Luchas, alegrías y esperanzas en Sawhoyamaxa

Camionetas con logos de entes públicos, funcionarios, decenas de personas, muchas de ellas extrañas, otras conocidas, amigos y amigas de la comunidad de Sawhoyamaxa, se amontonan en una de las aldeas, allí donde se inauguran más de 100 viviendas de material. La inauguración cuenta con la presencia del propio Presidente de la República, además de la presencia de otras autoridades y de líderes de otras comunidades indígenas de la zona, también están presentes las organizaciones de Derechos Humanos que durante años acompañaron la lucha de la comunidad.

La lucha de Sawhoyamaxa por recuperar sus tierras y poder vivir dignamente en el territorio que les pertenece inició hace más de treinta años con reclamos primero a nivel nacional y luego, desde el 2001, ante instancias internacionales; el 26 de marzo de 2006 la Corte Interamericana de Derechos Humanos sentenciaba al Estado paraguayo a restituir el territorio de la comunidad, además establecía otras medidas de reparación que buscaban garantizar el acceso a una vida digna para los indígenas de Sawhoyamaxa. La sentencia fue la segunda contra el Estado paraguayo por no haber protegido adecuadamente los derechos de los pueblos indígenas y garantizado el acceso al territorio de las comunidades.

Mientras el ida y vuelta de funcionarios, guardias y vehículos estatales marca el ritmo poco habitual en las 14 mil hectáreas que son parte de Sawhoyamaxa, Carlos Marecos, histórico líder de la comunidad, reflexiona sobre lo que lograron y lo que aún falta; habla siempre de la tierra, es que la relación de los pueblos indígenas con el territorio es particular y singular, no pueden existir el uno sin el otro, toda su cultura y su vida se basa en la relación con su territorio. El Estado aún tiene responsabilidades que cumplir, dice Carlos y menciona que aún las tierras de la comunidad deben ser reaseguradas por el Estado “Necesitamos que se agilice el trámite a fin de conocer hasta donde corresponde la tierra a la comunidad Sawhoyamaxa” dice haciendo referencia a la necesidad de una mensura que permita conocer los límites de la comunidad y asegurar que las tierras no sean “invadidas” por propietarios de otros establecimientos ganaderos que abundan en la zona.

Más de cien familias indígenas del Pueblo Enxet habitan hoy en Sawhoyamaxa, la comunidad está ubicada a la altura del kilómetro 370 del ramal Pozo Colorado, Presidente Hayes. Durante años los indígenas debieron vivir a la orilla de esa misma ruta, frente a sus tierras pero sin poder ingresar a ellas, incluso después de haber tenido una sentencia favorable de la Corte IDH; hasta que en el año 2013, encabezada por las mujeres indígenas, la comunidad decidió reocupar el territorio que les pertenecía como forma de presión para que el Estado cumpla con la sentencia y adquiera las tierras que reclamaban. A finales del año 2014 finalmente el Estado decidió restituir sus tierras a la comunidad cumpliendo así con la Sentencia de la Corte IDH.

José Paniagua es coordinador de “Tierraviva para los pueblos indígenas del Chaco” desde la organización acompañó toda la lucha de Sawhoyamaxa, como abogado fue, y es, representante convencional de la comunidad, los líderes lo reconocen y reconocen a Tierraviva como un actor clave para lograr que hoy la comunidad tenga tierras y acceso a derechos fundamentales que años atrás aparecían como imposibles. La alegría de hoy es fruto de las luchas de ayer, y de las que aún están en curso, José señala que desde Tierraviva celebran el momento histórico junto a Sawhoyamaxa donde además de las viviendas inauguradas, la comunidad recibió el primer desembolso de los Fondos para Proyectos de Desarrollo Comunitario, tal como establece la Sentencia de la Corte dictada hace 13 años “esto abre una brecha de esperanza de continuar con los trabajos con miras a mejorar con la vida de la comunidad” dijo el coordinador de la organización Tierraviva que este año completa 25 años de trabajo junto a los pueblos indígenas del Chaco.

La lucha por la tierra por parte de los pueblos indígenas tiene una larga historia de injusticias en Paraguay y particularmente en el Chaco, despojados de sus tierras, expulsados a vivir al borde de las rutas o a ser rehenes de establecimientos ganaderos gigantescos que prácticamente monopolizan el teritorio chaqueño, los indígenas resisten y luchan por acceder a la vida digna. Rosalía Vega es parte de Amnistía Internacional Paraguay, otra de las instituciones que acompaña a las comunidades que buscan acceder nuevamente a sus tierras, también celebra con Sawhoyamaxa “con alegría por participar de un acontecimiento que implica la restitución de un derecho”, pero no deja de señalar que el Estado paraguayo aún tiene muchas deudas con las comunidades favorecidas por las sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, como el caso de Yakye Axa, otra comunidad Enxet con sentencia favorable desde el 2005, que aún sigue al costado de la ruta Pozo Colorado – Concepción, debido a que no cuentan con caminos para ingresar a sus tierras. Reivindicando la lucha indígena por acceder a las tierras Rosalía concluye que todo lo que se está logrando en Sawhoyamaxa “es simplemente una consecuencia del acceso al derecho a la tierra que le habían arrebatado a esta comunidad”.

Las viviendas quedaron inauguradas, las autoridades se felicitaron por el trabajo que vienen realizando aun que reconocieron que aún están en deuda con los indígenas, los líderes pudieron plantear los reclamos y anhelos de lo que aún tienen por conquistar. El ritmo frenético de las ultimas horas va calmando y la comunidad Sawhoyamaxa vuelve a su calma y lucha habitual, sobrevivir y vivir dignamente en su territorio, manteniendo su cultura y sus formas tradicionales de existencia. La lucha de la comunidad cambió para siempre su realidad y su historia, otras comunidades continúan por ese camino, recuperar el territorio y recuperar derechos para los pueblos indígenas en Paraguay.

Caso Xákmok Kásek: Corte IDH valora avances pero señala que aún quedan puntos por cumplir

El 24 de junio la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) informó a las partes respecto a la resolución de seguimiento al cumplimiento de la sentencia en el caso de la comunidad indígena sanapanà de Xákmok Kásek contra el Paraguay. En su comunicación la Corte valora los esfuerzos realizados por el Estado para avanzar en el cumplimineto de la sentencia pero señala que aún quedan varios puntos por cumplir.

La resolución la Corte IDH hace énfasis principalmente a la restitución del territorio ancestral de la Comunidad y a la entrega de los Fondos para Proyectos de Desarrollo Comunitario establecidos en la sentencia del año 2010. El tribunal, sin embargo, no se expidó sobre otros puntos relevantes de la sentencia, como la atención en salud, educación y otras medidas de reparación. Al respecto mencionò que dictaminaràn sobre estos temas en otra resolución, ya que no cuenta con toda la información necesaria por parte del Estado y establece como plazo límite el 20 de setiembre del corriente año para que las autoridades paraguayas brinden informes al respecto.

En su resolución la Corte IDH valoró el esfuerzo realizado por el Estado, en particular por la Comisión Interinstitucional para el Cumplimiento de Sentencias Internacionales (SICSI), para cumplir con algunos los puntos de la Sentencia, como por ejemplo, la titulación de las 1.500 hectáreas de la fracción conocida como 25 de Febrero y el acceso a documentos de identidad para los pobladores de Xámok Kásek, pero señalaron qu aún quedan puntos por ser cumplidos principalmente en lo referente a la restitución total de las tierras de la comunidad.

Al respecto el tribunal internacional señala en su resolución que a Xámok Kásek el Estado paraguayo debe restituir aún 2.999 hectáreas, que son parte de su territorio ancestral; la comunidad cuenta hoy con 7.701 hectáreas de las 10.700 reclamadas. Según las informaciones con que cuenta la Corte IDH, que fueron brindadas por la comunidad, las tierras faltantes se encuentran en poder de propietarios privados que están deforestando los bosques existentes; el Estado no ha informado respecto a los trámites realizados para lograr la restitución definitiva de esas tierras y la protección de las mismas a fin de evitar un daño irreparable a la propiedad de la comunidad.

La resolución señala finalmente que debido al retraso en el cumplimiento de la sentencia el Estado estaría acumulando una deuda de 500.000 dólares de multa por mora con la comunidad, ante esto la Corte pide al Estado brindar información màs detallada al respecto.

Fondos para proyectos comunitarios

Por otra parte la Corte IDH destacó la entrega a la comunidad de la primera parte de los Fondos para Proyectos de Desarrollo Comunitario, pero señaló su preocupación ante los criterios para el uso de dichos fondos, ya que el Estado establece que los mismos deberán ser ejecutados hasta febrero del año próximo, lo que podría generar dificultades en la correcta utilización a favor de la comunidad por lo que solicita a las autoridades paraguayas brindar información para dilucidar esta preocupación.

Los líderes de Xámok Kásek, por su parte, destacaron la importancia de la resolución y del monitoreo que realiza la Corte IDH respecto a su caso y solicitaron al Estado que cumpla con los requerimientos realizados por el tribunal internacional. Además mencionaron que existen varias necesidades en la Comunidad que no han sido atendidas por el Estado de forma adecuada, como son el acceso a salud, educación, agua potable, vivienda y energía eléctrica. Estos puntos que están establecidos en la sentencia de la Corte IDH que fueron atendidos de forma parcial y precaria por lo que la comunidad continúa padeciendo de serias dificultades para acceder a estos derechos fundamentales.

“Capítulo insoslayable de la lucha contra la desigualdad y la denegación estructural de derechos”

Tierraviva a los Pueblos Indígenas del Chaco, institución en la cual me he formado y a la cual debo mucho de lo que soy actualmente, acaba de cumplir 25 años de una rica experiencia jurídica, política y social, de exigibilidad de derechos y construcción democrática, forjada en un difícil contexto de post dictadura y transición democrática, donde los dueños de la tierra se fundían y confundían con las autoridades del gobierno y del Estado todo, como si fuesen una misma e indisoluble circunstancia. Esta historia, que aún está por escribirse, constituye un capítulo insoslayable de la lucha contra la desigualdad y la denegación estructural de derechos en el Paraguay, que, sin duda alguna, vale la pena conmemorar. Haber contribuido, entre otras cosas, a la restitución de 165.195 hectáreas de tierra para diferentes comunidades del chaco, en las circunstancias señaladas, no es poca cosa y es motivo de un legítimo orgullo que nos asiste a todos y todas quienes hemos dedicado nuestros mejores esfuerzos para que esto así sea.

Teniendo presente a Teresio González, ex líder de la Comunidad indígena Sawhoyamaxa, quien un día como muchos de los que le toco vivir a finales de los años ’90, luego de una jornada de extenuante labor en el establecimiento ganadero donde su mano de obra era explotada sin misericordia alguna, decidió dormir al costado de una ruta, un sueño tan profundo que se confundiría con la muerte misma, al paso de un camión que siguió raudo su marcha letal sin detenerse; en su memoria, quisiera hoy expresar mi especial agradecimiento a las diferentes comunidades indígenas y a sus líderes y lideresas, junto a quienes hemos trabajado y seguimos trabajando, por habernos distinguido siempre con su confianza, así como por las enseñanzas que nos siguen entregando a cada paso que damos, tan generosamente. A mis compañeros y compañeras, a los de hoy y a los que estuvieron antes, va un fuerte abrazo.

Los tiempos que corren no son los mejores, lo sabemos, pero a seguir luchando, que vale la pena. ¡Salud, Tierraviva!

Tierraviva cumple 25 años de servicio a los Pueblos Indígenas

En un 21 de junio pero de 1994 nacía la Organización Tierraviva a los Pueblos Indígenas del Chaco, pasaron 25 años de aquella jornada invernal y a lo largo de este tiempo nuestra institución ha sabido cultivar una relación de servicio, apoyo y cariño mutuo con los pueblos indígenas del Chaco paraguayo. Conquistas, victorias, frustraciones y sufrimientos forman parte de la historia de Tierraviva y de los indígenas chaqueños, sin lugar ha dudas esta fecha de aniversario nos deja un balance positivo en cuanto al servicio brindado y también nos llama a pensar en un futuro con enormes desafíos para seguir avanzando en la plena vigencia de los derechos humanos para los pueblos indígenas.

En 1992, la aprobación de una nueva Constitución Nacional, marcaba el afianzamiento de la etapa de transición democrática que vivía el país tras 35 años de dictadura; la nueva Carta Magna, en su quinto capítulo reconocía la existencia y los derechos fundamentales de los Pueblos Indígenas. Este nuevo contexto fue el que sirvió de impulso para el nacimiento de Tierraviva, los pueblos indígenas del Chaco, reconocidos por la Constitución no eran visibles para el Estado, ni para la sociedad, sus derechos existían en el papel pero no en la realidad.

“Hay un antes y un después de Tierraviva para los pueblos indígenas, fundamentalmente del Chaco, que no tenían la visibilidad, no tenían acceso a la difusión de sus casos y de las dificultades que vivían, y eso se fue dando con la llegada de Tierraviva” dice Santiago Bobadilla, una persona que es parte de la institución desde sus primeros años de existencia. El aporte de Tierraviva fue para reforzar los derechos fundamentales de los pueblos indígenas y la restitución de parte de los territorios tradicionales de los pueblos, agrega.

Esta restitución se dio mediante litigios que llegaron al ámbito internacional, tras haber acompañado las luchas de las comunidades indígenas que reclamaban sus tierras a nivel nacional, se tuvo que recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos para lograr la restitución territorial a estas comunidades, allí se consiguieron tres sentencias que condenaron al Estado paraguayo a reponer sus tierras a las Comunidades Sawhoyamaxa, Yakye Axa y Xamock Kásek. “La institución siempre tuvo un alto perfil en litigio, ya que la Constitución garantiza el acceso a la tierra a pueblos desde 1992; con estas luchas logramos la restitución de más de 165.000 hectáreas, en favor de los Pueblos Indígenas” continúa comentando Santiago, que para los Enxhet es conocido como Kamet por su parecido con los gatos.

Tierraviva trabaja en la promoción y defensa de los derechos humanos de los Pueblos Indígenas, con énfasis en la restitución territorial, en estos años se ha enfocado principalmente a trabajar con los Pueblos Enxet, Enlhet, Sanapaná, Angaité, Qom e Yshir. El litigio estratégico, la incidencia en políticas públicas, la capacitación, el fortalecimiento organizacional, formación política y jurídica, así como el asesoramiento general, son los principales trabajos de la institución y están orientados a la exigibilidad de derechos.

“Hay muchas cosas por hacer aún pero hemos logrado poner en la sociedad a los pueblos indígenas como sujetos de derechos. Hubo muchas situaciones difíciles pero ver que hoy se están consolidando los derechos de los pueblos indígenas es reconfortante, ver que hay más comunidades que acceden a salud, educación y a su territorio, por eso hubo un antes y un después de Tierraviva” señala Santiago.

Al igual que 25 años atrás el desafío para Tierraviva continúa siendo el cumplimiento efectivo de los derechos que tienen los pueblos indígenas: el acceso a la tierra, educación, vivienda, energía eléctrica y todos los derechos que están consagrados y que el Estado debe de hacer posible. Entre las situaciones más críticas que existen en la actualidad, además de las comunidades que no acceden a sus territorios, está lo relacionado a los caminos; “hay comunidades aisladas porque no existen caminos o porque los caminos son administrados por establecimientos ganaderos, por estancieros que no permiten la libre circulación de los indígenas y de la gente que quiera llegar hasta sus comunidades” cuenta Santiago señalando que las luchas de los pueblos indígenas y de Tierraviva continuarán porque existe un Estado que es débil al momento de enfrentarse a los poderosos empresarios y ganaderos que hoy tienen prácticamente el monopolio de la tierra chaqueña.

Testimonios

Ciriaca Aranda, cariñosamente “Ña Ciri”, forma parte de la historia de Tierraviva con 25 años de servicio “Tierraviva ha sido parte de mi vida en estos 25 años de servicio, agradezco a la institución por eso, porque me brindó la posibilidad de jubilarme en un trabajo digno. Aprendí a conocer y amar a los indígenas chaqueños, aprendí que las personas indígenas tienen derechos y merecen ser atendidos como cualquier persona. Cuando era pequeña iba con mi mama al Jardín Botánico, y ahí conocí a los indígenas Makä, me había quedado la imagen de sus plumas de colores y aretes grandes. En mi trabajo en Tierraviva también aprendí que existen varios Pueblos Indígenas en nuestro país y que son personas con derechos y debemos respetar su cultura”

Rodrigo Villagra, Antropólogo, miembro del Directorio de Tierraviva. “Con el paso de todos estos años aprendimos muchas cosas, aprendimos la historia de los Enxet, en principio, de los Angaite, de los Sanapaná y también nos volvimos parte de esa historia. Nosotros entramos en esa historia como un protagonista más. Ellos no ayudaron a entender cómo y por qué viven, qué quieren. Creo que han ido aprendiendo de nosotros como defenderse cada vez mejor, como sobresalir en esta sociedad donde antes no eran reconocidos, ni conocidos, ni aceptados. Creo que en todos estos años de lucha, la recuperación de los casos, la recuperación de tierras, un 16 %, no es poca cosa en un escenario muy desfavorecido y muy hostil a ese reconocimiento. Yo hago votos por seguir trabajando y seguir aprendiendo con ellos. Este trabajo es una forma de vida, a todos mis compañeros y compañeras de trabajo y de lucha les agradezco mucho por todo lo que han dado en todos estos años. Podemos seguir haciendo muchas reflexiones, los años y los días son importantes pero también, en todos estos años hemos aprendido que también son importantes los procesos, y los procesos no se dan en días, se dan en un transcurso de tiempo importante. Las conquistas que hemos tenido, hacen a la historia de Tierraviva, así también las derrotas que han sido dolorosas incluso personales han sido aleccionadoras. Un gran abrazo y muchas felicidades a todo el equipo por los 25 años.”

Gregorio Gómez, conocido por sus amigos como “Pirulo”, lingúista y poeta popular, fue director de Tierraviva, “acuden a mi memoria la figura de tantas personalidades que donaron su tiempo y esfuerzos a favor de los Pueblos Indígenas: Esteban, Tito Lahaye, Modesto Elizeche, Pilar Royg y tantos otros jóvenes y adultos menores que actualmente hacen parte del Equipo de trabajo en colaboración con el Directorio”

Corte IDH exige al Estado paraguayo cumplir íntegramente con sentencia del Caso Yakye Axa.

En la jornada de este viernes 14 de junio, la Corte Interamericana de Derechos Humanos comunicó al Estado paraguayo sus resoluciones respecto a la revisión de la sentencia sobre la Comunidad Yakye Axa. En el documento los miembros de la instancia internacional exigen al país acelerar los trámites para dar cumplimiento total a la sentencia que protege a la comunidad indígena y da un plazo hasta el 6 de setiembre para recibir información sobre las soluciones que se plantean al caso.

La Comunidad Indígena del Pueblo Enxet, Yakye Axa, sigue viviendo al costado de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción; ubicados a la vera del camino, afectados por la inundación que golpea la zona, las 60 familias de la comunidad siguen exigiendo, al igual que hace más de 20 años, el acceso a su territorio. La comunidad junto a instituciones de Derechos Humanos viene impulsando diferentes iniciativas para lograr el cumplimiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que en 2005 falló a favor de la restitución del su territorio a los indígenas de Yakye Axa.

El Estado también fue reconocido por la Corte debido a los avances que hay en el caso, como la compra de las tierras para la comunidad y el desembolso de una parte de los fondos para proyectos de desarrollo. “La Corte felicita al Estado por los avances pero le dice que no basta con comprar la tierra si la comunidad aún no puede ingresar a ellas, entonces pide al Estado que informe el plazo en el que culminarían los trámites del proceso de expropiación o del juicio de servidumbre de tránsito para que los miembros de Yakye Axa puedan acceder a sus tierras’ señaló la abogada Julia Cabello, del Equipo de Casos y Litigios de Tierraviva.

La Corte señala también su preocupación debido a que la Comunidad de Yakye Axa tuvo que utilizar parte de ellos fondos para Proyectos de Desarrollo, para comprar carpas y otros enseres para hacer frente a la inundación, “estos fondos que deben ser utilizados para proyectos productivos, para garantizar el desarrollo de la comunidad, la gente de Yakye Axa tuvo que usarlos para hacer frente a difícil situación que viven por la inundación y la falta de asistencia adecuada por parte del Estado y le exige que tome medidas para que esto no se repita” mencionó Julia.

Otro aspecto que es mencionado por la Corte IDH es que el Estado debe garantizar que los fondos para Proyectos de Desarrollo que sean destinados a las Comunidades Indígenas estén a disposición de los mismos de forma permanente y que no tengan un plazo perentorio para la utilización de dichos fondos ya que eso podría generar que el dinero sea utilizado de forma apresurada y no planificada correctamente.

La resolución de 26 páginas aborda también temas respecto a la situación de salud y educación de la comunidad. Estas resoluciones nos muestran que hubo avances respecto a las luchas de la comunidad para recuperar sus tierras y acceder a una vida digna pero que también queda mucho por hacer, concluyó la abogada Julia Cabello en una reflexión respecto a los señalamientos de la Corte hacia el Estado paraguayo.

Para recuperar su territorio la Comunidad Yakye Axa recurrió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el año 2002, en el 2003 el caso fue elevado a la Corte IDH, donde la comunidad, acompañada por Tierraviva y el Centro Internacional por la Justicia y el Derecho internacional (CEJIL), logró un fallo favorable en el año 2005. Años después, en 2012, el Estado paraguayo adquirió las tierras para la comunidad pero las 60 familias de Yakye Axa nunca pudieron acceder a ellas hasta hoy por falta de un camino de acceso.

 

Construirán puestos de salud en comunidades indígenas

En la jornada de este miércoles 12 de junio se realizó la firma de un acuerdo entre comunidades indígenas del Chaco y el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, el convenio permitirá construir puestos de Unidades de Salud de la Familia en 4 comunidades indígenas además de viviendas para los profesionales que asistirán a estas comunidades. La iniciativa partió de la XV Región Sanitaria de Presidente Hayes y busca garantizar el acceso a la salud de los miembros de unas 43 aldeas indígenas que habitan la zona. La firma del convenio se realizó en el Centro de Salud de Irala Fernandez y contó con la presencia del ministro de Salud Julio Mazzoleni.

Según señaló la Doctora Maida Barrios, Directora de la XV Región Sanitaria, la firma de convenio apunta a fortalecer la atención a las comunidades y crear condiciones para que los profesionales de salud permanezcan en el Chaco “esperamos que esto pueda replicarse en otras comunidades” expresó la doctora. Además Barrios explicó que el proyecto fue trabajado con la participación de los líderes y se solicitó su consentimiento basados en lo que establece la legislación respecto a la Consulta Previa e Informada que debe realizarse con las comunidades indígenas antes de ejecutar cualquier proyecto que los involucre.

Las comunidades beneficiadas son Casanillo, compuesta por 7 aldeas, El Estribo, 10 aldeas y Nepoxen, con 8 aldeas; el proyecto permitirá que los profesionales de salud puedan estar insertos en las comunidades y asi cumplir cabalmente con el objetivo de la Atención Primaria de la Salud, captando a tiempo las enfermedades y siendo la puerta de entrada a los servicios de salud realizando sus actividades de promoción, prevención, rehabilitación y cuidados de los pacientes. Según manifestaron las autoridades el cronograma de trabajo indica que para setiembre, si las condiciones climáticas y del terreno lo permiten, debería iniciarse la obra que tendría que concluir en Diciembre próximo.

El líder de la comunidad Nepoxen del Pueblo Angaite, Omar Suárez manifestó que se sienten satisfechos con el acuerdo firmado ya que vienen trabajando hace años para tener mejoras en la atención a la salud dentro de su comunidad, “es un logro de la participación indígena y beneficiará a las comunidades que estamos en la zona, es un gran avance en el tema salud porque para nosotros llegar a otro puesto de salud es muy difícil porque no hay caminos” indicó. El líder además destacó que la presencia de los profesionales en la comunidad también permitirá un mejor trabajo de los médicos e integrantes de las Unidades de Salud de la Familia que se instalarán.

 

Foto y reportes: Carlos Goncalvez y Santiago Bobadilla

Un Amicus para Lhaka Honat

En marzo pasado la Organización Tierraviva entregó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos un Amicus Curiae sobre el caso de la Asociación Indígena Lhaka Honhat contra el Estado argentino. Los indígenas de Lhaka Honhat, que en idioma Wichi significa Nuestra Tierra, pertenecen a comunidades los Pueblos Wichi, Iyojwaja, Nivacle, Qom, Tapy ́y, ellos reclaman el reconocimiento y titulación de su territorio ancestral, además de demandar la reparación de diversos derechos vulnerados a lo largo de 35 años de lucha de estas comunidades.

En 1998, ante la falta de respuesta a sus reclamos por parte del Estado argentino, la Asociación Lhaka Honhat decidió recurrir al Sistema Interamericano de protección de los Derechos Humanos, patrocinados por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), una organización de derechos humanos de Argentina, recurrieron primeramente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que en 2012 dio su informe y elevó la causa a la Corte IDH. El Caso debe ser resuelto por la Corte IDH próximamente; en este proceso el CELS solicitó a Tierraviva que basándose en su experiencia en los derechos territoriales de pueblos indígenas pueda entregar a la Corte un “amicus curiae” sobre el caso.

Así fue que una delegación de Tierraviva se trasladó hasta Santa Victoria, en Salta, Argentina, para poder constatar en terreno la situación de las comunidades indígenas y conversar con los y las integrantes de Lhaka Honhat. El Amicus Curie es una herramienta que proporciona el derecho para presentar argumentos sobre el tema que se está tratando en un tribunal, aún no siendo parte en el proceso, la Corte IDH permite utilizar esta herramienta que traducida significa “amigos del tribunal”.

“En un contexto regional donde la crudeza de una realidad de pobreza y marginalización, de la mercantilización de la naturaleza, de imposición a condiciones imposibles de vida; no logra movilizar lo suficiente a los Estados para hacer absolutamente todo lo necesario y revertir dicha

realidad; la resistencia digna de una lucha justa debe ser particularmente valorada y apoyada con un abordaje multidisciplinario” señala Julia Cabello, integrante del Equipo de Casos y Litigios de Tierraviva, al justificar el interés de la institución en el caso.

Julia Cabello comentó también que el Caso Lhaka Honhat comprende la violación de los derechos a la propiedad y al acceso a la información y participación de los pueblos indígenas, ya que el Estado argentino llevó a cabo obras públicas y otorgó concesiones de explotación de hidrocarburos en el territorio ancestral de las 14 comunidades indígenas que forman parte de la Asociación. “En el amicus se desarrolla el sentido que tiene el territorio para los pueblos indígenas en relación al reclamo de otros grupos sociales, en este caso los criollos” señala la abogada.

“El sentido de la tierra o territorio para los pueblos indígenas amerindios es transcendental para la vida de los mismos. Incluye el ámbito de sus colectivos humanos en permanente creación, reproducción y transformación, así como los numerosos y diversos colectivos e individuos

de especies animales y vegetales que utilizan y con quienes interactúan, así como los elementos característicos geológicos y ecológicas de su hábitat, y aún los seres o entes espirituales con quienes cohabitan” indica el etnobotanico Pastor Arenas en uno de sus libros, este extracto que fue ofrecido a la Corte como elemento de análisis explica y destaca la relación que tienen los pueblos indígenas con sus tierras. Dentro del reclamo territorial los miembros de la Asociación señalan también que el Estado argentino, a través de sus agentes, favorece la continuidad de conflictos y el avance continuo en terreno del despojo y apropiación de las tierras indígenas.

“Otro punto que desarrollamos en el amicus es que el tiempo es un factor determinante en la concreción de derechos, y como muchas veces para concretar un derecho específico los Estados tardan años y años y eso agrava mucho más la situación de la gente, la situación de vulnerabilidad en la que viven y como también muchas veces debido al tiempo es más costoso poder revertir esta situación” indica Julia recordando que las familias de Lhaka Honhat llevan ya más de tres décadas de reclamo y lucha por la restitución de su territorio.

“Además en el escrito hablamos de la autonomía de los indígenas para proponer sus propias soluciones a los conflictos generados; también de la necesidad de que el Estado argentino tenga un presupuesto específico para atender a las comunidades y la reparación de derechos de las mismas. Otro punto en el que profundizamos es la responsabilidad del Estado provincial, en este caso la Provincia de Salta, y del Estado nación argentino en el caso” señala Julia.

Articular y aunar esfuerzos con diferentes instituciones que están disputando derechos ante sectores poderosos y Estados reacios a respetar los derechos de los sectores más vulnerabilizados es una de las líneas de trabajo de Tierraviva.

Conocé más del Caso Lhaka Honhat

Camino a Yakye Axa

La Comunidad Indígena del Pueblo Enxet, Yakye Axa, sigue viviendo al costado de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción; ubicados a la vera del camino, afectados por la inundación que golpea la zona, las 60 familias de la comunidad siguen exigiendo, al igual que hace más de 20 años, el acceso a su territorio. La comunidad junto a instituciones de Derechos Humanos viene impulsando diferentes iniciativas para lograr el cumplimiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que en 2005 falló a favor de la restitución del su territorio a los indígenas de Yakye Axa.

En este marco se impulsan acciones en el campo judicial y legislativo; por la vía Judicial el Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) ha promovido un juicio de Servidumbre de Tránsito, a fin de que la justicia ordene la apertura de un camino que atraviese los establecimientos ganaderos que rodean a las 12 mil hectáreas de tierra que el Estado paraguayo adquirió ya en el año 2012 para otorgárselas a la comunidad, en este juicio la comunidad, representada por sus abogados, tomaron intervención como terceros coadyuvantes. Hasta el momento los propietarios de estos establecimientos no han permitido la construcción del camino, lo que obligó a recurrir a la vía judicial; en este marco se realizó recientemente una inspección presencial de la situación por parte de la Jueza del caso junto a las partes; durante la visita la comunidad pudo expresar a la autoridad judicial la enorme necesidad que tienen de contar con el camino que les permita por fin ingresar a sus tierras y poder desarrollarse “queremos trabajar y construir allí nuestro futuro, acá estamos mal y estamos expuestos a varios peligros, la situación es cada vez peor, más ahora con la inundación” manifestó Anibal Flores, uno de los líderes de la comunidad en presencia de la Jueza.

En paralelo, en el Senado de la Nación se ha presentado un proyecto de ley que permitiría al Estado expropiar las tierras necesarias para la construcción del camino, un tramo de no más de 20 kilómetros es lo que faltaría construir para lograr cumplir con la sentencia que pesa sobre el Estado paraguayo. Este proyecto está siendo analizado en la Comisión de Obras del Senado que conformó una mesa técnica con participación de todos los actores involucrados, propietarios, líderes indígenas y sus abogados, el INDI y otros entes estatales y organizaciones de Derechos Humanos como Amnistía Internacional, donde se espera llegar a un acuerdo entre las partes, sin embargo hasta el momento los propietarios de algunas estancias de la zona se muestran reacios a permitir la construcción de un camino público y de todo tiempo para las comunidad, al mismo tiempo plantean modificar el trazado del camino por otros que no son convenientes para la comunidad.

Los líderes indígenas y sus representantes convencionales sostienen que el trayecto propuesto y aceptado por la comunidad es el más adecuado para todos los sectores, ya que es el más corto, cuenta con un tramo ya existente y representa menores gastos para el Estado paraguayo, además permitirá interconectar a las comunidades indígenas Enxet de Sawhoyamaxa, Yakye Axa, Colonia 96 y Buena Vista generando un territorio continuo indígena de alrededor de 40 mil hectáreas. Las ventajas de este trazado también son sostenidas por los técnicos del INDI, quienes realizaron varios trabajos de estudio del lugar.

Para recuperar su territorio la Comunidad Yakye Axa recurrió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el año 2002, en el 2003 el caso fue elevado a la Corte IDH, donde la comunidad, acompañada por Tierraviva y el Centro Internacional por la Justicia y el Derecho internacional (CEJIL), logró un fallo favorable en el año 2005. Años después, en 2012, el Estado paraguayo adquirió las tierras para la comunidad pero las 60 familias de Yakye Axa nunca pudieron acceder a ellas hasta hoy por falta de un camino de acceso.

 

En Puerto Diana y Karcha Balhut realizan reunión de validación de resultados de investigaciones sobre el Pueblo Yshir y Talleres de capacitación en Derecho Ambiental

En el marco del proyecto “Por Nuestro Gran Chaco Sustentable: Participación activa en modelos de gestión territorial para la conservación ambiental integrada con la producción sostenible”, una iniciativa en consorcio trinacional, apoyada por Unión Europea, Compañeros se encuentran en las comunidades Puerto Diana y Karcha Balhut del Pueblo Yshir, del Distrito de Bahía Negra, Departamento de Alto Paraguay, realizando devolución de informaciones recolectadas en la zona y taller de capacitación en Derecho Ambiental, en el marco de la Escuela Itinerante de Capacitación de Defensores y Defensoras ambientales- EICDA.

La devolución de informaciones a referentes de las comunidades, quienes colaboraron en la investigación sobre el origen y la historia más antigua de los Yshir y su relación con el territorio que hoy habitan, en el marco del estudio realizado por los antropólogos Marcos Glauser, Rodrigo Villagra y Claudio Basabe. El estudio realiza un análisis bibliográfico sobre materiales que ya se escribieron sobre la cultura Yshir, además agrega una descripción del ecosistema, del territorio y de la economía Yshir; la investigación concluye con un análisis respecto a las luchas del Pueblo en defensa de sus territorios, tomando los casos particulares de la reivindicación de las Comunidades de Puerto Pollo y Puerto Ramos.

Asimismo, la investigación forma parte de una iniciativa que busca incidir en normativas legales, locales y nacionales, para garantizar el cuidado de los recursos y la forma de vida tradicional de las Comunidades Yshir. La devolución de las informaciones colectadas se da en el marco de la validación con los miembros de las comunidades de Puerto Diana y Karcha Balhut, principalmente de quienes participaron activamente de las investigaciones, relatando sus historias y saberes.

Al respecto, el Antropólogo Claudio Basabe expone “Fue una reunión muy interesante con las comunidades porque salieron muchas cosas, además de la presentación propiamente de los materiales. Cuestiones que van desde las formas de escritura y pronunciación del idioma Yshir hasta la intención de unificar el territorio que ocupan las comunidades a lo largo de la margen derecha del Río Paraguay, desde Puerto Diana hasta Puerto Esperanza”

El Pueblo Yshir está compuesto por cerca de 3.500 personas, que habitan en 7 comunidades ubicadas a orillas del Río Paraguay, en los Distritos de Bahía Negra y Fuerte Olimpo, Departamento de Alto Paraguay. En esos territorios desarrollan su vida y mantienen vivas sus costumbres, su lengua y su cultura. Originalmente el territorio Yshir abarcaba más de 3 millones de hectáreas, sin embargo, actualmente ocupan y tienen asegurado unas 54.000 hectáreas, perdieron cerca del 97% de su territorio y los espacios que aún conservan son constantemente amenazados por el avance de la deforestación y de estancieros extranjeros que buscan apropiarse de sus tierras.

Ante estas situaciones, los líderes comunitarios y la Unión de Comunidades de la Nación Yshir-UCINY, han propiciado espacios de capacitación sobre Derechos territoriales y ambientales, de manera que pudieran contar con elementos para la defensa y resistencia en las comunidades desde la exigibilidad de derechos.

Avances en el cumplimiento de la sentencia de la Corte IDH sobre Yakye Axa

Asunción, 29 de mayo de 2019. En el marco del cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre la comunidad indígena Yakye Axa se realizó ayer una reunión de la Comisión de Obras del Senado, encabezada por el Senador Juan Afara respecto a la construcción de un camino que permita la instalación efectiva de la comunidad en las tierras que fueran adquiridas por el Estado.

Durante este encuentro el Senador Fidel Zavala, también ganadero y vecino de las tierras de la comunidad Yakye Axa, manifestó que dialogó con sus pares propietarios de estancias en el lugar quienes estarían dispuestos a ceder los terrenos necesarios para la construcción del camino pero que sería un trazado diferente al considerado por técnicos del Instituto Paraguayo del Indígena y la comunidad.

La falta de un tramo de 33 kilómetros que permita llegar desde la Ruta Pozo Colorado – Concepción hasta las 12 mil hectáreas de tierra donde debe asentarse la comunidad hace que el Estado paraguayo continúe incumpliendo la sentencia de la Corte IDH que data del 2005.

Santiago Bobadilla, coordinador de la organización Tierraviva, participó de la reunión e informó que “el próximo 4 de junio se realizará una nueva reunión entre las partes para considerar  las posibles soluciones para lograr el cumplimiento efectivo de la sentencia lo que permitiría finalmente a la comunidad vivir en su territorio y al Estado informar a la instancia  internacional del cumplimiento de la Sentencia”.

En paralelo a este proceso el Estado lleva adelante un juicio por servidumbre de tránsito que busca igualmente lograr la construcción del camino para Yakye Axa que hasta el momento recibieron negativa de paso por parte de los propietarios de estancias de la zona. La construcción de este camino beneficiará también a las comunidades Kelyenmagategma y a las aldeas Colonia 96 y Buena Vista.

Tierraviva, como organización de Derechos Humanos junto a otras organizaciones de la sociedad civil, acompaña el reclamo de las comunidades indígenas y busca que el Estado paraguayo cumpla cabalmente con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en favor de la Comunidad Yakye Axa.