Tras 26 años la Comunidad Payseyamexyempa’a accede al título de sus tierras

La Comunidad Payseyamexyempa’a, está compuesta por dos aldeas -Colonia 96 y Buena Vista – en las que viven aproximadamente 60 familias indígenas del Pueblo Enxet, si bien las tierras se encuentran ocupadas por la comunidad desde 1996, recién hoy, tras más de 26 años de lucha se concretó la restitución territorial con la inscripción del título de propiedad a nombre de la comunidad. Este logro podría ayudar a mejorar las duras condiciones de vida de la comunidad, que se encuentra en aislamiento por falta de camino de todo tiempo, sin acceso a derechos fundamentales como agua, escuela, puesto de salud, entre otros.

La Abogada Alba Escobar, integrante del Área de Casos, Litigios e Incidencia de Tierraviva manifestó que, “esto marca un logro histórico para Tierraviva y la comunidad ya que fueron años de gestiones para encaminar los trámites pertinentes para el proceso ante las diversas instituciones públicas. En el año 1996, fueron adquiridas las 25 mil hectáreas para la comunidad indígena de referencia, los líderes que habían iniciado la lucha por ese territorio, ya han fallecido, pero el resultado de esa lucha hoy es reflejado con la titulación ante la Dirección de Registros Públicos”.

Respecto a lo que representa la titulación de las tierras la abogada manifestó que “mediante la obtención de la titulación de sus tierras ancestrales, podrán desarrollar y preservar su cultura como también garantizar su sustento económico, en este caso como ejemplo podrían ser los proyectos de desarrollo comunitario”.

Vale mencionar que durante estos años muchos miembros de la comunidad han abandonado sus tierras a causa de la falta de camino, inundaciones, muertes prevenibles de niñas, niños y otros factores que han afectado profundamente a la comunidad. Con esta titulación la comunidad tiene posibilidad concreta de desarrollar proyectos de gestión territorial, clave para la supervivencia y para el gozo de una vida digna.

La comunidad se encuentra asentada en el kilómetro 352 de la ruta Pozo Colorado-Concepción y a unos 60 km aproximadamente al norte de la misma Ruta, en el Departamento de Presidente Hayes. La falta de caminos de todo tiempo y de asistencia adecuada por parte del Estado han afectado profundamente a la comunidad dejándola al borde de la desaparición; la titulación de las tierras representa una oportunidad para que el Estado paraguayo asuma una asistencia integral y planificada que permita revertir esta situación, apuntando a las garantías de una vida digna para las familias de esta comunidad.

Estas tierras forman parte de las más de 165.000 hectáreas que han sido restituidas a los Pueblos Indígenas del Chaco mediante las luchas comunitarias y el acompañamiento de Tierraviva

Día del Indígena: Menos derechos, más ataques

Este 19 de abril se recuerda el Día del Indígena, como cada año la fecha convoca a una reflexión respecto a la realidad que viven los Pueblos Indígenas que habitan el territorio paraguayo. Esta realidad puede resumirse en el abandono y violación constante de los Derechos Humanos de las personas indígenas por parte del Estado, a lo que hoy se suma un violento avance criminalizador.

Según datos oficiales 65% de miembros de pueblos indígenas viven en la pobreza y más del 30% en pobreza extrema. El 97,9% tiene al menos una necesidad básica insatisfecha, estás cifras dan cuenta de una discriminación estructural por parte del Estado que jamás se ha ocupado verdaderamente de garantizar condiciones mínimas para que los Pueblos Indígenas gocen de una vida digna.

A esto se suma la acelerada pérdida de sus territorios a causa del avance del modelo de agronegocios, la deforestación y el uso intensivo de agrotóxicos, que han expulsado y llevado casi a la extinción a las comunidades indígenas. Al menos 30% de las comunidades indígenas tienen problemas de acceso a a la tierra y las un millón de hectáreas que, supuestamente, el Instituto Paraguayo del Indígena ha titulado a favor de las mismas es apenas una ínfima parte de las tierras que según la normativa deberían estar en posesión de los indígenas.

En medio de este doloroso cuadro, desde el Estado, y particularmente desde algunos sectores políticos, antes que ofrecer políticas públicas que atiendan las necesidades de los Pueblos Indígenas, están resueltos a profundizar la criminalización contra aquellas comunidades que reclaman sus derechos. Es así que el 2021 fue el año dónde se realizó la mayor cantidad de desalojos contra comunidades indígenas, se realizaron 12 desalojos afectando a unas 725 familias de diferentes Pueblos.

En consonancia con estos ataques en setiembre del 2021 se aprobó la modificación del Código Penal para aumentar las penas a quienes luchen por la restitución territorial y actualmente se pretende aprobar, de forma apresurada y sin debate, una ley que castiga con cárcel a quienes se manifiesten en las rutas nacionales.

Las comunidades indigenas ya se encuentran afectadas por la llamada Ley de Criminalización Zavala-Riera, más de una decena de indígenas fueron imputados bajo esta nueva figura debido a que reclamaron la restitución de su territorio. La nueva propuesta de Ley también significará un ataque a aquellas comunidades que durante años y hasta la actualidad solo son escuchadas mediante las movilizaciones y cierres de ruta.

En este Día del Indígena corresponde hacer un llamado a todos los actores políticos y al Estado paraguayo a qué actúen responsablemente respetando los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, y apuntando los esfuerzos a revertir la exclusión y la discriminación estructural contra los Pueblos Indígenas; y no a profundizarla mediante políticas represivas que sólo agravarán la situación delicada que atraviesan y que ya le valiera al país sentencias a nivel internacional.

El Estado Paraguayo sigue sin cumplirle a la Comunidad Yakye Axa, casi 17 años después de la sentencia de la CorteIDH. 

Asunción, Washington, Buenos Aires, Abril 7 de 2022

La Corte Interamericana de Derechos Humanos convocó al Estado paraguayo, a la comunidad indígena Yakye Axa del Pueblo Enxe y a las organizaciones representantes Tierraviva y CEJIL, a una audiencia privada de supervisión de cumplimiento de la sentencia proferida en el 2005 en relación al derecho a la tierra ancestral de la comunidad, quienes reclaman el reconocimiento de sus tierras desde 1992 y que se encuentran -aun posterior a la sentencia- viviendo en condiciones de extrema vulnerabilidad.

Frente a la preocupación que genera el inclumplimiento injustificado, después de tantos años de ser emitida la sentencia, se aportó información referente a la titulación de las tierras, construcción del camino para llegar a las tierras, acceso a bienes y servicios y el fondo de desarrollo comunitario.

Hasta la fecha la comunidad sigue sin la titulación de sus tierras y sin acceso a bienes y servicios básicos; así mismo el camino para acceder a las tierras solo ha avanzado 10 km de los 34 necesarios. Como representantes de la comunidad, nos preocupa que el paso del tiempo refuerza las violaciones de DDHH que la Corte ha buscado reparar; y que, dada la naturaleza de las reparaciones y de los derechos en juego, aun un avance parcial en el cumplimiento implica en los hechos que la comunidad permanezca lejos de sus tierras y en condiciones muy precarias para su vida, integridad y subsistencia.

Esperamos que el Estado comprenda la gravedad de la situación y el estado de extrema vulnerabilidad en que se encuentran los miembros de la comunidad Yakye Axa y, con la debida celeridad, cumpla con sus obligaciones internacionales. Es imperativo que la comunidad Yakye Axa pueda gozar de su derecho de vivir y desarrollar su cultura, tradiciones y proyectos colectivos en condiciones dignas y en sus tierras.

Libro sobre el Pueblo Enlhet, traducido al inglés

Don’t Cry. The Enlhet History of the Chaco War, un libro con relatos enlhet sobre el inicio del proceso colonizador de su territorio a partir de los años 1920 fue recientemente publicado por la editorial McGill-Queen’s University Press de Montreal, es la traducción del material elaborado por Hannes Kalisch y Ernesto Unruh y publicado en español en el año 2018. En su versión en ingles el material está a la venta a través del portal web de la Editorial.

Los Enlhet, un pueblo indígena del Chaco paraguayo, permanecieron prácticamente intactos por el colonialismo hasta la década de 1920. Esto cambió con la llegada de los menonitas, quienes comenzaron a establecerse en el centro del territorio de Enlhet en 1927; la Guerra del Chaco poco después (1932-35); el conflicto más mortífero en el hemisferio occidental después de la Guerra Civil estadounidense; y una terrible epidemia de viruela al mismo tiempo.

En Don’t Cry, los Enlhet dan su propio relato de este período, centrándose en sus experiencias de la guerra entre Paraguay y Bolivia, en voces nunca antes escuchadas fuera de su propia sociedad. Sus relatos, traducidos del idioma enlhet y acompañados de un sensible análisis histórico-antropológico, permiten un acceso sin precedentes a estas perspectivas hasta ahora ocultas. Testigos de Enlhet de aquellos tiempos describen los procesos de colonización a los que fueron sometidos al mismo tiempo que insisten en su propia visión del mundo. Esta visión desafía los puntos de vista de la sociedad colonial, simbolizando la búsqueda de una relación que asuma una historia compartida, aborde el abismo entre los pueblos y abrace el potencial de cada uno.

Comunicado sobre las movilizaciones campesinas e indígenas

Las Organizaciones de la Sociedad Civil abajo firmantes expresamos nuestro apoyo y solidaridad a la movilización que lleva adelante la Plenaria de Organizaciones Campesinas e Indígenas en Asunción y diferentes puntos del país. Las reivindicaciones son consistentes con la construcción de un Paraguay justo y democrático por lo que hacemos un llamado a las autoridades y al gobierno a atender estos reclamos.

En concordancia con lo expresado por quienes se movilizan, entendemos que la injusta y desigual distribución de la tierra en el país debe ser atendida urgentemente, con políticas de Estado que garanticen el arraigo de indígenas y campesinas en sus territorios, con condiciones para una vida digna.

Paraguay es el país de la región con la más injusta distribución de tierras, apenas el 2% de los propietarios acaparan más del 85% de la tierra, mientras se estima que existen al menos 300 mil familias campesinas sin tierras. A esta realidad se suma la existencia, reconocida por el propio Estado, de más de 8 millones de hectáreas de tierras mal habidas que se encuentran en manos de personas no beneficiarias de la reforma agraria y que se apropiaron irregularmente de las mismas.

Entendemos que esta situación tan delicada no puede ser resuelta mediante el aumento de las acciones de desalojos forzados, de la represión al campesinado y pueblos indígenas, por eso, solicitamos la derogación de la Ley 6830/21 que modifica el Artículo 142 de Código Penal, aumentando las penas a las ocupaciones de tierra, menos aún sin tener en cuenta la particularidad del derecho indígena, quienes no fueron consultados, un derecho consagrado. Enviar a prisión a quienes luchan por su derecho a un pedazo de tierra solo agravará la problemática del campo, sin ofrecer verdaderas soluciones a campesinos, campesinas e indígenas, ni al país en general.

Señalamos también que es urgente la asistencia a la producción campesina y al buen vivir indígena, afectada gravemente por los efectos de la Crisis Climática que se atraviesa, producto de un modelo de producción que atenta contra el ambiente y la naturaleza. Los campesinos y campesinas aportan en promedio un 15% de lo consumido en la ciudad y un 48% de lo consumido en el campo y áreas rurales, esto se da sin prácticamente ninguna política de asistencia por parte del Estado y teniendo apenas el 6% de las tierras productivas en sus manos.

La producción campesina provee de alimentos saludables al país y aporta al equilibrio climático con prácticas sostenibles, a diferencia del modelo de agronegocios que avanza con prácticas que afectan gravemente a la naturaleza y al ambiente, como la deforestación masiva y el uso intensivo de agrotóxicos. Es fundamental que el Estado paraguayo oriente sus políticas a proteger y promover la agricultura campesina e indígena, brindando apoyo y asistencia a los pequeños productores, así también resulta urgente la implementación real de políticas de protección al ambiente y de atención a la crisis climática.

Finalmente, destacamos el histórico valor y compromiso del campesinado y los pueblos indígenas tanto en su labor diaria, garantizando los alimentos para toda la población del país, protegiendo los recursos naturales de sus territorios, como en sus luchas por la justicia social y la democracia que son baluartes para la construcción de una sociedad democrática y equitativa.

 

Centro de Estudios Paraguayos Antonio Guash (CEPAG)

Servicio Paz y Justicia Paraguay (SERPAJ PY)

Asociación Gestion Local (GL)

DECIDAMOS.

Red de Ambientalistas No Gubernamentales del Paraguay (ROAM)

Red Rural de Organizaciones Privadas de Desarrollo.

Tierraviva a los Pueblos Indígenas del Chaco.

Coordinadora por los Derechos de la Infancia y la adolescencia (CDIA).

POJOAJU Asociación de ONGs del Paraguay.

Asociación CALLESCUELA.

Federación de Entidades Vecinalista del Paraguay (FEDEM).

Base Educativa y Comunitaria de Apoyo (BECA).

SOBREVIVENCIA, Amigos de la Tierra Paraguay.

Centro de Servicios y Estudios Rurales (CSER).

Centro de Documentación y Estudios (CDE).

Centro de Estudios Rurales Interdisciplinarios (CERI).

BASE Investigaciones Sociales (BASE IS).

Grupo SUNU de Acción Intercultural

Tekoha con los Pueblos Indígenas

REDESPI Red de Organizaciones al Servicio de los Pueblos Indígenas.

Voces Paraguay, Asociación de Radios Comunitarias.

CEIDRA. Centro de Estudios e Investigaciones sobre Derecho Rural y Reforma Agraria.

 

 

 

 

Comunidades Indígenas acceden a documentación oficial

La Campaña de Documentación a comunidades indígenas, en el marco del convenio interinstitucional firmado por el Tribunal Superior de Justicia Electoral y la Organización Tierraviva para la ejecución del Proyecto “Derecho a la Identidad mediante acceso a documentación oficial de personas indígenas en Paraguay”, alcanzó su primer año de ejecución llegando a comunidades de Concepción, Presidente Hayes y Caaguazú. Esta iniciativa cuenta con el apoyo de Diakonia y la Unión Europea y busca garantizar el acceso a documentación oficial a los miembros de más de seiscientas Comunidades Indígenas a nivel nacional.

En las últimas semanas fueron visitadas las comunidades La Patria, Espinillo, La Esperanza, Kemha Yat Sepo y San José de los Distritos de Villa Hayes, General Bruguez, Puerto Pinasco y Benjamín Aceval, Departamento de Presidente Hayes.

En estás comunidades los pobladores y pobladoras pudieron acceder a Cédula de Identidad, tanto por primera vez como renovación; Certificado de Nacimiento y Carnet Indígena. En la elaboración y entrega de documentos participan funcionarios del Instituto Paraguayo del Indígena, Dirección de Registro Civil y del Departamento de Identificaciones de la Policía Nacional, por su parte agentes del Tribunal Superior de Justicia Electoral, capacitan a los pobladores en temas electorales.

El acceso a la documentación oficial, además de un derecho fundamental, es una necesidad sentida en las comunidades del país como puerta de ingreso a programas sociales y políticas públicas que tiene el Estado dirigida a la población indígena.

La campaña de documentación y capacitación continuará llegando a las comunidades indígenas del Chaco y la Región Oriental, durante todo el presente año y también el año 2023.

Convocatoria a concurso para el cargo de Técnico de Campo

En el marco de la ejecución del Proyecto “Derecho a la identidad mediante acceso a documentación oficial de personas indígenas en Paraguay”, implementado por el consorcio Diakonia-Tierraviva con el apoyo de la Unión Europea, convocamos a concurso para el cargo de “Técnico de Campo”.

La acción propuesta pretende aumentar la participación política y acceso a políticas públicas de población indígena como aporte a la vigencia de los DDHH mediante el reconocimiento de su personalidad jurídica y su igualdad ante la ley en Paraguay desde el acceso a documentación oficial de identidad y a información sobre derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales de personas indígenas en Paraguay. El proyecto se desarrolla en Asunción y 13 departamentos.

PERFIL Y REQUISITOS

  • Formación técnica y/ o profesional en áreas sociales, antropológicas y educación popular con conocimiento en temas de Derechos de Pueblos Indígenas y Derechos Humanos.
  • Alto nivel de guaraní (excluyente) y castellano.
  • Experiencia en trabajo de campo con organizaciones y comunidades indígenas.
  • Capacidad para el trabajo en equipo y de comunicación fluida y efectiva.
  • Disponibilidad para desarrollar su trabajo en las zonas de intervención del proyecto y viajar frecuentemente (excluyente).
  • Dedicación de tiempo completo (excluyente).

TIEMPO DE DURACIÓN

La duración del mismo será de 18 meses, a partir de 16 de marzo de 2022.

DOCUMENTACIÓN REQUERIDA

Currículum vitae con referencias y carta de presentación que establezca su idoneidad para el puesto.

Enviar documentación requerida a la siguiente dirección electrónica:
cfernandez@tierraviva.org.py

Plazo límite para aplicación: 04 de marzo de 2022.

Términos de Referencia Técnico de Campo

Se concretó el traslado de Kemha Yat Sepo a sus tierras

La jornada de este martes 18 de enero quedará marcada en la historia de la Comunidad Indígena Kemha Yat Sepo, ya que después de décadas de vivir al costado de la Ruta Transchaco, debido al despojo de su territorio ancestral, se concretó finalmente el traslado de los miembros de la Comunidad a las tierras que fueron adquiridas para ser habitadas por las 120 familias que la componen.

El pasado 27 de diciembre el Gobierno paraguayo entregó a la Comunidad Kemha Yat Sepo (Cerrito Hamaquera) el certificado de adjudicación para la ocupación definitiva de 1.212 hectáreas de tierra reclamadas por más de dos décadas por los integrantes de la comunidad.

Durante el traslado de las familias a las nuevas tierras los pobladores de la comunidad y sus líderes agradecieron a la Organización Tierraviva por el acompañamiento a la exigencia territorial desde sus inicios. El reclamo de la Comunidad Kemha Yat Sepo contó con el apoyo de la Articulación Nacional Indígena por una Vida Digna, insistiendo ante las autoridades para lograr la adquisición de las tierras que permitirán a las familias indígenas asentarse en un lugar que les permita desarrollar sus formas tradicionales de vida; los miembros de la Comunidad agradecieron a todas las comunidades y organizaciones indígenas que acompañaron y apoyaron está lucha a lo largo de los años.

Niños, niñas, jóvenes y ancianos de la comunidad manifestaron su alegría por este inmenso logro. Doña Carmen López, viuda de Alonso García uno de los primeros líderes en impulsar la restitución territorial para la Comunidad, manifestó su emoción por ver concretado este sueño largamente anhelado. Niñas y niños demostraron su felicidad, ya que han vivido expuestos a los riesgos de encontrarse al costado de una Ruta e imposibilitados de disfrutar y jugar, hoy podrán hacerlo libremente en sus tierras.

A decir de los referentes de la comunidad fueron largos años de luchas, sacrificios y exigencia que finalmente llevaron a la recuperación de una parte del territorio de ancestral de la comunidad Kemha Yat Sepo, del Pueblo Enxet, que desde hoy habitará sus tierras que se ubican a la altura del kilómetro 160 de la Ruta Transchaco.

 

Triunfo de la lucha indígena por la tierra

En la jornada de este lunes 27 de diciembre el Gobierno paraguayo entregó a la Comunidad Kemha Yat Sepo (Cerrito Hamaquera) el certificado de adjudicación para la ocupación definitiva de 1.212 hectáreas de tierra reclamadas por más de dos décadas por los integrantes de la comunidad. La Organización Tierraviva, que acompañó el reclamo territorial de la Comunidad desde sus inicios, celebra este importante logro de la lucha indígena.

Los líderes de la Comunidad manifestaron su alegría con la adjudicación de las tierras a la comunidad que llegaron como parte de una larga lucha. La comunidad había sido despojada de su territorio a mediados de la década del 90 y se instaló al costado de la Ruta Transchaco dónde subsistieron por más de dos décadas hasta que el avance de las obras para la ampliación de la Ruta amenazaban con provocar un nuevo desalojo, ante esta situación la comunidad intensificó su reclamo logrando un acuerdo con el gobierno para la compra de las tierras hoy adjudicadas.

El reclamo de la Comunidad Kemha Yat Sepo contó con el apoyo de la Articulación Nacional Indígena por una Vida Digna, insistiendo ante las autoridades para lograr la adquisición de las tierras que permitirán a las 120 familias indígenas asentarse en un lugar que les permita desarrollar sus formas tradicionales de vida.

Tanto los referentes comunitarios como miembros de la organización Tierraviva manifestaron que este logro es muy destacable ya que llega en un momento dónde el despojo de los territorios indígenas es una constante.

Presentan propuestas para mejorar protección de Derechos de Pueblos Indígenas

Este miércoles 15 de diciembre, en la Casa de Retiro Emaus, se presentó ante autoridades nacionales y referentes de la Sociedad Civil, la “Propuesta a autoridades nacionales sobre procesos y herramientas para mejorar la protección de derechos territoriales, ambientales y a la consulta (CCLPI)”.

Durante el evento estuvieron presentes autoridades del Ministerio de Salud, Ministerio de Educación, Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible, Servicio Nacional de Catastro, Corte Suprema de Justicia y la Escribanía Mayor de Gobierno. También participó de la presentación el Senador Miguel Fulgencio Rodríguez, como Presidente de la Comisión de Pueblos Indígenas del Senado; en representación de la delegación de la Unión Europea en Paraguay estuvo presente Diana Garcia Cubilla, Team Leader de Cooperación de la Unión Europea en Paraguay.

Estas propuestas fueron trabajadas con Pueblos y Comunidades Indígenas de la Región Oriental y el Chaco en el marco del proyecto “Promoción de los derechos humanos de los Pueblos Indígenas en Paraguay a través de la protección de sus derechos territoriales, ambientales y a la consulta y consentimiento libre, previo e informado”, implementado por Tierraviva a los Pueblos Indígenas del Chaco en asociación con Grupo Sunu, y que ha sido financiado por la Unión Europea.

En ese marco se han identificado una serie de violaciones de derechos de Pueblos Indígenas y distorsiones en la aplicación de leyes, normativas y procedimientos. Estas violaciones de derechos de los Pueblos Indígenas producen condiciones de miseria, ya que la destrucción y/o pérdida de acceso a sus territorios les imposibilita el uso y disfrute de los recursos naturales que necesitan para abastecerse para su subsistencia, desarrollar sus actividades tradicionales de cultivo, caza, pesca o recolección, acceder a los sistemas tradicionales de salud y otras funciones
socioculturales cruciales.

Además, una calidad medioambiental mínima es condición necesaria para el ejercicio de varios derechos fundamentales. Por lo tanto, la destrucción o pérdida de acceso a sus territorios, y la inacción estatal al respecto, implica someterlos a situaciones de desprotección extrema que conllevan violaciones del derecho a la vida, a la integridad personal, a la existencia digna, a la alimentación, al agua, a la salud, a la educación y los derechos de los niños, entre otras.

En ese sentido la identificación de estas violaciones y distorsiones es un paso importante, pero no cambia per se la realidad de los pueblos indígenas. Ante esa situación, y con la participación activa de las comunidades, se ha elaborado el documento que contiene propuestas técnicas, legales, administrativas y operativas para superar las limitaciones y distorsiones detectadas.

 

Propuesta a autoridades nacionales sobre procesos y herramientas para mejorar la protección de derechos territoriales, ambientales y a la consulta (CCLPI)