Un trayecto de 33 kilómetros separa a la Ruta Pozo Colorado Concepción de las 12.000 hectáreas de tierras que el Estado adquirió para la Comunidad Indígena Yakye Axa. La construcción de este camino permitirá que cerca de 200 familias de comunidades indígenas de la zona puedan romper el aislamiento y abandono en que viven. El primer paso para la construcción de este camino debe darse mañana jueves en la Sesión Ordinaria de la Cámara de Senadores, donde los legisladores deben aprobar la expropiación de aproximadamente 25581 mts. de fracciones de tierras de dos establecimientos ganaderos por donde pasaría el camino dado que las negociaciones directas para lograr las autorizaciones no prosperaron; cabe recordar que el camino pasará por un tercer inmueble perteneciente a la Comunidad Indígena Sawhoyamaxa, diferencia de las empresas ganaderas, la comunidad indígena, sí prestó su autorización.
En el caso de la Comunidad Yakye Axa son 62 familias pertenecientes al Pueblo Enxet que hoy viven al costado de la ruta, aguardando que el Estado cumpla con el compromiso de construir el camino que les permita llegar a las tierras que ocuparán. Sus líderes indican que en los más de 20 años de lucha por sus tierras muchos han perdido la vida y han atravesado graves penurias. El sueño de volver a tener por fin un territorio adecuado para desarrollarse los mantiene activos y en lucha. Allí, en esas 12 mil hectáreas, planifican criar animales, tener viviendas dignas y atención médica, además de tener posibilidades de sostener viva su cultura y sus tradiciones.
La Comunidad Indígena Yakye Axa no está sola en esta larga espera del camino, también las familias de la Comunidad Kelyenmagategma, conocida como Karaja Vuelta, también del Pueblo Enxet, aguardan esta construcción, ya que según mencionan eso les permitirá trasladarse de forma pronta y segura cuando tienen alguna urgencia en materia de salud. Hoy el principal acceso de la comunidad es por el Río Paraguay, y muchas veces los costos de los traslados son elevados, lo que ha significado varios padecimientos para pobladores de la comunidad.
Por su parte la Comunidad Payseyamexempa’a del Pueblo Enxet, conformada por las Aldeas Colonia 96 y Buena Vista, también espera con ansias la construcción de este trayecto; sucede que año a año esta comunidad queda aislada, sin capacidad de recibir asistencia médica, sin acceso a educación y otros servicios básicos; por esto anualmente deben abandonar sus tierras para instalarse al costado de la ruta, también allí la falta del camino ha costado vidas y graves enfermedades para los miembros de ambas aldeas. La construcción del camino les permitirá trasladar a sus enfermos además de garantizar que los servicios del Estado puedan llegar de manera integral y permanente, ya que en varias ocasiones se debieron hacer atenciones de urgencia con helicópteros a falta de un camino que permita que funcionarios de salud accedan a la comunidad.
Como un agregado más la Expropiación que debe ser aprobada este jueves en el Senado como avance del camino a Yakye Axa, podría lograr la instalación de un territorio indígena continuo e interconectado, con cerca de 40 mil hectáreas, donde están ubicadas las tres comunidades antes mencionadas y también la comunidad Enxet Sawhoyamaxa, lo que constituiría una importante experiencia y apuesta al desarrollo armónico de los pueblos indígenas de la zona.