 

El MADES tuvo conocimiento de estas acciones judiciales entabladas por una nota de fecha 5 de julio de 2016, presentada por Tierraviva como representantes de la UCINY, aun así y teniendo conocimiento de estas acciones dio curso a las tramitaciones solicitadas por PARAVERDE, y a la fecha han emitido la Resolución administrativa  382/2020 emanada de la Dirección General de la Calidad Ambiental y de los Recursos Naturales firmada del Abg. Diego Lezcano Galeano, POR LA CUAL SE APRUEBA EL INFORME DE AUDITORÍA DE CUMPLIMIENTO DEL PLAN DE GESTIÓN AMBIENTAL ELABORADO POR EL CONSULTOR AMBIENTAL ING. CRISTHIAN OMAR VELÁZQUEZ ROMERO CON REG. CTCA. N°I-722, CORRESPONDIENTE AL PROYECTO “PLAN DE USO DE LA TIERRA EXPLOTACIÓN AGROPECUARIA Y PRODUCCIÓN DE CARBÓN VEGETAL” CUYO PROPONENTE ES LA FIRMA PARAVERDE S.R.L., Y SU REPRESENTANTE LEGAL EL SEÑOR MUSTAFÁ ARPACI, DESARROLLADO EN LA PROPIEDAD IDENTIFICADA CON MATRÍCULA R02-189, PADRÓN  587, UBICADA EN EL LUGAR DENOMINADO PUERTO RAMOS, DISTRITO DE BAHÍA NEGRA, DEPARTAMENTO DE ALTO PARAGUAY, EMANADA DEL MINISTERIO DEL AMBIENTE Y DESARROLLO SOSTENIBLE. 

La resolución del MADES no solo desconoce y violenta la medida cautelar de no innovar dictada por la justicia además pone en riesgo el territorio indígena Yshir que podría sufrir daños irreparables con la construcción de 20 hornos y autorizando la poda y tala de vegetación de un ecosistema frágil y extremadamente rico en biodiversidad, cuyos bosques están considerados en peligro de desaparición si continúa el ritmo actual de deforestación. En las últimas décadas el Pueblo Yshir perdió cerca del 97% de su territorio, por lo que lucha por recuperar sus tierras, que se encuentran fundamentalmente en manos de empresarios agroganaderos extranjeros. 

 

Más información: Adriana Agüero 0986 220894 

foto: www.ultimahora.com.py

“La pandemia profundiza problemas ya existentes en las comunidades indígenas”

Rodrigo Villagra es antropólogo y miembro del Directorio de la Organización TIerraviva a los Pueblos Indígenas del Chaco; en esta nota compartimos algunas consideraciones respecto a la crítica situación que atraviesa la población indígena en momentos en que la actual pandemia de coronavirus se entrecruza con necesidades ya existentes en las mismas, como la falta de una alimentación adecuada y el acceso a derechos básicos como agua potable y atención en salud.

Para Rodrigo la pandemia agudiza problemas ya existentes en las comunidades “debido a los problemas de desnutrición y mal nutrición, que a su vez son consecuencia de un conjunto de otros factores – como la menor oportunidad de trabajo, limitaciones de movilidad y abastecimiento, indefensión ante vecinos que limitan acceso a recursos naturales o utilizan ilegítimamente los de las comunidades, etc.” señala.  

La cuarentena significó para muchas comunidades, principalmente en el Chaco, quedarse prácticamente imposibilitadas de acceder a alimentos, situación que se hace aún más crítica debido a la insuficiente asistencia estatal. Según el Censo Indígena del 2012 aproximadamente el 30% de las comunidades indígenas del país tiene algún problema relacionado al acceso a la tierra y el territorio, esta situación está directamente vinculada a la falta de seguridad alimentaria de la población indígena. La pobreza y pobreza extrema afectan de forma particular a la población indígena alcanzando a un 75 y 60% de la población respectivamente.  

“Al mismo tiempo las comunidades quedan con una ausencia aún mayor de asistencia a problemas y urgencias de salud, estas relativamente son atendidas por las Unidades de Salud Familiar y los hospitales regionales y/o nacionales, pero ahora deben priorizar la asistencia eventual para casos de COVID e impedir riesgos mayores que podría derivar de la atención/internación de otros tipos de casos” indica Villagra evaluando otro de los efectos que tiene la pandemia en las comunidades indígenas. El Censo 2012 indica que aproximadamente un 58% de las aldeas, comunidades y barrios indígenas no cuentan con una unidad de salud familiar en su territorio y que unas 166 no reciben servicios de asistencia médica de forma habitual. 

¿Por qué es fundamental la asistencia alimentaria en cantidad y calidad adecuada a la población indígena del Chaco? 

Para el antropólogo es fundamental que la asistencia alimentaria a la población indígena del Chaco llegue de forma suficiente y adecuada durante la actual emergencia sanitaria ya “es una población afectada por insuficiencia de tierras, condiciones de explotación o indignas e inseguras de trabajo, acceso restringido o precarizado a sus propios recursos naturales (bosques, aguas), pobreza extrema incluso en las zonas periurbanas, afectada por fenómenos climáticos que aumentan dicha vulnerabilidad -como sequía e inundaciones, incendios, pérdida de biodiversidad-, y muy limitada protección social”. 

Al mismo tiempo, Villagra señala que no existe una planificación adecuada y una asistencia integral que contemple la realidad de cada comunidad y sus necesidades específicas “la asistencia del estado se basa en una respuesta simple y específica a demandas urgentes” indica cuestionando la insuficiencia de la asistencia estatal a las comunidades indígenas ya que la misma “No se realiza con regularidad monitoreando los indicadores e impactos para la superación de la pobreza y alcanzar seguridad alimentaria, y tampoco se da en la cantidad necesaria para todas las comunidades, aldeas, familias y personas”   

Para Villagra esta falta de asistencia alimentaria adecuada durante la pandemia puede empeorar los problemas ya existentes en las comunidades “mayor mortalidad infantil y de población adulta mayor, co-morbilidad por las enfermedades y carencias comunes que aquejan -tuberculosis, chagas, gripes, desarrollo infantil, HIV, mortalidad materna, entre otras- sumadas a un eventual brote de COVID.  

 A la crítica situación estructural en que viven las comunidades indígenas del chaco se suma hoy no solo la pandemia de coronavirus y las medidas de aislamiento, sino también la sequía lo que implica que gran parte de la población indígena no tendrá acceso al vital líquido en estos días. Conocedor del territorio chaqueño, Villagra menciona que “la sequía es cíclica, pero sus impactos son cada vez mayores por la mayor densidad demográfica en muchas comunidades y ausencia de servicios básicos, incluyendo agua potable, que no ha sido una prioridad sino tangencial y de algunas comunidades”.  

Paraguay y COVID 19: Pueblos Indígenas entre el hambre, el riesgo y la indiferencia.

Este año el recordatorio sobre el Día del/a Indígena Americano/a viene enmarcado en la emergencia suscitada por el COVID-19, que no sólo trajo las consecuencias nefastas y riesgos presentes en materia de salud de todas las personas que habitamos el planeta, sino que evidenció con crudeza las profundas desigualdades y la emergencia permanente
que tienen como víctimas a los Pueblos Indígenas.

La realidad de gran parte de las comunidades indígenas presenta una particularidad cultural así como una vulnerabilidad previa, que el Estado no puede pasar por alto para implementar medidas preventivas y de tratamiento de la salud en un diálogo intercultural que no se está registrando en Paraguay. A lo anterior se suma el hambre que está asolando a muchas comunidades indígenas de todo el país, las cuales han acatado las medidas sanitarias impuestas de aislamiento, pero que así vieron truncas sus oportunidades de subsistencia, aguardando una asistencia comprometida del Estado en materia de alimentación, medicamentos y agua y cuya concreción está demorando en
demasía. Miles de indígenas en el Paraguay están pasando hambre y abandono, precarizando aún más sus condiciones de vida, que ya de por sí, antes de la llegada del COVID 19 eran difíciles. Datos proveídos por el propio Estado señalan que poco más del 65 % de miembros de los Pueblos Indígenas se encuentra en situación de pobreza y más del 30% en pobreza extrema (DGEEC, 2017).

La histórica falta de concreción de derechos a los Pueblos Indígenas, así como del despojo territorial del cual nunca han sido reparados de forma integral, a través de la restitución de sus tierras y de la implementación de proyectos de desarrollo que les permitan subsistir enteramente por sus propios medios, conduce a un escenario propicio
para que de ingresar el COVID 19 en algunas de las comunidades produzca estragos difíciles de predecir a cabalidad. Los y las indígenas se debaten entre el hambre de hoy y la enfermedad de mañana.

Los Pueblos Indígenas, de los cuales tanto debemos aprender de resistencia en la exigibilidad de derechos y de una solidaridad colectiva característica esencial de su cultura, han adoptado medidas de autoprotección y aislamiento, algunos están produciendo sus propios insumos de higienización, desinfección y protección, los y las comunicadores/as indígenas se encuentran difundiendo y capacitándose con la información que les llega traduciéndola en sus propios idiomas, como muestra clara de proactividad ante el Estado que no previó medidas específicas para ellos. Sin embargo, todo esfuerzo resultará insuficiente si no se encuentra garantizado el derecho a la
alimentación y al agua, así como a medidas específicas en materia de acceso a la salud.

“El Estado paraguayo debe tomar de forma urgente las medidas adecuadas para garantizar los derechos de los Pueblos Indígenas, que han quedado relegados de medidas específicas, pretendiéndose equipararles al del resto de la población, sin tomar en consideración los derechos particulares que les asiste y que siendo contemplados
garantizará una mayor y mejor protección de los mismos”, señalaron las organizaciones Amnistía Internacional Paraguay, Tierraviva a los Pueblos Indígenas y la Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas (FAPI). “Negar el diseño y asunción de medidas de protección adecuadas, que atiendan su vulnerabilidad previa, su pertinencia cultural y sus derechos ya insatisfechos de forma a revertirlos, no sólo representaría más discriminación, sino que, además, atentaría contra la vida y la salud de los Pueblos Indígenas como sujetos colectivos y contra todas las personas que los conforman”,agregaron las organizaciones.

“Como organizaciones que trabajamos por la protección de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, no retrocederemos en nuestros esfuerzos de exigir la máxima protección para los Pueblos Indígenas. La concreción del derecho a la salud, la alimentación y el agua, confluyen en una necesidad imperiosa que no pude seguir postergándose”, concluyeron.

En este día de recordación a los Pueblos Indígenas, a sus miembros, a sus luchas, a su diversidad cultural, el Estado debe honrar su compromiso constitucional y convencional concretando los derechos que les son relegados, hoy, con una urgencia prioritaria. Más de 120 mil personas pertenecientes a estos Pueblos y sus aliados/as en el Paraguay así lo esperan, así lo exigen.

Para más información o para concertar una entrevista, póngase en contacto con:

– Hipólito Acevei / María José Centurión (FAPI): 0981 756 116 / 0981 869 601
– Adriana Agüero (Tierraviva): 0986 220 894
– Maria José Garcete (AIPy): 0971 371 718 / Rosalía Vega (AIPy): 0994 764 634