BAJO CHACO EN EMERGENCIA

Niños/as, ancianas/os, mujeres embarazadas y comunidades indígenas enteras se debaten en una situación de caos y emergencia grave; ante esto, Tierraviva a los Pueblos Indígenas del Chaco señala:

  1. La situación de emergencia en el Chaco debido a las fuertes lluvias de los últimos días, es una situación sobradamente sabida por el Estado desde hace años y pareciera no ocupar ninguna escala de priorización en los gobiernos que se fueron sucediendo, dejando en aras de la ayuda de particulares y de un presupuesto retazado de emergencia la asistencia a comunidades indígenas, que todos los años se debaten entre la vida y la muerte debido a factores climáticos que son previsibles de conocer y por lo tanto de atender
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  3. Desde Tierraviva nos encontramos recepcionando reportes de cientos de indígenas que desde sus comunidades claman por ayuda. Comunidades indígenas como La Esperanza (km 192), La Promesa, La Altura, Tapiti, Cerrito Hamaquera, Santa Maria (km 160), Monte Lindo, Rodolfito, Espinillo, Timboty, 26 de Junio, Makxawaiya, Monte Alto, Yakye Axa, Colonia 96, Laguna Pato, San Fernando, Paso Lima, Kurupa’yty, La Patria (18 aldeas), El Estribo (10 aldeas), Tooshe Qaltaq (zona de Gral. Bruguez), entre otras, albergan a miles de personas que se encuentran caminando en agua sin un lugar donde resguardarse.
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  5. En particular, en el caso de Yakye Axa, la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, pareciera no hacer eco en las autoridades quienes no han concretado medidas básicas para evitar que ésta quede inundada. En el caso de Colonia 96, la muerte de dos niños en lo que va del año, no fue suficiente para complementar la ayuda de emergencia dada semanas atrás, con chapas que permitan resguardarla de las lluvias por lo que siguen bajo precarísimas carpas y sin nada firme en lo cual apoyarse.
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  7. URGE la DECLARACIÓN DE EMERGENCIA DEPARTAMENTAL para poder contar con mayores posibilidades de revertir esta grave situación, por lo que hacemos un LLAMADO URGENTE a todas las autoridades, en especial a la GOBERNACIÓN DE PRESIDENTE HAYES, al INSTITUTO PARAGUAYO DEL INDÍGENA, al CONGRESO NACIONAL, a la PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA, a la SECRETARÍA DE EMERGENCIA NACIONAL, al MINISTERIO DE SALUD PÚBLICA Y BIENESTAR SOCIAL, para aunar esfuerzos en este cometido. Entre tanto, implementen acciones de prevención, urgen llevar chapas, alimentos, medicinas, colchones/frazadas, vestimenta a los miembros de las comunidades indígenas afectadas.
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  9. Hacemos un llamado a la ciudadanía solidaria para atender esta situación, difundir y exigir la asistencia inmediata a las comunidades indígenas del Bajo Chaco.

 
Desde Tierraviva nos encontramos desarrollando acciones de relevamiento así como también realizaremos todas las comunicaciones y denuncias pertinentes.

Asunción, 18 de marzo de 2019.

Por el equipo de trabajo, la coordinación ejecutiva:

JOSÉ PANIAGUA      SANTIAGO BOBADILLA
0985 319 810            0994 970 596

Comunidades indígenas del Bajo Chaco en emergencia por lluvias.

Las copiosas precipitaciones, que se registran desde hace al menos una semana, en la zona del Bajo Chaco han dejado en una situación alarmante a varias comunidades indígenas que se encuentran inundadas. Desde la Organización Tierraviva se insta a las autoridades Departamentales y Nacionales a tomar cartas en el asunto y adoptar de forma inmediata la Declaración de Emergencia en la zona a fin de facilitar un auxilio pronto y adecuado a las familias que se encuentran afectadas por la situación

Las lluvias dejaron inundadas numerosas comunidades como La Patria, El Estribo, La Esperanza 192, Monte Lindo, Espinillo, Makxawaiya, Monte Alto, Santa María, Xámok Kasek y Rodolfito, también están en esta situación las comunidades ubicadas en la zona de Ruta 12. A estas se suman, con particular gravedad, los casos de Colonia 96 y Yakye Axa, ambas comunidades acampan al costado de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción y en estos momentos los precarios campamentos se encuentran totalmente bajo agua.

Jose Paniagua, Coordinador de Tierraviva, señaló que la situación es sumamente grave ya que varias comunidades se encuentran aisladas e imposibilitadas de realizar sus habituales actividades para el sostenimiento de las familias. Además señaló que es urgente la asistencia a las familias de la comunidad Colonia 96 ya que estas se encuentran bajo precarias carpas y muchos niños están prácticamente a la intemperie.

Las inundaciones exponen a las comunidades a enfermedades, picaduras de víboras e insectos, además el aislamiento en que quedan las comunidades debido a que los caminos se encuentran inundados imposibilitan el traslado de enfermos y el acceso a provistas, lo que afecta gravemente a las comunidades y particularmente a los miembros más vulnerables, como son los niños y ancianos.

Según los datos proporcionados por las instituciones encargadas las lluvias continuarían hasta el mes de abril por lo que la situación podría empeorar si no se toman las medidas adecuadas para asistir a las familias

 

Colonia 96 continúa esperando por ayuda.

Chapas y tanques de agua aún no llegan a la comunidades

La Comunidad Indígena Colonia 96, del Pueblo Enxet Sur, que se encuentra acampando al costado de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción, continúa esperando la llegada de chapas, tanques de agua y otros elementos que permitan paliar la situación de extrema precariedad en que se encuentra la población. Los miembros de Colonia 96, acampan hace meses a la altura del Km345 de la mencionada Ruta debido a que la situación de aislamiento los llevó a abandonar las tierras donde estaban asentados desde 1996.

El 19 de febrero pasado la dolorosa realidad que atraviesan los pobladores de Colonia 96 se dio a conocer mediante una conferencia de prensa realizada por los líderes de la comunidad, en aquella ocasión denunciaron que el aislamiento y el abandono estatal los había llevado a abandonar las 25 mil hectáreas de tierra que compartían con la comunidad de Buena Vista, también del Pueblo Enxet, y que esta situación había llevado a una grave crisis de salud en la comunidad. En ese entonces un niño de 12 años se encontraba internado por una meningitis tuberculosa, que días después le produjo la muerte, además denunciaron que otros niños y ancianos habían fallecido ya por la falta de asistencia medica a la comunidad.

A partir de ese momento diversos organismos estatales fueron recibiendo los pedidos de los indígenas y se concretaron operativos de ayuda humanitaria a Colonia 96 y a la comunidad de Buena Vista. Este tipo de asistencia ya se había dado en oportunidades anteriores pero de forma muy esporádica y a partir de reclamos judiciales realizados por representantes legales de la comunidad; Colonia 96 y Buena Vista cuentan con dos amparos judiciales que obligan al Estado a prestarles asistencias, el último fallo data del año 2016 y sólo fue cumplido parcialmente ya que luego de un tiempo de prestar asistencia a la comunidad los entes estatales dejaros de asistir a los pobladores.

En este caso los líderes han reiterado de forma insistente la necesidad de contar con un plan integral de atención y asistencia para la comunidad, a fin de evitar que la situación mencionada vuelva a repetirse. Hasta ahora los miembros de Colonia 96 han recibido algunos víveres y asistencia sanitaria esporádica por parte del Estado, sin embargo, las precariedades continúan, las familias no cuentan con acceso a agua potable y la situación de hacinamiento, con cerca de 80 personas viviendo en 8 precarias carpas y otras a la intemperie, ha generado un agravamiento permanente de las condiciones de salud de la población, afectada por diversas dolencias. Ante esta situación se había solicitado a las instituciones encargadas dotar a la comunidad de chapas, tanques de agua y otros enseres que permitan paliar mínimamente la situación que atraviesa la comunidad, sin embargo esta ayuda aún no ha llegado a los pobladores.

Gobernación no cuenta con fondos para asistencia a indígenas

Rodrigo Valenzuela, encargado de la Secretaría de Pueblos Indígenas del Departamento de Presidente Hayes, dialogó con el programa Radial Devuelvan Nuestra Tierra y manifestó que es necesario contar con un presupuesto destinado a la asistencia a los pueblos indígenas ya que hasta el momento no cuentan esos recursos lo que impide que puedan atender los casos como el de Colonia 96.

“El Estado debería utilizar a la gobernación para atender estos casos, por eso pedimos a la presidenta del Instituto Paraguayo del Indígena que se convoque a un encuentro de los Secretarios de Pueblos Indígenas de todas las gobernaciones; también hemos hablado con gente del Ministerio de Obras Públicas para tratar de buscar una respuesta al caso de Colonia 96” señaló el funcionario quien agregó que en los próximos días podrían entregar los tanques de agua a los miembros de Colonia 96, mediante un trabajo coordinado con la Secretaría de Emergencia Nacional.

El Director de Pueblos Indígenas señaló que una posibilidad para asistir con mayor rapidez a las poblaciones que atraviesan por situaciones críticas actualmente sería la declaración de emergencia, que debería darse primero en el plano local y luego a nivel departamental, lo que permitiría acceder a fondos que permitan ayudar a las poblaciones como la de Colonia 96.

“Tenemos un problema de presupuesto, además nunca se tuvo un criterio técnico para el tratamiento y la solución de los problemas que atraviesan los pueblos indígenas, faltan políticas serias y reales, desde los gobiernos departamentales, pero esto debe ir acompañado desde el gobierno central, necesitamos coordinar, que desde las instituciones del gobierno central deben apoyarnos para brindar soluciones a los pueblos indígenas” indicó el Director al tiempo de ser consultado respecto a la falta de soluciones estructurales para la población indígena.

Mujer indígena, sostén de la lucha por el territorio.

La historia de lucha de Belén Galarza, lidereza de la comunidad Sawhoyamaxa, es reflejo de la importancia de las mujeres indígenas en la lucha por el territorio, la cultura y el ejercicio pleno de los derechos humanos por parte de los Pueblos Indígenas. En el año 2013 Doña Belén encabezó al grupo de mujeres que re ocupó las tierras de Sawhoyamaxa, ante la indolencia de un Estado que se negaba a restituir sus territorios ancestrales

“Antes estábamos al costado de la ruta, nadie nos hacía caso hacíamos la manifestación y aun así no recuperábamos las tierras, y entonces hablamos entre las mujeres y tomamos fuerza y entramos, muchos varones nos decían que no entremos pero les dijimos que sólo así recuperaríamos nuestras tierras” relata la kuñakarai arandú con la templanza habitual en los pueblos indígenas del Chaco, acostumbrados a la lucha y regados siempre de esperanza. Sawhoyamaxa es una Comunidad Indígena ubicada en el Km 370 de la Ruta Cnel. Rafael Franco, en el Departamento de Presidente Hayes, tras años de lucha lograron recuperar sus tierras mediante un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y un Proyecto de Ley de Expropiación que lograron aprobar en el Parlamento Nacional, mediante movilizaciones y protestas.

“Entramos con todas nuestras familias y allí estuvimos resistiendo; llegaron los policías y quisieron quitarnos pero no salimos. Nos quedamos ahí, hasta vinieron autoridades en helicópteros y nos pidieron que salgamos y les contestamos que no íbamos a salir”, doña Belén recuerda cada detalle y hasta con picardia relata que en aquella ocasión hicieron sentar a las autoridades en el sol “para que vea como pasamos los indígenas, para que sufra lo que nosotros sufrimos” comenta. En Sawhoyamaxa unas 160 familias, que ocupan un territorio de más de 14 mil hectáreas que fue conquistado en el año 2014.

Si bien hoy en la comunidad existen muchos progresos, el principio, durante la ocupación que encabezó Belén fue muy difícil “perdimos muchas cosas esa vez, nuestras pocas pertenencias se fundieron en la lluvia y el sol, pero nos quedamos acá, no teníamos alimentos, pero resistimos, porque estas tierras nos pertenecen, eran territorios de nuestros abuelo y hoy gracias a eso nuestra familia ya creció acá en estas tierras nuevamente”cuenta la mujer guerrera, que parió solo a 12 hijos e hijas y que a pesar del paso de los años sigue llegando hasta el monte para recolectar y cazar, dando el alimento a su familia y a la comunidad; en Sawhoyamaxa todos la reconocen como una mujer de lucha, que se ha ganado el respeto y la admiración de su comunidad.

Belén, al igual que otras mujeres es también un pilar de la comunidad para mantener su cultura, haber vivido tantos años al costado de la ruta, lejos de sus tierras, ha significado que muchos miembros de la comunidad hayan dejado su idioma y sus costumbres, sin embargo, ella domina y disfruta expresándose en el idioma enxet, y lo transmite a los nuevos miembros de la comunidad.

Igual que Belén cientos de mujeres indígenas, de los 19 pueblos que habitan en territorio paraguayo, resisten y luchan contra la discriminación y exclusión por parte de la sociedad y del Estado. Esta discriminación estructural que se multiplica por tres en el caso de las mujeres indígenas, por ser pobres, por ser mujeres y por ser indígenas. En medio de sus luchas, las mujeres indígenas también son pilar fundamental para el sostenimiento de sus comunidades, en lo cultural y en lo económico; la mayoría de ellas transmiten de generación en generación, sus tradiciones, su lengua y sus artesanías y al mismo tiempo su tarea como artesanas les permite ser una fuente de ingresos para la comunidad.

“Es compartir con nuestras hijas y nuestras nietas lo que sabemos de nuestras madres y nuestras abuelas. Sin esto, perdemos nuestra esencia y nuestra historia. En cada puntada, en cada tallado, en cada tejido está nuestra propia historia que contamos y que recibimos como legado y lo dejamos para continuar con nuestra identidad y nuestra cultura” dice una parte de la carta de las Mujeres Indígenas artesanas que resume en gran parte su rol en la lucha por la dignidad y la justicia para los pueblos indígenas.

Ante pronóstico de lluvias pobladores de Colonia 96 aguardan asistencia prometida.

El anuncio de posibles lluvias y tormentas para la zona del Bajo Chaco pone en estado de alarma a los pobladores de la Comunidad Indígena Colonia 96, parte del Pueblo Enxet Sur, que acampan a la altura del kilómetro 345 de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción, donde sobreviven en medio de precariedades. Los miembros de la comunidad aguardan la llegada de chapas y tanques de agua que el Estado debía entregarles hace días.

Según la Dirección de Meteorología las lluvias llegarían hasta el Bajo Chaco entre el miércoles y el viernes de la presente semana, el pronóstico indica que se esperan lluvias y tormentas eléctricas para ese punto del país. La semana pasada un temporal también había afectado a la comunidad que cuenta con apenas 8 carpas para dar refugio a cerca de 80 personas, entre ellas muchos adultos mayores y niños, que componen la comunidad.

Los entes estatales debían asistir a la comunidad con chapas y tanques de agua a fin de paliar la situación de precariedad en que subsisten las familias de Colonia 96, sin embargo hasta el momento esa ayuda no fue entregada a los indígenas. Según manifiestan insistentemente los líderes de la comunidad es urgente que los entes públicos planteen un plan integral de asistencia que permita atender adecuadamente las necesidades de los pobladores.

Las precarias condiciones en las que se encuentran los miembros de la comunidad han repercutido gravemente en la salud de los mismos, la falta de agua potable, el hacinamiento, la precariedad en la alimentación, han generado numerosas afecciones de salud, principalmente problemas en la piel y problemas respiratorios. El caso más reciente es el de una niña que debió ser trasladada de urgencia a terapia intensiva del Hospital de Itauguá, debido a un grave cuadro de neumonía.

La aldea de Colonia 96, junto a la aldea Buena Vista, forman parte de una comunidad denominada Payseyamexyempa’a, que estaba asentada en un predio de más de 25 mil hectáreas que se vieron forzados a abandonar debido al total aislamiento y abandono en que se encontraban. Las familias de Colonia 96 se asentaron temporalmente al costado de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción; por su parte los miembros de Buena Vista se desplazaron hasta la zona de Karaja Vuelta, una comunidad indígena cercana ubicada a orillas del Río Paraguay, quedando una pocas familias en las tierras que ocupaban originalmente.

La grave crisis que atraviesa la comunidad tiene su origen en la falta de un camino de ingreso a sus tierras, lo que impide el acceso a derechos básicos y que ha llevado al deterioro de las condiciones de vida de sus habitantes. La construcción del camino que beneficiaría a la comunidad, y a otras comunidades indígenas cercanas, no se realiza debido a la oposición de algunos propietarios de estancias de la zona; por su parte el Estado no ha elaborado, a lo largo de más de 20 años, un plan de atención a esta comunidad que permita el ejercicio pleno de sus derechos como pueblo indígenas.

Cabe recordar que la situación se conoció tras las denuncias realizadas por los líderes de las comunidades a través de la prensa en fecha 19 de febrero por un caso de “meningitis tuberculosa” que afectaba a un niño de 12 años, cuyo fallecimiento se confirmó días después, y la exigencia permanente a los entes estatales, el gobierno inició una serie de operativos de asistencia y ayuda humanitaria a las comunidades Colonia 96 y Buena Vista.

Líderes indígenas exigen asistencia integral y planificada para Colonia 96 y Buena Vista

Cleto Recalde, uno de los líderes de la comunidad indígena Payseyamexyempa’a, del Pueblo Enxet, que incluye a las comunidades Colonia 96 y Buena Vista solicitó que las instituciones públicas tengan un plan integral de atención a estas familias.

Durante una visita realizada por miembros de la Organización Tierraviva, los días 25 y 26 de este mes, se pudo constatar la precaria situación en la que se encuentran las familias de las mencionadas comunidades, que debieron dejar sus tierras debido a la situación de aislamiento y abandono en la que se encontraban.

Con la visita, que coincidió con un temporal de viento y lluvia, se pudo notar la difícil situación en que viven los miembros de la comunidad, principalmente los niños, niñas y ancianos. Las condiciones precarias de las carpas y la falta de agua potable son puntos críticos; esto sumado a la falta de asistencia médica continua y al restringido acceso a alimentos genera un deterioro permanente de las condiciones de salud de la población, según la información que se pudo recabar.

Tras las denuncias realizadas por los líderes de las comunidades a través de la prensa en fecha 19 de febrero por un caso de “meningitis tuberculosa” que afectaba a un niño de 12 años, cuyo fallecimiento se confirmó días después, y la exigencia permanente a los entes estatales, el gobierno inició una serie de operativos de asistencia y ayuda humanitaria a las comunidades Colonia 96 y Buena Vista. El pasado 21 de febrero llegaron junto a las familias que acampan al costado de la ruta y pertenecen a Colonia 96, mientras que el sábado 23 de febrero, llegó una primera asistencia a Buena Vista, donde los miembros de la comunidad recibieron atención sanitaria y entrega de víveres durante el operativo realizado por varias instituciones públicas.

Los líderes indicaron que estos operativos son muy importantes para paliar la difícil situación que están atravesando pero insistieron en la necesidad de tener una planificación por parte de las instituciones para que la ayuda llegué de forma continua. Mencionaron que en lo inmediato son necesarias chapas y otros materiales para las viviendas que habitan.

Durante la asistencia sanitaria recibida por la comunidad se pudo constatar que muchos de los miembros padecen enfermedades de la piel y problemas respiratorios. Durante su presencia en el lugar el equipo de Tierraviva debió trasladar a una niña con un cuadro de avanzado de neumonía hasta el Hospital Regional de Concepción de donde fue derivada a Terapia Intensiva del Hospital Nacional de Itaugua. Según indicaron los pobladores es urgente prevenir y atender los casos de “mba’asy po’i” (tuberculosis) ya que la enfermedad es una de las principales causas de muerte entre los indígenas.

Las familias de Colonia 96 se encuentran asentadas temporalmente en el kilómetro 345 de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción, ya que debieron abandonar sus tierras, ubicadas a 55 kilómetros al este de la mencionada carretera, por la situación de aislamiento y abandono en la que se encontraban. Por su parte los miembros de Buena Vista, la otra aldea que compone Payseyamexyempa’a, se desplazaron hasta la zona de Karaja Vuelta, una comunidad indígena cercana ubicada a orillas del Río Paraguay, quedando una pocas familias en las tierras que ocupaban originalmente.

Llegó la asistencia a la Comunidad Payseyamexempa’a

El pasado sábado fueron asistidos los miembros de la aldea Buena Vista, pertenecientes a la Comunidad Payseyamexempa’a del Pueblo Enxet. Mediante un helicóptero de la Policía Nacional médicos pudieron asistir en salud a decenas de pobladores, además se entregaron víveres a las familias. Por otra parte el día domingo, mediante el Instituto Paraguayo del Indígena, se logró trasladar el cuerpo del niño Rodrigo, fallecido el sábado a causa de una meningitis tuberculosa, hasta su comunidad para el sepelio acorde a las pautas culturales de su Pueblo.

El Doctor Hugo David Cabrera, Director de la Primera Región Sanitaria, relató al concluir la visita que la intervención en la comunidad se realizó mediante un trabajo interinstitucional que involucró al Ministerio de Salud, la Policía Nacional, la Oficina de la Primera Dama y al Ministerio Público. También participó el grupo de voluntarios y voluntarias denominado “Paraguay Solidario” quienes realizaron un importante trabajo con las familias asistidas.

Según el reporte del galeno, en la comunidad de Buena Vista permanecen algunas familias que fueron asistidas recibiendo atención médica, vacunación y entrega de kits de alimentos, el Doctor comentó que los casos de parasitósis, daños en la piel e infecciones respiratorias son permanentes entre los miembros de la comunidad. Cabrera mencionó que además de la falta de caminos, un factor que contribuye al deterioro de la salud de la población del lugar es la falta de acceso a agua potable.

Posteriormente el equipo que realizó el operativo se trasladó hasta la zona conocida como Karaja Vuelta, donde encontraron a la gran mayoría de los miembros de Buena Vista y algunos de Colonia 96, los mismos se habían desplazado debido a las críticas carencias que soportaban en su comunidad.

El médico confirmó la denuncia realizada por los líderes de las comunidades quienes sostienen que la falta de camino es la principal causa de la crisis que atraviesan las aldeas Colonia 96 y Buena Vista, este hecho hace casi imposible el acceso de los habitantes al sistema de salud y dificulta incluso el acceso a alimentos.

Los líderes de la comunidad manifestaron que fueron días de mucho esfuerzo para lograr la atención a sus reclamos. Afirmaron que aguardan que esta vez los trabajos asistenciales se mantengan ya que en casos anteriores se realizaron operativos similares pero luego la comunidad quedó nuevamente abandonada.

Fallece niño de la comunidad Payseyamexempa’a

Desde la Organización Tierraviva lamentamos informar el fallecimiento del niño Rodrigo Navarro, de 12 años, indígena de la Colonia Buena Vista, parte de la Comunidad Payseyamexempa’a, del Pueblo Enxet Sur.

Rodrigo estuvo internado durante 40 días a causa de una Meningitis Tuberculosa, que no fue adecuadamente atendida por el total estado de abandono en que se encuentra su comunidad. El martes su madre, Isabelina Rivarola, denunció la situación en conferencia de prensa.

El niño Rodrigo es una víctima más de la irresponsabilidad del Estado paraguayo y de la avaricia de algunos propietarios de estancias de la zona que impiden la construcción de un camino que permita en acceso hasta la comunidad. Como si no fuera suficiente el dolor de haber perdido a un hijo, la familia de Rodrigo, sufre ahora por la imposibilidad de trasladar el cuerpo de su hijo hasta su comunidad para despedirlo según sus pautas culturales.

Rodrigo es el cuarto niño que muere desde el 2018 año a causa de la falta de una atención médica adecuada. La enfermedad que derivó en su muerte es altamente contagiosa y el Ministerio de Salud aún no ha activado el protocolo de actuación para evitar que la misma se propague.

Desde Tierraviva acompañamos a la familia de Rodrigo y a la Comunidad Payseyamexempa’a en su dolor y en su reclamo de justicia.

Atención sanitaria llegará mañana a la Comunidad Payseyamexempa’a

Tras intensas jornadas de denuncias y reuniones con autoridades, las aldeas Colonia 96 y Buena Vista, pertenecientes a la Comunidad Payseyamexempa’a del Pueblo Enxhet, recibirán asistencia médica el día de mañana sábado 23 de febrero. Los responsables de la atención llegarán al lugar mediante un helicóptero que permitirá ingresar a la zona donde unas 20 familias permanecen completamente aisladas, también serán asistidas las familias que lograron salir de la comunidad y se asentaron al costado de la Ruta que une Pozo Colorado y Concepción.

La falta de caminos y el abandono estatal durante prolongados periodos ha provocado que los habitantes de la comunidad se vean afectados por una grave crisis de salud que golpea principalmente a niños y ancianos llevando incluso a la muerte de varios miembros de la comunidad que no pudieron ser adecuadamente asistidos.

La asistencia que llegará mañana, y alcanzará a unas 100 personas, se dará mediante la coordinación impulsada desde la Dirección de Derechos Humanos del Ministerio Público, a cargo de Alejandra Peralta, tras una reunión mantenida con los líderes de la comunidad, Rosalino Moreira y Cleto Troche. El Operativo involucrará al Ministerio de Salud y a otras oficinas públicas que, además de la atención médica, llevarán víveres a fin de paliar la falta de alimentos que sufren los miembros de la comunidad.

Operativos similares ya fueron realizados en ocasiones anteriores a partir de los reclamos de las comunidades, existiendo incluso dos amparos judiciales que obligan al Estado a asistir a la comunidad  Payseyamexempa’a, sin embargo, luego de un tiempo la comunidad volvió a quedar en el olvido sin recibir asistencia. Ante esta situación los líderes señalaron que si bien es importante la ayuda que llegará para paliar la situación de crisis en la que se encuentran, ellos seguirán exigiendo una solución de fondo, que contemple la construcción de un camino y un programa integral de atención a las familias de la comunidad.

Según los reportes de la última asistencia que recibieron los integrantes de las aldeas Colonia 96 y Buena Vista, en el lugar se registraron varios casos de infecciones respiratorias, parasitosis y deficiencias en la nutrición. Hace días se encuentra internado en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, por un caso de Meningitis Tuberculosa, un niño de 12 años miembro de la comunidad cuyo pronóstico es muy delicado debido a que la enfermedad avanzó por falta de atención médica adecuada.

“Siguen habiendo derechos que reivindicar y necesidades por las cuales luchar”

En este año 2019 se cumplen 25 años de haber iniciado nuestro camino como Tierraviva; durante este cuarto de siglo hemos sido parte de las luchas, las conquistas, las penas y las alegrías de los Pueblos Indígenas con quienes trabajamos. Seguros de haber realizado nuestro mayor esfuerzo para lograr un país justo y equitativo, que respete a los Pueblos Indígenas, compartiremos a lo largo de este año una serie de entrevistas con personas que han sido parte de la Organización Tierraviva y que muestran algunos de los pasajes más importante de estos 25 años de trayectoria.

 

Gregorio Gómez Centurión, ex Coordinador de Tierraviva habla sobre los 25 años de la organización

Gregorio Gómez Centurión, poeta popular y luchador social, fue Coordinador Ejecutivo de la Organización Tierraviva entre los años 2002 y 2006, hasta hoy acompaña las tareas emprendidas por la organización aconsejando con la sabiduría del “karai arandú”. De mirada tranquila y profunda como sus palabras, Don Gregorio, comparte con nosotros una parte de la historia de Tierraviva, al cumplirse 25 años del nacimiento de la Organización.

Los años en que Gregorio Gómez ocupó la Coordinación Ejecutiva de Tierraviva, fueron tiempos agitados, los reclamos de restitución territorial para las comunidades indígenas del Chaco crecían y las instancias a nivel nacional para esos reclamos se agotaban. Los Pueblos Indígenas, acompañados por Tierraviva, emprendían entonces una nueva experiencia, la búsqueda de justicia a nivel internacional.

“En el 2005 llegó la sentencia por el Caso Yakye Axa y luego salió la de Sawhoyamaxa” comenta Gregorio que recuerda con admiración el trabajo de acompañamiento realizado a las comunidades y la labor de los abogados y abogadas que llevaron adelante los casos “fue gente muy capacitada, de excelente nivel profesional” señala recordando uno de los hitos más importantes en la historia de lucha de los pueblos indígenas por la recuperación de sus territorios y también en la historia de Tierraviva, historias que a estas alturas se encuentran indisolublemente ligadas.

“Tierraviva es una de las organizaciones no gubernamentales que se pone frente al Estado, que se planta frente al Estado y plantea reivindicaciones fundamentales, sobre todo de tierra y territorio para los pueblos indígenas” dice Don Gregorio valorando las acciones de reclamo que lleva adelante la organización sin caer en el simple asistencialismo. “En este sentido Tierraviva tiene una historia muy positiva, porque reclamar tierra y territorio para los indígenas es un tema difícil, problemático, porque afecta muchos intereses, por eso esta organización es importante” afirma el ilustre villetano, a quien sus amigos más cercanos lo conocen como Pirulo.

No se detiene mucho en revisar la historia y prefiere mirar pronto al futuro, “en aquellos años no sabíamos que la organización iba a permanecer tanto tiempo” dice Gregorio y plantea que la situación que atraviesan los pueblos indígenas en el Paraguay de hoy justifica plenamente la vigencia de Tierraviva como una organización que acompaña la lucha indígena “la justificación es absoluta, en el sentido de que la organización siga existiendo, y siga fortaleciéndose, porque las necesidades aumentan, hay reivindicaciones, hay derechos que defender a favor de los pueblos indígenas” resalta con firmeza.

A sus 81 años Don Gregorio Gómez Centurión continúa escribiendo, pensando y compartiendo sus conocimientos con los demás, a pesar de su larga trayectoria de lucha no pierde la humildad y antes de despedirse agradece la posibilidad de haber sido parte de Tierraviva y particularmente valora las enseñanzas de los pueblos indígenas del Chaco “Enriquecieron mi visión, su tenacidad, su capacidad de resistencia, es impresionante” afirma al tiempo que reivindica las luchas actuales de los pueblos indígenas por la recuperación de sus territorios y la defensa de su cultura.

* Gregorio Gómez Centurión, Villeta 1938, es un conocido luchador social, activo miembro de las legendarias Ligas Agrarias Cristianas. Es además un intelectual autodidacta que trabajó como informante calificado de la cultura guaraní y paraguaya, al lado de grandes antropólogos, etnólogos y lingüistas. Dedicó varios años de su vida al desarrollo de los pueblos indígenas. Es uno de los pocos paraguayos que aprendió el dialecto guaraní paï tavyterä.

*Biografía de Gregorio Gómez por Tadeo Zarratea

2019-02-21