SEN reconoce que aún no asiste a comunidades indígenas del Chaco

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Durante el Programa Devuelvan Nuestra Tierra, emitido por Radio Pa’i Puku, el Ingeniero Miguel Kurita, Jefe de Gabinete de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), reconoció que aún no están asistiendo a las comunidades indígenas del Bajo Chaco, afectadas por la inundación y las lluvias. Durante el mismo espacio radial al menos 20 Comunidades reportaron la crítica situación que atraviesan, muchas casas se encuentran bajo agua y otras comunidades están totalmente aisladas y sin poder acceder a alimentos ni atención médica.

Según señaló Kurita el mal estado de los caminos hace que sea imposible la asistencia a las comunidades indígenas del Departamento de Presidente Hayes, además indicó que debido a la gran cantidad de familias afectadas en diferentes zonas del país, la SEN no está pudiendo responder a todas de forma inmediata. Cabe mencionar que a pesar de esta situación el Ejecutivo aún no ha declarado la Emergencia en los Departamentos afectados por el fenómeno climático, lo que permitiría disponer de recursos suficientes para atender las necesidades de las familias.

Kurita indicó que si el clima se mantiene estable y sin lluvias hasta el lunes, la SEN podría llegar a las comunidades aisladas durante la semana entrante. Otras comunidades que se encuentran sobre rutas asfaltadas serán atendidas en la brevedad posible indicó el funcionario.

Miembros de diferentes comunidades y referentes de la Coordinadora de Líderes del Bajo Chaco (CLIBCh) cuestionaron la falta de asistencia por parte del gobierno e indicaron que es urgente la atención a las comunidades indígenas. Las principales preocupaciones expresadas por las comunidades son la falta de alimentos, medicinas, el aumento de las enfermedades y el riesgo de la picadura de víboras.

Unas 65 comunidades indígenas ubicadas en el Departamento de Presidente Hayes están afectadas por la inundación causada por las copiosas lluvias que afectaron a la zona del Bajo Chaco durante las últimas semanas. La Cámara de Senadores aprobó ayer una Declaración en la que insta al Poder Ejecutivo a declarar en Emergencia a las comunidades indígenas de la Región Occidental afectadas por las lluvias.

 

Sociedad civil entrega asistencia a indígenas y Senado insta a declarar Emergencia.

Unos 400 kilos de alimentos donados por la Pastoral Social Arquidiocesana, además de carpas aportadas por la Organización Tierraviva fueron entregadas a las comunidades Enxet Colonia 96 y Yakye Axa, los miembros de ambas comunidades se encargaron de recibir y repartir equitativamente los alimentos entre sus integrantes. En la Capital, durante su sesion ordinaria el Senado aprobó una declaración en la que insta al Poder Ejecutivo a declarar en Emergencia a las Comunidades Indígenas afectadas por la inundación.

Ubicadas sobre la Ruta Pozo Colorado – Concepción, Colonia 96 a la altura del kilómetro 345 y Yakye Axa en el kilómetro 349, fueron asistidas por miembros de la Organización Tierraviva quienes se trasladaron hasta el lugar para entregar los víveres donados por la Pastoral Social. Las comunidades se encuentran alejadas de sus tierras debido a que la falta de caminos los obliga a permanecer al costado de la Ruta sin poder acceder a sus territorios y subsistendo en condiciones sumamente precarias.

Los miembros de ambas comunidades agradecieron los aportes de las organizaciones de la sociedad civil e insistieron en la necesidad de que el Estado también preste su ayuda a las familias Indígenas afectadas por las inundaciones y lluvias que golpean a la zona del Bajo Chaco. Durante la jornada de este jueves a Colonia 96 llegaron también médicos de la Décimo Quinta Región Sanitaria de Presidente Hayes, que brindaron atención médica a los pobladores, muchos de ellos aquejados por diferentes dolencias.

Durante la mañana del jueves el pleno de la Cámara de Senadores aprobó por unanimidad una declaración que insta al Poder Ejecutivo a declarar en Situación de Emergencia a las comunidades indígenas del Departamento de Presidente Hayes. El Proyecto de Declaración fue presentado por el Senador Sixto Pereira, en nombre de la Bancada del Frente Guasu, quién mencionó que el pedido se realiza a instancia de la Coordinadora de Líderes Indígenas del Bajo Chaco (CLIBCh), organización que presentó informes a los senadores respecto a la grave situación que atraviesan unas 65 comunidades del Bajo Chaco, dónde cientos de familias sufren los embates del clima.

Más de sesenta comunidades indígenas afectadas por la inundación.

Según relataron directivos de la Coordinadora de Líderes Indígenas del Bajo Chaco unas 65 comunidades indígenas del Departamento de Presidente Hayes se encuentran afectadas por las lluvias e inundaciones. Las necesidades más urgentes son medicamentos, alimentos y carpas para resguardarse de las lluvias.

Según relató Benito Fleitas, titular de la CLIBCh, la situación en dichas comunidades es sumamente grave “muchas comunidades están inundadas y otras totalmente aisladas” refirió el dirigente. Fleitas agregó que durante toda la jornada estuvieron en contacto con autoridades locales y nacionales buscando que la asistencia llegue a estas comunidades que permanecen hasta el momento sin ningún tipo de ayuda estatal.

Los reportes recabados a lo largo de la jornada señalan que las necesidades más urgentes, en prácticamente todas las comunidades afectadas, guardan relación con el acceso a alimentos y medicamentos. “Muchas familias tienen sus casas bajo agua, hay muchos enfermos principalmente niños y ancianos, pedimos a las autoridades que nos asistan” señalaba Verónica Fernández, de la comunidad Yakye Axa, que se encuentra establecida al costado de la Ruta Pozo Colorado – Concepción, sin poder acceder a sus tierras.

A unos pocos kilómetros de Yakye Axa se encuentra la comunidad del Pueblo Enxet Colonia 96, viven al costado de la Ruta desde hace un año debido a que tuvieron que abandonar sus tierras por el aislamiento y abandono que sufrían. Allí unas 25 familias subsisten en condiciones sumamente precarias, situación que se ve agravada por la crisis climática que azota la zona, “la humedad y las lluvias empeora la salud de la gente” indica Rosalino Moreira, líder de la comunidad, quién reitera que hasta el momento siguen aguardando la asistencia de la Secretaría de Emergencia Nacional.

Montelindo, comunidad del pueblo Enxet y La Patria, del pueblo Angaite, son otras comunidades indígenas afectadas por la inundación y que se encuentran aisladas, en ninguna de ellas llegó la asistencia de los entes estatales. En la comunidad de Naranjaty, ubicada en Pozo Colorado, los pobladores debieron salir de la comunidad y pasar a una isleta con altura la comida ya escasea y los animales de la comunidad están muriendo.

Mientras esta situación se repite en todas las comunidades indígenas del Departamento de Presidente Hayes, la asistencia por parte del gobierno se hace esperar, ante esta situación la organización Tierraviva diálogo con autoridades del Senado. La abogada Julia Cabello, señaló que la declaración de emergencia departamental asumida por la Gobernación de Presidente Hayes es insuficiente ya que no se dispone de recursos suficientes para asistir a todas las familias afectadas, en ese sentido mencionó que durante la reunión con la Comisión de Pueblos Indígenas de la Cámara de Senadores “se les pidió que desde el Congreso también pueda haber una declaración en ese sentido. Estuvieron de acuerdo en analizar, ver la posibilidad de presentar un pedido a la plenaria, que podría implicar tener mayores recursos y logística para atender la situación del Departamento” por lo que se espera que está declaración se de en las próximas horas.

Según reportes meteorológicos las fuertes lluvias continuarían hasta el próximo mes por lo que la asistencia a las comunidades es urgente. Las cifras oficiales indican que el 75% de la población indígena del país, unas 130 mil personas, vive en condiciones de pobreza extrema situación que se agudiza con la crisis actual.

Situación se agrava y comunidades indígenas siguen sin recibir asistencia

La organización Tierraviva realizó un recorrido durante la jornada varias comunidades del Bajo Chaco, sí bien las lluvias pararon por unas horas la situación tiende a agravarse debido a la falta de asistencia a las comunidades indígenas que se encuentran inundadas y aisladas. La Gobernación del Departamento de Presidente Hayes declaró estado de Emergencia departamental mientras los efectos de las lluvias se hacen sentir también en otras zonas del Chaco.

Según se pudo constatar durante la visita a diversas comunidades indígenas ubicadas en el Bajo Chaco la asistencia prometida por las autoridades gubernamentales no llegó. Reportes de líderes de varias aldeas indican que la falta de alimentos, la imposibilidad de trasladar a los enfermos y el deterioro de las condiciones de salud se agudizan según pasan las horas.

Derlis Cabañas, líder de la comunidad indígena Palo Azul, ubicada a la altura del kilómetro 325 de la ruta Transchaco, señaló que en la zona cayeron más de 200 milímetros lluvias dejando a varias familias damnificadas. “Los niños no están asistiendo a clases y aumentan las enfermedades respiratorias, muchos están con cuadros gripales” dijo al recalcar la necesidad de una asistencia humanitaria en la zona.

Otros testimonios dan cuenta de la situación de emergencia que atraviesan las familias Indígenas. Niño Gómez, líder de la comunidad Enxet Monte Alto, ubicada en Presidente Hayes a la altura del km 316 de la Ruta Pozo Colorado-Concepción, relató que unas 48 familias se encuentran afectadas por la inundación y aisladas “hay familias que perdieron prácticamente todo y aún no hemos recibido ninguna asistencia” afirmó el líder.

En similar situación se encuentra la Comunidad Indígena de La Patria, donde las 18 aldeas están afectadas por las inundaciones. “La gente ya necesita de víveres, ya casi no cuentan con provisiones” señalan los reporte recibidos; Félix Navarro, líder de “6 de marzo”, una de las aldeas de La Patria, cuestionó a las autoridades de dicho distrito pues hasta el momento no realizaron relevamiento de datos sobre la realidad y necesidades en la comunidad.

La misma situación se repite en comunidades indígenas como Yakye Axa, Colonia 96, Montelindo y Makxawaiya. Mientras la Secretaria de Emergencia Nacional reporta que asistió a más de 3000 familias a nivel país, las comunidades indígenas no recibieron asistencia lo que agrava la situación de extrema vulnerabilidad en la que subsisten.

La Organización Tierraviva reiteró el llamado a las autoridades departamentales y nacionales a asistir de forma inmediata a las comunidades indígenas afectadas por las lluvias e inundaciones. Según un recuento realizado por la Coordinadora de Líderes Indígenas del Bajo Chaco (CLIBCh) en la zona existen más de 70 comunidades indígenas habitadas por cientos de familias, prácticamente todas estas comunidades están afectadas por la situación climática ya sea de forma directa o indirecta indicaron los dirigentes de esta nucleación.

Te invitamos a ver nuestra galería de imágenes reportadas desde las comunidades afectadas

Comunidad Enxet Colonia 96, alejados de sus tierras y afectados por la inundación

La Comunidad Indígena Enxet, Colonia 96, se encuentra apostada al costado de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción, a la altura del Kilómetro 345, allí unas 80 personas integrantes de la comunidad resisten a las continuas lluvias que afectan al Bajo Chaco desde hace más de una semana, lo que ha provocado inundaciones que afectan a cerca de 70 comunidades indígenas de la zona. El campamento esta compuesto por unas escasas 8 carpas de hule donde se resguardan niños, niñas y adultos mayores que subsisten en el lugar, no tienen acceso a medicamentos y la crisis sanitaria en que se encontraba la comunidad tiende a agravarse como consecuencia del mal clima y las inundaciones.

Cleto Recalde, líder de Colonia 96, recordó que hace más de un año debieron abandonar sus tierras, ubicadas a 55 kilómetros de donde hoy acampan, debido al aislamiento y abandono que sufrían en el lugar y que había provocado una grave crisis en la comunidad, ya que no podían recibir asistencia, ni trasladar a sus enfermos. Recalde mencionó que ahora la situación es grave “ la gente esta en el agua y en el barro, ahora necesitamos carpas, alimentos y atención sanitaria. Hace tiempo que pedimos apoyo a las autoridades para que nos den las chapas y hasta hoy no llegan” dijo.

Por su parte Rosalino Moreira, otro de los líderes de Colonia 96, indicó también que la inundación empeora la situación de por si grave que vive la comunidad tras haberse visto forzada a dejar sus tierras. “Nosotros seguimos exigiendo el camino que nos permita vivir en nuestras tierras. Hoy, estas lluvias y la inundación nos deja en una situación más grave, no tenemos alimentos ni posibilidad de trabajar, pedimos ayuda urgente, alimentos, carpas y que nos atiendan urgente” indicó Moreira.

Daniel Riveros, jefe de operaciones de la Secretaría de Emergencia Nacional, recibió ayer la reiteración de pedido de ayuda a los miembros de Colonia 96 ante la emergencia en que se encuentra la zona del Bajo Chaco, según mencionó el funcionario la SEN buscará proveer alimentos e intentará atender a la comunidad conjuntamente con el Instituto Paraguayo del Indígena. Además indicó que más de 3000 familias, a nivel país, se encuentran afectadas por las inundaciones actualmente y que la SEN busca llegar con asistencia a todas ellas.

Según un relevamiento de la Coordinadora de Líderes Indígenas del Bajo Chaco (CLIBCh) en la zona habrían unas 75 comunidades indígenas, de estas prácticamente la totalidad estarían afectadas por las últimas lluvias, unas se encuentran inundadas y otras aisladas debido al mal estado de los caminos en sus comunidades.

“La situación de emergencia en el Chaco debido a las fuertes lluvias de los últimos días, es una situación sobradamente sabida por el Estado desde hace años y pareciera no ocupar ninguna escala de priorización en los gobiernos que se fueron sucediendo, dejando en aras de la ayuda de particulares y de un presupuesto retazado de emergencia la asistencia a comunidades indígenas, que todos los años se debaten entre la vida y la muerte debido a factores climáticos que son previsibles de conocer y por lo tanto de atender” señaló ayer la Organización Tierraviva en un comunicado en el que se insta a las autoridades a Declarar en Emergencia la zona del Bajo Chaco para que el Gobierno asista adecuadamente a los afectados por las lluvias.

BAJO CHACO EN EMERGENCIA

Niños/as, ancianas/os, mujeres embarazadas y comunidades indígenas enteras se debaten en una situación de caos y emergencia grave; ante esto, Tierraviva a los Pueblos Indígenas del Chaco señala:

  1. La situación de emergencia en el Chaco debido a las fuertes lluvias de los últimos días, es una situación sobradamente sabida por el Estado desde hace años y pareciera no ocupar ninguna escala de priorización en los gobiernos que se fueron sucediendo, dejando en aras de la ayuda de particulares y de un presupuesto retazado de emergencia la asistencia a comunidades indígenas, que todos los años se debaten entre la vida y la muerte debido a factores climáticos que son previsibles de conocer y por lo tanto de atender
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  3. Desde Tierraviva nos encontramos recepcionando reportes de cientos de indígenas que desde sus comunidades claman por ayuda. Comunidades indígenas como La Esperanza (km 192), La Promesa, La Altura, Tapiti, Cerrito Hamaquera, Santa Maria (km 160), Monte Lindo, Rodolfito, Espinillo, Timboty, 26 de Junio, Makxawaiya, Monte Alto, Yakye Axa, Colonia 96, Laguna Pato, San Fernando, Paso Lima, Kurupa’yty, La Patria (18 aldeas), El Estribo (10 aldeas), Tooshe Qaltaq (zona de Gral. Bruguez), entre otras, albergan a miles de personas que se encuentran caminando en agua sin un lugar donde resguardarse.
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  5. En particular, en el caso de Yakye Axa, la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, pareciera no hacer eco en las autoridades quienes no han concretado medidas básicas para evitar que ésta quede inundada. En el caso de Colonia 96, la muerte de dos niños en lo que va del año, no fue suficiente para complementar la ayuda de emergencia dada semanas atrás, con chapas que permitan resguardarla de las lluvias por lo que siguen bajo precarísimas carpas y sin nada firme en lo cual apoyarse.
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  7. URGE la DECLARACIÓN DE EMERGENCIA DEPARTAMENTAL para poder contar con mayores posibilidades de revertir esta grave situación, por lo que hacemos un LLAMADO URGENTE a todas las autoridades, en especial a la GOBERNACIÓN DE PRESIDENTE HAYES, al INSTITUTO PARAGUAYO DEL INDÍGENA, al CONGRESO NACIONAL, a la PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA, a la SECRETARÍA DE EMERGENCIA NACIONAL, al MINISTERIO DE SALUD PÚBLICA Y BIENESTAR SOCIAL, para aunar esfuerzos en este cometido. Entre tanto, implementen acciones de prevención, urgen llevar chapas, alimentos, medicinas, colchones/frazadas, vestimenta a los miembros de las comunidades indígenas afectadas.
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  9. Hacemos un llamado a la ciudadanía solidaria para atender esta situación, difundir y exigir la asistencia inmediata a las comunidades indígenas del Bajo Chaco.

 
Desde Tierraviva nos encontramos desarrollando acciones de relevamiento así como también realizaremos todas las comunicaciones y denuncias pertinentes.

Asunción, 18 de marzo de 2019.

Por el equipo de trabajo, la coordinación ejecutiva:

JOSÉ PANIAGUA      SANTIAGO BOBADILLA
0985 319 810            0994 970 596

Comunidades indígenas del Bajo Chaco en emergencia por lluvias.

Las copiosas precipitaciones, que se registran desde hace al menos una semana, en la zona del Bajo Chaco han dejado en una situación alarmante a varias comunidades indígenas que se encuentran inundadas. Desde la Organización Tierraviva se insta a las autoridades Departamentales y Nacionales a tomar cartas en el asunto y adoptar de forma inmediata la Declaración de Emergencia en la zona a fin de facilitar un auxilio pronto y adecuado a las familias que se encuentran afectadas por la situación

Las lluvias dejaron inundadas numerosas comunidades como La Patria, El Estribo, La Esperanza 192, Monte Lindo, Espinillo, Makxawaiya, Monte Alto, Santa María, Xámok Kasek y Rodolfito, también están en esta situación las comunidades ubicadas en la zona de Ruta 12. A estas se suman, con particular gravedad, los casos de Colonia 96 y Yakye Axa, ambas comunidades acampan al costado de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción y en estos momentos los precarios campamentos se encuentran totalmente bajo agua.

Jose Paniagua, Coordinador de Tierraviva, señaló que la situación es sumamente grave ya que varias comunidades se encuentran aisladas e imposibilitadas de realizar sus habituales actividades para el sostenimiento de las familias. Además señaló que es urgente la asistencia a las familias de la comunidad Colonia 96 ya que estas se encuentran bajo precarias carpas y muchos niños están prácticamente a la intemperie.

Las inundaciones exponen a las comunidades a enfermedades, picaduras de víboras e insectos, además el aislamiento en que quedan las comunidades debido a que los caminos se encuentran inundados imposibilitan el traslado de enfermos y el acceso a provistas, lo que afecta gravemente a las comunidades y particularmente a los miembros más vulnerables, como son los niños y ancianos.

Según los datos proporcionados por las instituciones encargadas las lluvias continuarían hasta el mes de abril por lo que la situación podría empeorar si no se toman las medidas adecuadas para asistir a las familias

 

Colonia 96 continúa esperando por ayuda.

Chapas y tanques de agua aún no llegan a la comunidades

La Comunidad Indígena Colonia 96, del Pueblo Enxet Sur, que se encuentra acampando al costado de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción, continúa esperando la llegada de chapas, tanques de agua y otros elementos que permitan paliar la situación de extrema precariedad en que se encuentra la población. Los miembros de Colonia 96, acampan hace meses a la altura del Km345 de la mencionada Ruta debido a que la situación de aislamiento los llevó a abandonar las tierras donde estaban asentados desde 1996.

El 19 de febrero pasado la dolorosa realidad que atraviesan los pobladores de Colonia 96 se dio a conocer mediante una conferencia de prensa realizada por los líderes de la comunidad, en aquella ocasión denunciaron que el aislamiento y el abandono estatal los había llevado a abandonar las 25 mil hectáreas de tierra que compartían con la comunidad de Buena Vista, también del Pueblo Enxet, y que esta situación había llevado a una grave crisis de salud en la comunidad. En ese entonces un niño de 12 años se encontraba internado por una meningitis tuberculosa, que días después le produjo la muerte, además denunciaron que otros niños y ancianos habían fallecido ya por la falta de asistencia medica a la comunidad.

A partir de ese momento diversos organismos estatales fueron recibiendo los pedidos de los indígenas y se concretaron operativos de ayuda humanitaria a Colonia 96 y a la comunidad de Buena Vista. Este tipo de asistencia ya se había dado en oportunidades anteriores pero de forma muy esporádica y a partir de reclamos judiciales realizados por representantes legales de la comunidad; Colonia 96 y Buena Vista cuentan con dos amparos judiciales que obligan al Estado a prestarles asistencias, el último fallo data del año 2016 y sólo fue cumplido parcialmente ya que luego de un tiempo de prestar asistencia a la comunidad los entes estatales dejaros de asistir a los pobladores.

En este caso los líderes han reiterado de forma insistente la necesidad de contar con un plan integral de atención y asistencia para la comunidad, a fin de evitar que la situación mencionada vuelva a repetirse. Hasta ahora los miembros de Colonia 96 han recibido algunos víveres y asistencia sanitaria esporádica por parte del Estado, sin embargo, las precariedades continúan, las familias no cuentan con acceso a agua potable y la situación de hacinamiento, con cerca de 80 personas viviendo en 8 precarias carpas y otras a la intemperie, ha generado un agravamiento permanente de las condiciones de salud de la población, afectada por diversas dolencias. Ante esta situación se había solicitado a las instituciones encargadas dotar a la comunidad de chapas, tanques de agua y otros enseres que permitan paliar mínimamente la situación que atraviesa la comunidad, sin embargo esta ayuda aún no ha llegado a los pobladores.

Gobernación no cuenta con fondos para asistencia a indígenas

Rodrigo Valenzuela, encargado de la Secretaría de Pueblos Indígenas del Departamento de Presidente Hayes, dialogó con el programa Radial Devuelvan Nuestra Tierra y manifestó que es necesario contar con un presupuesto destinado a la asistencia a los pueblos indígenas ya que hasta el momento no cuentan esos recursos lo que impide que puedan atender los casos como el de Colonia 96.

“El Estado debería utilizar a la gobernación para atender estos casos, por eso pedimos a la presidenta del Instituto Paraguayo del Indígena que se convoque a un encuentro de los Secretarios de Pueblos Indígenas de todas las gobernaciones; también hemos hablado con gente del Ministerio de Obras Públicas para tratar de buscar una respuesta al caso de Colonia 96” señaló el funcionario quien agregó que en los próximos días podrían entregar los tanques de agua a los miembros de Colonia 96, mediante un trabajo coordinado con la Secretaría de Emergencia Nacional.

El Director de Pueblos Indígenas señaló que una posibilidad para asistir con mayor rapidez a las poblaciones que atraviesan por situaciones críticas actualmente sería la declaración de emergencia, que debería darse primero en el plano local y luego a nivel departamental, lo que permitiría acceder a fondos que permitan ayudar a las poblaciones como la de Colonia 96.

“Tenemos un problema de presupuesto, además nunca se tuvo un criterio técnico para el tratamiento y la solución de los problemas que atraviesan los pueblos indígenas, faltan políticas serias y reales, desde los gobiernos departamentales, pero esto debe ir acompañado desde el gobierno central, necesitamos coordinar, que desde las instituciones del gobierno central deben apoyarnos para brindar soluciones a los pueblos indígenas” indicó el Director al tiempo de ser consultado respecto a la falta de soluciones estructurales para la población indígena.

Mujer indígena, sostén de la lucha por el territorio.

La historia de lucha de Belén Galarza, lidereza de la comunidad Sawhoyamaxa, es reflejo de la importancia de las mujeres indígenas en la lucha por el territorio, la cultura y el ejercicio pleno de los derechos humanos por parte de los Pueblos Indígenas. En el año 2013 Doña Belén encabezó al grupo de mujeres que re ocupó las tierras de Sawhoyamaxa, ante la indolencia de un Estado que se negaba a restituir sus territorios ancestrales

“Antes estábamos al costado de la ruta, nadie nos hacía caso hacíamos la manifestación y aun así no recuperábamos las tierras, y entonces hablamos entre las mujeres y tomamos fuerza y entramos, muchos varones nos decían que no entremos pero les dijimos que sólo así recuperaríamos nuestras tierras” relata la kuñakarai arandú con la templanza habitual en los pueblos indígenas del Chaco, acostumbrados a la lucha y regados siempre de esperanza. Sawhoyamaxa es una Comunidad Indígena ubicada en el Km 370 de la Ruta Cnel. Rafael Franco, en el Departamento de Presidente Hayes, tras años de lucha lograron recuperar sus tierras mediante un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y un Proyecto de Ley de Expropiación que lograron aprobar en el Parlamento Nacional, mediante movilizaciones y protestas.

“Entramos con todas nuestras familias y allí estuvimos resistiendo; llegaron los policías y quisieron quitarnos pero no salimos. Nos quedamos ahí, hasta vinieron autoridades en helicópteros y nos pidieron que salgamos y les contestamos que no íbamos a salir”, doña Belén recuerda cada detalle y hasta con picardia relata que en aquella ocasión hicieron sentar a las autoridades en el sol “para que vea como pasamos los indígenas, para que sufra lo que nosotros sufrimos” comenta. En Sawhoyamaxa unas 160 familias, que ocupan un territorio de más de 14 mil hectáreas que fue conquistado en el año 2014.

Si bien hoy en la comunidad existen muchos progresos, el principio, durante la ocupación que encabezó Belén fue muy difícil “perdimos muchas cosas esa vez, nuestras pocas pertenencias se fundieron en la lluvia y el sol, pero nos quedamos acá, no teníamos alimentos, pero resistimos, porque estas tierras nos pertenecen, eran territorios de nuestros abuelo y hoy gracias a eso nuestra familia ya creció acá en estas tierras nuevamente”cuenta la mujer guerrera, que parió solo a 12 hijos e hijas y que a pesar del paso de los años sigue llegando hasta el monte para recolectar y cazar, dando el alimento a su familia y a la comunidad; en Sawhoyamaxa todos la reconocen como una mujer de lucha, que se ha ganado el respeto y la admiración de su comunidad.

Belén, al igual que otras mujeres es también un pilar de la comunidad para mantener su cultura, haber vivido tantos años al costado de la ruta, lejos de sus tierras, ha significado que muchos miembros de la comunidad hayan dejado su idioma y sus costumbres, sin embargo, ella domina y disfruta expresándose en el idioma enxet, y lo transmite a los nuevos miembros de la comunidad.

Igual que Belén cientos de mujeres indígenas, de los 19 pueblos que habitan en territorio paraguayo, resisten y luchan contra la discriminación y exclusión por parte de la sociedad y del Estado. Esta discriminación estructural que se multiplica por tres en el caso de las mujeres indígenas, por ser pobres, por ser mujeres y por ser indígenas. En medio de sus luchas, las mujeres indígenas también son pilar fundamental para el sostenimiento de sus comunidades, en lo cultural y en lo económico; la mayoría de ellas transmiten de generación en generación, sus tradiciones, su lengua y sus artesanías y al mismo tiempo su tarea como artesanas les permite ser una fuente de ingresos para la comunidad.

“Es compartir con nuestras hijas y nuestras nietas lo que sabemos de nuestras madres y nuestras abuelas. Sin esto, perdemos nuestra esencia y nuestra historia. En cada puntada, en cada tallado, en cada tejido está nuestra propia historia que contamos y que recibimos como legado y lo dejamos para continuar con nuestra identidad y nuestra cultura” dice una parte de la carta de las Mujeres Indígenas artesanas que resume en gran parte su rol en la lucha por la dignidad y la justicia para los pueblos indígenas.

Ante pronóstico de lluvias pobladores de Colonia 96 aguardan asistencia prometida.

El anuncio de posibles lluvias y tormentas para la zona del Bajo Chaco pone en estado de alarma a los pobladores de la Comunidad Indígena Colonia 96, parte del Pueblo Enxet Sur, que acampan a la altura del kilómetro 345 de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción, donde sobreviven en medio de precariedades. Los miembros de la comunidad aguardan la llegada de chapas y tanques de agua que el Estado debía entregarles hace días.

Según la Dirección de Meteorología las lluvias llegarían hasta el Bajo Chaco entre el miércoles y el viernes de la presente semana, el pronóstico indica que se esperan lluvias y tormentas eléctricas para ese punto del país. La semana pasada un temporal también había afectado a la comunidad que cuenta con apenas 8 carpas para dar refugio a cerca de 80 personas, entre ellas muchos adultos mayores y niños, que componen la comunidad.

Los entes estatales debían asistir a la comunidad con chapas y tanques de agua a fin de paliar la situación de precariedad en que subsisten las familias de Colonia 96, sin embargo hasta el momento esa ayuda no fue entregada a los indígenas. Según manifiestan insistentemente los líderes de la comunidad es urgente que los entes públicos planteen un plan integral de asistencia que permita atender adecuadamente las necesidades de los pobladores.

Las precarias condiciones en las que se encuentran los miembros de la comunidad han repercutido gravemente en la salud de los mismos, la falta de agua potable, el hacinamiento, la precariedad en la alimentación, han generado numerosas afecciones de salud, principalmente problemas en la piel y problemas respiratorios. El caso más reciente es el de una niña que debió ser trasladada de urgencia a terapia intensiva del Hospital de Itauguá, debido a un grave cuadro de neumonía.

La aldea de Colonia 96, junto a la aldea Buena Vista, forman parte de una comunidad denominada Payseyamexyempa’a, que estaba asentada en un predio de más de 25 mil hectáreas que se vieron forzados a abandonar debido al total aislamiento y abandono en que se encontraban. Las familias de Colonia 96 se asentaron temporalmente al costado de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción; por su parte los miembros de Buena Vista se desplazaron hasta la zona de Karaja Vuelta, una comunidad indígena cercana ubicada a orillas del Río Paraguay, quedando una pocas familias en las tierras que ocupaban originalmente.

La grave crisis que atraviesa la comunidad tiene su origen en la falta de un camino de ingreso a sus tierras, lo que impide el acceso a derechos básicos y que ha llevado al deterioro de las condiciones de vida de sus habitantes. La construcción del camino que beneficiaría a la comunidad, y a otras comunidades indígenas cercanas, no se realiza debido a la oposición de algunos propietarios de estancias de la zona; por su parte el Estado no ha elaborado, a lo largo de más de 20 años, un plan de atención a esta comunidad que permita el ejercicio pleno de sus derechos como pueblo indígenas.

Cabe recordar que la situación se conoció tras las denuncias realizadas por los líderes de las comunidades a través de la prensa en fecha 19 de febrero por un caso de “meningitis tuberculosa” que afectaba a un niño de 12 años, cuyo fallecimiento se confirmó días después, y la exigencia permanente a los entes estatales, el gobierno inició una serie de operativos de asistencia y ayuda humanitaria a las comunidades Colonia 96 y Buena Vista.